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No piadas el tiempo. Es que te vas a arrepentir.
Puras amenazas. Ah, sí, puras amenazas.
Tú te lo buscaste. ¿él aceptó ser testigo en nuestra boda?
¿y ricardo se lo permite? Leonel es como yo, hace siempre lo que quiere.
¿y cándida? ¡esta me la pagas!
¿por qué no andas de metiche? No te llaman, hijo.
Ya se hubiera pintado. ¿qué pasa?
¿estás por cándida? Bueno, ¿cómo sigue?
Cándida ya no es una persona normal. Y ya da igual que asista o no asista a nuestra boda.
Para la tranquilidad de la familia, querría haberla internado antes de que nos vayamos de luna de miel. Pero mientras ricardo esté de por medio.
Ese defensor de la chusma. No la podré internar.
Aunque todavía no me doy por vencida. Todavía no.
Hablas de tu luna de miel y no pareces muy entusiasmada. Cada quien sabe sus cosas.
¿puedes contármelas? A tus hermanas, sí.
Pero a ti no. No son demasiado íntimas.
Hablas como si tu matrimonio hubiese fracasado. ¿y si así fuese?
Vanessa. ¿en tan poco tiempo se puede comprobar el fracaso de un matrimonio?
A veces basta una noche para que fracase. En nombre de mi egoísmo podría alegrarme.
Vuelvo a verte. Y regresan recuerdos o sentimientos que ya creía superados.
Yo... Hace meses debí pensar mejor las cosas.
No, vanessa. Actuaste de una manera razonable.
Una mujer joven y linda con toda la vida por delante. No podría cargar con una inválida.
¡mamá! Me voy.
Pásale. Hola, rosa.
Mira. ¿has visto a un perrito más lindo que este?
¡qué tiempo! ¿verdad?
Me lo trajo de regalo una cuatacha que estaba en el tambo y ya salió. Pásale.
Mamá, mamá. Qué bueno que viniste a esta hora.
¿por qué vas a la tienda? Es un apetito que llegue de mi chica.
Pues anoche yo casi pierdo la mía. A ver, barájamela más despacio.
La señorita dulcina me corrió. Sí, boracán, hija.
Es que no, de veras. La familia linares está como una olla llena de arañas, hija.
No, pero dulcina es la araña mayor, ¿sí o no? Así que te corrió de la casa.
Sí, rosa. Mira.
Nomás que nos dejaran encerradas en un cuarto media hora. Porque no pido más.
Media hora. A ver, ¿cómo?
Salía que no la ibas a reconocer. Le traigo unas ganas.
Te lo juro que le traigo ganas a la condenada. Pero, ¿qué te pasó?
Un accidente. Me empujaron dentro de un charco.
¿quién? Una peladita llena de ínfulas que no sabe con quién se ha metido.
Pero no le alcanzarán los días de su vida para arrepentirse. Con un buen baño mejorará tu aspecto.
Y se te quitará el enojo. Anda, hijo.
Vete a bañarse. Rogelio, eres una persona excelente.
Envidiaré a la mujer que se enamore de ti. Vanessa, qué alegría.
Dulcina, se te ve espléndida. Debe ser la emoción de la boda.
Ya me contó rogelio que te casas. Créeme.
Estoy entusiasmada como una adolescente. ¿y eduardo?
Por ahí. Diego.
¿qué pasó, pablo? Necesito que nos veamos para platicar.
¿de qué? Hay una persona que me humilló de la manera más infame delante de su chusma.
Esa persona está necesitando un escarmiento. ¿puedo contar contigo?
Hombre, claro, a un cuate nunca le fallo. ¿dónde nos vemos?
En el boliche, ¿te parece? A ver, cuéntame cómo te corrió esa rata mugrosa asquerosa.
Es que no quise decirle dónde estabas trabajando. Celia, tú también y la muera.
Si tu chamba está en peligro, ¿por qué no se lo dices? ¿no te acuerdas que ya te di permiso, hija?
Pues sí, pero lo hiciste para evitarme problemas. Pero yo sabía que tú querías tener tu trabajo en secreto y te lo mantuve.
Eres la buena onda, celia. De veras.
Rosa, yo creo que no hay términos medios. Los amigos o lo son de veras o no lo son.
No, después, ¿qué pasó? A ver, sígueme chismeando.
Pues mira, yo ya me iba con mis cosas en una maleta. Cuando la señorita dulcina me hizo abrir la maleta.
Y me revisó para ver si no me había robado nada. Ay, eso te hizo la muy desgraciada.
Ay, celia, pero es que yo que tú la avento en la maleta con todo y garras así a la cabeza, hija. Híjole, rata mugrosa esta de veras.
¿qué quedamos, rosa? Hace ratito le dijiste rata mugrosa.
Es que cada vez yo creo que la tengo más rara. Y a lo mejor le estoy aumentando el tamaño, ¿no?
La próxima vez le voy a decir cerda mugrosa, mínimo. ¿para dónde fuiste o qué?
A ninguna parte. A ninguna parte.
¿no dices que te puso en mitad de la calle y luego...? Yo ya me iba muerta de frío y llorando.
Cuando de pronto apareció él. ¿él quién?
¿quién él? El joven ricardo.
Esta mujer es mi esposa. Y no se va de esta casa.
Gracias, mi amor. ¡ricardo!
¡linare! Cuando supo lo que me había pasado, hasta me cargó la maleta.
¿él te cargó la maleta a ti? Sí.
Y entramos otra vez a la casa. Me dejó en mi cuarto.
Y después se fue a la recámara de la señorita dulcina. Los gritos se deben haber oído hasta el periférico.
¿le gritó él? Sí.
Y le dijo que se dejara de andar averiguando dónde tiene la chamba. Y que te dejen en paz.
Y le advirtió que si me tocaba un pelo a mí, le iba a pesar. ¿y luego te dijo algo la víbora esa de la dulcina?
Nada. Pero en la mañana que me la encontré, me miró como si tuviera un puñal en cada ojo.
A ver, rosa. Estaba pensando que tú no tienes razón.
¿yo no tengo razón en qué? ¿tú crees que en casa de los linares el único bueno es el señor rogelio?
Y no, estás equivocada. Los dos son buenos.
El señor rogelio y el señor ricardo. ¿o sea que también quieres contar con alfredo?
Sí, diego. No puede ser, pablo.
No puede ser. Tres hombres contra una mujer.
Sí. Qué bajo hemos caído.
Pero no sabes qué clase de mujer es. Toda ella es un barril de polvo.
Mira, mientras ustedes dos la sujetan, yo puedo sacarme la espina. Pero, pepe, ¿que de plano está horrible?
No. ¿feísima o qué?
Todo lo contrario. Todo lo que tiene de salvaje lo tiene de linda.
Pero vamos con alfredo. Debe estar en las mesas.
Ven. ¿cómo estás?
Bien. Oye, queremos hablar contigo.
¿de qué? De mujeres.
¿de mujeres? Sí.
Ahorita, después de este tiro, platicamos, ¿no? Bueno.
A ver si es cierto. A ver si es cierto.
Sí, virgencita. Pues, ¿lo oíste?
Ojalá usted quiera ser muy defensor de los pobres. ¿no te parece a ti que ya es demasiado tarde?
La verdad. A ver.
Pero, prima, ¿qué pasa con tu marido? Es algo demasiado íntimo, pero ustedes son mis amigas y quiero contarles.
Claro, mujer. Te escuchamos.
Con eduardo me pasa lo peor que puede pasarle a una mujer. Ya te dije que no quiero que sigas lavando ajeno, man.
De verdad no, ¿eh? Pero si justina me va a ayudar.
Mientras me compongo del brazo, mija. Además, no puedo dejar a los clientes de tanto tiempo.
Sí. Además, el dinero hace falta.
Tú ganas bastante bien. Pero, pues, hay gastos.
Ahora tienes que comer en la calle, a mediodía. No, no.
Eso no me cuesta nada a mí. Si nos dan unos vales ahí para comer en una fonda jarocha que está cerca de la juguetería.
Ellos lo pagan. Bueno, pues, yo en algo tengo que entretenerme, mija.
Además, yo ya estoy acostumbrada a trabajar. Además, yo no me hallaría sin hacer nada.
Oye, ¿y ernesto no ha venido? No.
No, es que me están dando ganas de ir a buscar a la cantina para platicar con él. ¿a la cantina?
¿a qué cantina? Ay, mira, manina.
Ya, pues, ya, que siéntate tandita. Siéntate ahí.
No sé si ya está bueno de ocultártelo. Hace tiempo que te lo debí decir.
Yo sé. Es una cantina que queda en la colonia guerrero que se llama mi revanche.
Ahí trabaja linda. Y ahí estuve trabajando yo también.
¿y qué es lo peor? Estamos recién casados.
Y eduardo no me atiende. ¿no te atiende como hombre?
Exactamente, leonela. Pero eso es muy grave.
Es doloroso que hable así de eduardo. Doloroso e injusto.
No sé, quizá él no tenga la culpa. ¿y no han discutido el problema?
Se pasa la vida frente a la televisión. Con un whisky en la mano.
Apenas sale de casa. ¿ya ven?
No quiso acompañarme. Es apático.
No cuida su higiene personal. Su manera de vestir.
Bueno, a lo mejor sí consulta a un médico. Se lo he sugerido y no me responde.
¿y qué piensas hacer? Soportarlo.
Hasta que dios me dé paciencia. ¿adelante?
Hola, vanessa. Hola, ricardo.
Me dijo leopoldina que estabas aquí. ¿cómo ha ido todo?
Bien, bien. ¿y eduardo?
Te manda saludos. Leonela dulcina quería decirles que salgo para canadá esta noche.
Estaré ausente de méxico unos días. ¿te vas de viaje y no me llevas?
Te llevaré en nuestro viaje de bodas. Ah, bueno, siendo así.
¿es un viaje de negocios o te vas para no estar presente cuando me case? Perdone la interrupción.
Sigan platicando. Este...
Ricardo estará ausente algunos días. ¿sí?
¿qué hay con eso? Al no estar él, puedo decidir la internación de cándida en un manicomio.
Ya lo sabes todo, manina. Oye, pero ni una palabra de esta, ¿eh?
De que linda trabaja en la cantina esa de zoraida, porque si no... Perdóname otra vez por no decírtelo desde antes.
Pero linda debe buscarse otra cosa mejor, mi amor. Sí, tú déjala.
Digo, ella también no sabe lo que hace, ¿no? A lo mejor cualquier día de estos le consigo una chava para que se pueda salir de allí.
Pues ojalá, mija, ojalá. Cándida necesita estar interna.
Dulcina, ¿te atreverías a tanto? Tratándose de la tranquilidad de la familia, por supuesto que sí.
Y cuando ricardo regrese. Ya veré qué hago entonces para evitar que la saque de ahí.
Bueno, ¿y cuándo procedemos? Esta misma noche.
¿conoces algún sitio donde sorprenderla? Sí, cerca de su casa.
Es una callejera. Podemos apostarnos allí en algún lugar y esperar a ver si tenemos suerte de que pase.
Seguramente se va a poner a gritar. ¿se le cierra la boca enseguida?
Claro, por supuesto, hombre. ¿entonces vamos?
Vamos, vamos. ¿te vas, mija?
Sí. Voy a platicar un rato con ernesto.
No vengas muy tarde. No, no.
Mira, llévate este suéter. No, hombre, ¿para qué?
No tengo frío. Sí, mija, no te vayas a resfriar.
No tengo frío. Sí, mija, y no vengas muy tarde.
No, no te preocupes, mi niña, si él me trae. No puedo regresar tarde porque si no me quedo dormida.
Ahí mismo sentamos. Una pecera.
¿te acompañamos, ale, rosa? Órale.
Oye, yo veo puros chamacos. Es la de la gorrita y los jeans.
Mala suerte, viene acompañada. Por hoy hemos perdido el tiempo, vámonos.
No te creas, no te creas, pablito. Nada perdemos con seguirla.
Quítate de aquí, hijo, ¿eh? Te voy a pegar.
Aquellas calles están bastante solas. Creo que llegó el momento, ya saben lo que tienen que hacer.
¿otra vez tu hijo? Pero ahora acompañado.
Gracias. Buenas noches, preciosa.
¿sabes quién está en casa? Sí, vanessa.
Ya platicamos. Está en la recámara de dulcina con nuestra hermana y con leonela.
¿cómo la encontraste? Guapa como de costumbre.
Pero le noté un no sé qué en la mirada. Parece que no es feliz en su matrimonio.
No es feliz a tan poco tiempo de casarse. Nunca se sabe cuándo empieza y cuándo termina el amor.
¿tú la quisiste? Quizá todavía la quiero.
¿y este eventual fracaso de vanessa será para ti una esperanza? Aunque parezca mentira, hermano, también yo tengo dignidad.
Y no me alimento con las obras. Pobre cándida.
Me cuesta imaginarla recluida en un manicomio. Dulcina insiste en que es lo mejor.
Pero la suya es una locura pacífica, ¿no? Cuando el doctor castillo vino a examinarla, parecía lúcida.
Y dijo que tejía para los niños pobres. Pero también es capaz de ponerse violenta.
Ve a casa de mi prometido con unas tijeras. ¿y eso para qué?
Según ella, su hijo le ordenaba que matara a federico. Qué horrible.
Puede sufrir una nueva crisis. ¿cuándo eso es impredecible?
Ricardo impidió que la internáramos, pero ahora él se va de viaje. Estará ausente durante varios días.
¿y tú aprovecharás su ausencia? Exactamente.
Así podré disfrutar tranquilamente de mi viaje de bodas. Con la satisfacción del deber cumplido.
Cuidado, tiene una pistola. ¿no les dije que no era ninguna perita en dulce?
Eso sí, bonita como pocas. Ya cállate, payasos.
Levanten las manos. ¿qué les digo?
Hija, se van a acordar de mí, pero para toda su vida, fíjate. ¿qué te propones, rosa?
Ahorita lo van a saber, hijo. Caminen.
Pero, rosa, si solamente era una broma. Sí, bueno, si era una broma, vamos a seguirla, ¿no?
¿qué te parece? Caminen.
Caminen. Me voy de viaje.
¿adónde? A canadá.
¿cuándo? Salgo esta misma noche, estaré solo unos días.
Entiendo. ¿quieres estar lejos de aquí cuando dulcina se case con el licenciado robles?
Tal vez no puedo hacerme cómplice de semejante infamia. Dulcina me preguntó si voy a asistir a su boda.
Le dije que aún no sabía. ¿debo hacerlo?
Eso decídelo tú. Que caminen, les digo.
¿que caminemos? ¿adónde?
Aquí nomás. Cerquita, aquí lejito.
Vamos a un sitio, porque yo creo que lo que ustedes querían era divertirse conmigo, ¿no? Ahora nos vamos a divertir los cuatro, pero respiarto.
¡caminando! Órale.
Órale, ándale. Caminando parejito.
Síganle, síganle. Ya se les olvidó que traigo una pistola, ¿verdad?
Y al primero que se trate de hacer el payaso de dedos, me lo echo al plato. Órale, caminando.
Órale, flaco, levanta los brazos más. Aquí, aquí, quíbrate.
Quíbrate pa' acá. Através de la calle.
Órale. Levanta las manos, hijo.
Más. Allá, pa' la izquierda.
No te me atreves, flaco. Alto ahí, ahí nomás.
Hasta aquí llegamos. ¿pero qué lugar es este, rosa?
Arriba las manos. Está muy divertido.
Si nos vamos a divertir muchísimo, los cuatro van a ver. Ya pasaron, ¿sí?
Porque aquí se tiene un chorro de cuates. No se quieran pasar de vivos conmigo, porque aquí saca la cara cualquiera por mí.
Órale, entrando. Jálale.
Jálale, pa' adentro. ¿qué onda, escotacha?
¿cómo estás? Ay, aguántame.
Venga acá. ¿a dónde van?
Hasta aquí es la cosa. Tranquilitos.
Bajen las manos. Tranquilo.
No tiemblen, hombre. ¿pero qué pasó, rosa?
Espérate. Ahorita te cuento.
Ahorita les cuento a todos. Pongan atención, por favor, ¿eh?
Porque quiero decirles que estos tres aquí, compañeros que están presentes, se me vinieron encima. ¿cómo ves?
Así, como larry. Entonces, yo los traje pa' acá pa' darles su merecido.
¿qué les parece? Porque aquí la verdad, damos su merecido.
¿cómo la ves? Cállate, diego.
Te me pones nervioso. ¿qué les voy a hacer?
¿qué hubas, hijo? ¿cómo estás?
¿qué pasa? Qué bueno que llegaste.
Porque, mira, ahora sí, la fiesta va a ser, pues, muy divertida. Y, después, más en grande, ¿no?
Enseguida te cuento. Pero, por favor, no me los vayan a dejar salir ahí.
¡no, no! ¡ven, ven!
¡ven! ¡ven, ven!
¡ven, ven! ¿y entonces qué, no presentaste el examen?
Anduve muy ocupado. Apenas tuve tiempo de prepararme.
¿pero y tu padre? ¿qué vas a hacer cuando te pregunte cómo te fue en el examen?
Mentirle. No es la primera vez que lo hago.
Y siempre muerde el anzuelo. ¡ja, ja, ja!
Hola,hola,santiago de casa de los linares,que bien,todos te mandan saludos ,claro,te habrán preguntado como nos va,por supuesto ,claro,y en primer lugar rogelio,porque en primer lugar rogelio ,siempre le gustaste,no mereces que te responda,yo ya no merezco nada, llega raulito,y trae cara de buenas noticias,pero como no encienden fuegos artificiales para recibirme ,porque,hoy presente examen ,sacaste buena calificación ,bueno,no me han entregado la calificación,pero ya me pasaron el dato de que saque nueve,de veras,valgame el cielo,raul,creo que esta vez debo felicitarte,voy a disfrutar de esta noche ,despues de tantas jornadas de estudio,estas en todo tu derecho, oye,y dentro de mis derechos cabe un refuerzo de dinero ,ya se que hoy me diste,pero un refuerzo para una noche especial,no,está bien,está bien,te lo has ganado ,papá,que generoso,la ocasión bien lo vale,buenas noches ,papá,mejores sean las tuyas ,raulito,a que horas te despierto mañana,ni se te ocurra despertarme mañana ,mañana pienso dormir todo el día, se ve tan contento,si,yo también lo estoy,con permiso,señorita dulcina,me llamo usted,leopoldina,tu eres la persona de mayor confianza que tengo,hago lo posible por servirla ,señorita,bien,necesito que esta noche,despues de que ricardo se haya ido,me ayudes con mi hermana candida ,usted dirá lo que debo de hacer,quiero que candida duerma profundamente, al extremo de que no se despierte por más ruido que se haga a su alrededor,puedo preguntarle por qué,señorita dulcina,ya lo sabrás cuando llegue el momento,seria le lleva todas las noches el sedante,esta noche se lo llevarás tú,pero con 30 gotas en lugar de 15 ,para estar seguras de que despierte hasta mañana,no me hagas más preguntas, permito obedecer,señorita ,con permiso, así que eso te hicieron,voy a partirles la cara, mamá ,espérate,espérate,tranquilo ,por favor,hombre,son unos cobardes,losa,hay que darles un excremento, ya,sí,por eso ,pero sin partirles nada ,mejor vamos a pensar qué hacemos,pues para que no se vayan sin pagarme el susto que me dieron,¿cómo le hacemos? , ¿sí?
,don ángel,¿cómo está? ,¿me recuerda?
,por supuesto,lidia, no siempre recuerda a las muchachas lindas,búscase a raúl,acaba de salir a celebrar su examen, ¿qué examen? ,el que presentó hoy,disculpe,don ángel,pero raúl no presentó ningún examen,ni siquiera fue por el salón,estaba preocupada pensando que podía estar enfermo, no se presentó,no debí decirle ,pero me da pena que usted,sí ,sí,sí,sí,sí,sí,entiendo ,bueno,le diré que llamaste apenas regrese, raúl se va a molestar conmigo,pero sería bueno que le diera una regañada,buenas noches,buenas noches,lidia, ¿qué vas a hacer?
,llevaré el sedante a la señorita cándida,dame acá,esta noche se lo llevo, lo llevo yo ,¿por qué? ,porque así lo decidí,y aquí la que da órdenes a ustedes,los empleados,soy yo ,¿entendido?
,puedes ir a acostarte,si quieres, sí,señorita leopoldina,¿qué hacemos? ,pues,denunciarnos a la policía,no,no,no,y a mí ,para la verdad,se me hace muy poco,para estos cuatros, yo me encargo de ellos,no,no ,espérate,espérate tantito ,hombre,tampoco se trata esto de arreglarlo con cates,no se arregla tampoco así, mira rosa,cuando tres golfos se juntan,para abusar de una mujer,no merecen llevar pantalones, su sedante señorita cándida ,¿por qué no lo trajo celia?
,le dolía la cabeza y le di permiso para que se acostara temprano,tómeselo, no les gusta,¿verdad? ,pues a rosa tampoco le gustó que la asustaran creyendo la indefensa, música,ya nos vamos joven,sí jaime,me dejas en el aeropuerto y te regresas con el coche,como usted diga joven, ricardo ya se fue al aeropuerto,y la señorita cándida está profundamente dormida ,entonces,ha llegado el momento, momento de qué?
,de demostrarnos que la locura de cándida es violenta, ¿nos obliga a bailar o qué? ,bailemos así,¿cómo así?
,como no ,¿bailar del susto? ,bailen de gusto, esto es un atropello ,atropello,¿y lo que ustedes trataron de hacer con rosa qué fue?
,¿qué? ,¿qué?
,¿qué? , regresas,eh,se me olvidó la invitación y vine a buscarla ,qué bueno,quiero decirte algo,¿qué pasa?
, mete tus cosas en una maleta y te vas de esta casa. Por la seguridad de todos nosotros,candida ya no puede vivir en esta casa.
Y debo proporcionarle al doctor castillo antecedentes para que proceda. Pero ricardo puede enterarse.
¿por qué se tiene que enterar? Vas a decirle a tu cuando regrese que yo lo preparé todo.
Para que sin pretexto candida fuera internada. ¿es una broma, papá?
Estoy harto de tus bromas y de tus mentiras y de tus fraudes. Me mentiste.
No asististe a ningún examen. Ya no te soporto más.
Lárgate a la calle. Papá, dame una oportunidad.
Estoy harto de darte oportunidades. Vives para la noche y para el despilfarro.
Sales de una mentira para entrar en otra. Mira, eres el fracaso de mi vida.
Y debes empezar a ganártela, pero fuera de aquí. ¡fuera de aquí!
¡fuera de aquí! ¡pero papá!
¡fuera! Si viviera mi madre esto no ocurriría.
Pero tu madre murió. Soy tu hijo, recuérdalo.
¡tu hijo! No pienso traicionarte, dulcina.
Tampoco, señorita. Pero las cosas terminan sabiéndose.
Es un deber y lo cumplo. Candida será internada cuanto antes en un manicomio.
Agüecando el ala, váyanse. Bueno, devuélvanos los pantalones.
¿qué es? Oiga, güerito, tomen sus carteras.
Aquí no nos clavamos la lana de nadie. Los pantalones, olvídennos.
Bueno, pero si nos vamos a la calle así... Nada, nada, nada, nada.
Quienes se juntan para abusar de una mujer no merecen llevar pantalones. Así que a la calle.
Así no podemos ir a la calle. ¿a que sí puedes?
A la calle. Vámonos.
¡vámonos! Absolutamente nadie va a dudar de que está loca de...
No es posible. Mi padre nunca fue un hombre fácil, amalia.
¿pero a dónde vas a ir? A casa de un amigo o algún hotel.
¿tienes dinero? Algo.
Espérame, enseguida vuelvo. Quisiera poder darte más, pero es lo único que tengo, raulito.
Gracias, amalia. Eres muy buena.
El recuerdo de tu madre. Parece que mi padre no lo recuerda.
Sí, nana, pasa. Permiso, señor roque.
Lo llaman por teléfono. Un tal agente fernández que quiere hablar con usted.
¿quién será? ¿no dijo de dónde?
Pues parece que es de una delegación. No quiso decir más.
Está bien, nana, enseguida atiendo. Buenas noches.
¿sí, sí, soy yo? Sí, sí, claro.
Salgo enseguida para allá. ¿qué pasa?
Hablan de la delegación. Pablo está detenido.
¿detenido? ¿pero por qué?
No sé, no me dijeron. Yo no creo que sea nada grave.
Dejen de hacer cosas de muchachos, aunque me dijeron algo que me extraña. ¿qué cosa?
Que le lleve unos pantalones. No entiendo.
La destinación toronto, canadá, está a punto de despegar. Pasaje, se ha despegado.
Dejé de abordar la sánchez. Déjenme sola.
Llegar de llevar al joven ricardo al aeropuerto. Parece que es arriba.
Sí, mejor vamos a ver. Que veníamos a ver qué pasa.
No hay nada que ver. Pero ese escándalo que se oye.
La señorita cándida tiene un ataque de locura. Vayan a acostarse.
Pero yo quisiera... Vayan a acostarse.
Y cerrando la puerta con llave. ¿pero esto lo hizo cándida?
¿no lo estás viendo? ¿cómo pudo si está dormida?
Le inyecté un tranquilizante. Ahora comprendes que tenía razón.
¿razón? Primero la agresión a federico con las tijeras.
Ahora este desaguisado. Mañana volveré.
Queremos hablar con el doctor castillo. ¿para qué?
Para que estudie estos nuevos síntomas de violencia y de sida. No, no podemos tomar ninguna decisión.
Ricardo se acaba de ausentar. ¿y por qué ricardo está ausente?
¿vamos a arriesgarnos a otro ataque de esta loca? En cualquier momento puede volverse contra nosotros.
No, rogelio. Mañana hablaré con el médico.
Ahora vamos a dormir. ¿y ella?
La dosis es fuerte. No despertará hasta mañana.
¿qué pasó? Lo asaltaron.
¿te quitaron el dinero? No, no, no.
Eso es lo extraño. Ni un centavo.
Solo le robaron los pantalones. Buenas noches.
Buenas noches, hijo. Pues sí que está raro, ¿verdad?
Rarísimo. ¿qué pasó?
Esto para mí parece una venganza. ¿me dejas pasar un ratito?
Un ratito, ¿eh? No, un ratón.
¡ay, cómo te ves, mi rogelio! Buenito, chufuito, como todos mis reyes.
¿le pusiste de nombre rogelio al perro como tu escuñado? Sí.
O sea, vos no lo tenés que tener, ¿no? Sí, pero...
¿por qué precisamente ese? ¿qué haces aquí?
Necesito hablar contigo. Ese loro ahora se llama crispino.
Pero antes se llamaba ricardo. Hijo, ahora ni me acuerdo porque tengo muy mala memoria para los nombres.
Ahora tienes un perrito y le pones rogelio. ¿es que le pones nombre a tus animales según las personas que quieres o qué?
Ay, hombre. Si quiero a rogelio como te quiero así, también a ti.
¿cuánto más que sean mis mejores cuates? En ese caso hubiera preferido que al perro te hubieras puesto ernesto.
Ay, ¿sabes qué, ernesto? Mejor píntate porque de veras mañana me voy a tener que levantar muy temprano, hijo.
Y es bien tarde. Háblale.
Sí, sí, ya me voy. La pasamos muy bien juntos, ¿verdad?
Esta noche la verdad la pasé re divertida. Rosa, si pudiéramos pasar muchas noches juntos y divertidos.
Híjole, ernesto, que yo no sé por qué me obligas a recordarte que no eres mi novio, hijo. Ya lo sé, ya lo sé.
Pero de todas maneras te espero. Te seguiré esperando toda la vida.
No es obligación que nos veamos todos los días. No, pero yo sigo insistiendo.
Al fin y al cabo, soñar no cuesta nada. Estoy de acuerdo con lo que hiciste.
Nunca fuiste débil, leonela. Vas a empezar ahora.
Hay que tomar resoluciones valientes cuando corresponde. El mundo no es de los cobardes.
No es cobardía. Solo que en esta ocasión no apruebo tus procedimientos.
Mañana el doctor castillo internará a cándida porque tú le contarás una mentira atroz. ¿por qué no le avisas a ricardo mañana al canadá?
¿por qué no le avisas a ricardo? ¿por qué no le avisas a ricardo?
Si yo encuentre a cándida internada en un manicomio, pensará que yo he sido tu cómplice. Creo que ricardo y yo no estamos verdaderamente enamorados.
Pero de todas maneras, quiero llevarme bien con él. Eso era todo lo que quería decirte.
Hasta mañana. ¿hasta mañana?
A ver si llego ahora. Ay, rosa, por dios, pero qué exagerada eres.
¿por qué, manina? Pues, ¿cómo que por qué?
Porque vas a llegar con anticipación. Pero ya te dije que yo no sé a qué hora va a pasar la pecera.
Si se atrasa el camión o qué. Ay, nos visitamos en la tarde.
Rosita, rosita. Esa, américa.
¿le das la mano a una persona? ¿suena el chicharrazo?
En cuanto rosa termine con esa clienta, voy a felicitarla. Vaya, américa, déjala en paz, oye.
Aquí está, señora. Gracias, ¿eh?
Hasta luego. Y a ver cuándo regresas.
Nos vemos. Pobre.
¿viste a la señora, verdad? Ay, sí, hija, de veras.
Gracias a dios. Y a ustedes que me van a ayudar.
Y enseñado, y enseñado a venderle bien. Te felicito, rosa.
Se te va a olvidar, hija. A ver, enséñame, rosa.
Híjole, qué va. Es que así es que, ¿verdad?
O sea, ¿qué quieres? Quiero enseñar una cosa.
Bueno, pero rapidito, ¿eh? Porque si no, ahorita se parece en manrique.
Y me harta la paciencia con eso de que más trabajo y menos plática, señoritas. Mira lo que encontré.
Ay, dios. Ay, no.
Cállate la boca, hombre. ¿qué es eso?
Oye. Oye, ¿para qué quieres ese bicho, oye?
Es que me tengo que cobrar lo que me hizo américa, hija. Si me dio un toque que me dejó ahí, no más viendo estrellitas.
¿la vas a asustar? Pues, claro.
Claro de huevo. ¿vas a ver cómo la va a poner?
Vamos a reír un rato. ¿cuándo lo vas a hacer?
¿ahorita? Pues, ahorita, la primera oportunidad me...
¿sabes qué pasa? Que siempre me está molestando.
Señoritas, más trabajo y menos plática. Esa se pasa en la vida platicando.
¿son jóvenes? Sí.
Sobre todo, rosa, ¿verdad? No te miento.
Tú destrozaste todo esto, lo estás viendo. ¿yo?
Yo no lo recuerdo. ¿cuándo fue?
Anoche. Sufriste una crisis, rompiste todo lo que tenías a mano.
Tuve que inyectarte para que te calmaras. ¿qué?
Aquí estamos, señorita dulcina. ¿pongan todo esto en orden?
Sí, señorita. Enseguida, señorita.
¿vas a salir? Sí.
Llegaron los documentos que don ángel esperaba con urgencia. Y como en toda la mañana no ha venido, se los voy a llevar a su casa.
Mientras tanto, manrique, mantén el orden aquí. Y sin preferencias.
Por supuesto. Te espero.
¿qué? ¿qué?
¿qué sonrisa de coyote tiene este? Tiene una facha de falso.
Como mi novio. Como todos los hombres.
No, ya te dije que todos no, violeta. Por lo menos de verdad yo conozco dos que no.
Son como la palma de mi... No, bueno, un poquito más limpios.
Esto para el señor de la huerta. Lo esperaba con urgencia.
Y como hoy no fue a la juguetería... Pues tampoco está en casa.
Debe andar por ahí con sus preocupaciones. ¿preocupaciones?
Es que... Es que raulito se fue anoche de la casa.
¿cómo que se fue el joven raúl de aquí? Don ángel y raúl tuvieron una discusión muy fuerte anoche.
Y don ángel le ordenó que se fuera. Cuánto lo lamento, amalia.
¿cómo se ve que no hay ninguna mujer en esta casa? ¿qué pasa?
Mejor dentro de poco, don ángel, vuelve a traer una mujer aquí. Señorita malena, ¿de dónde saca usted eso?
Pero no quiero ser indiscreta. Buenas tardes.
Cándida, hace días que no bajabas. ¿supieron lo que me ocurrió anoche?
Sí. ¿y tú, leonela?
¿no oíste? Ay, ya me conoces.
Tengo el sueño muy pesado y no me despierta ni un misil que entre por la ventana. Yo estuve en tu retención.
En tu recámara y me encontré. Bueno, tú ya sabes.
¿y ahora? ¿y ahora qué voy a hacer ahora?
Por lo pronto, recibir al doctor castillo. Vendrá a hacerte unas preguntas.
¿el doctor castillo? ¿te parece que es para tu tío?
Debo tomar mis precauciones. ¿por qué nos ha llegado, señora?
¿miraste el control? Ajá.
¿qué pasa? ¿qué pasa?
Señorita. ¿qué pasa?
Llegó el momento, hija. Permítanme, no puedo más.
Ahora sí llegó el momento. Se va a acordar de mí, pero para toda su vida.
Sí. Tanto, señorita.
Y está propio para un niño de ocho años, ¿verdad? Ay, claro.
Hasta de diez años todavía no está. ¿vas a salir, vanessa?
¿ya lo ves? Entiendo.
La vida en casa a mi lado te debe resultar algo monótona. No, no salgo por eso.
Dulcina se casa pronto. Y debo ayudarla con los preparativos.
Ah. Vas a casa de los linares.
Ahí vive dulcina, ¿no? Claro.
Y también rogelio. ¿quieres insultarme, eduardo?
Pero no llegas ni a eso. Último que nos ha llegado, señora.
Mira, el control. Señorita, qué maravilla de juguetes.
¿verdad? ¿me permite verlo?
Claro que sí. A los niños les encanta.
No, no, no. ¿hace mucho que no ves a la salvaje?
Para mí no es la salvaje, sino rosa. Ay, perdona.
La fuerza de la costumbre. ¿hace mucho que no la ves?
No tanto. Entre ella y yo siempre hubo cariño y simpatía.
Suelo visitarla de vez en cuando. ¿qué hace ahora?
Creo que está empleada. No sé dónde.
Sea el empleo que fuere, no creo que dure mucho. Con ese carácter.
¿sabías que renunció a lo que por derecho le correspondía con motivo de su divorcio? No quiso recibir ni un solo centavo.
No me extraña su actitud. Siempre me pareció obstinada y respondona.
Pero llena de frescura y desinterés. Sigue siendo como la conociste.
Y seguirá siendo así. Rosa no es de las que cambian, vanessa.
Buenos días, leopoldina. Buenos días, doctor castillo.
Lo estábamos esperando. Pase, por favor.
Mal gusto. Que dé un paso al frente ahora mismo.
Señor manrique, permítame. No le permito nada.
Es que yo antes le hice una broma pesada y ella solo quiso ponerse a mano conmigo. Tuvo razón, ¿eh?
Dije que no le permito nada. Caramba.
Caramba, señorita garcía. Necesito hablar con usted.
Puede estar hablando, ¿no? Pero a solas.
Hágame el favor. Pase al despacho del señor de la huerta.
¿para qué? Para cambiar opiniones sobre lo ocurrido.
Señorita garcía. A mí me parece que usted se está mandando...
Si la jefa de vendedoras o el tal carlos se ponen fastidiosos, ¿tú te muerdes el dedo? ¿así?
Voy al despacho del señor de la huerta. Y ustedes, más trabajo y menos plática.
América, violeta, ustedes entienden algo. Ay, johnny j.
Cuando mi novio quiere hablarme a solas, siempre es para darme... Buenas tardes.
¿candidat? Aquí está el doctor castillo.
Siéntese, hágame el favor. Señorita garcía.
Hace muy poco tiempo que usted trabaja con nosotros. Pero en ese breve lapso ha demostrado notables progresos.
Y la felicito. Gracias, pero...
Usted sabe que yo le voy a ser bien franca, porque las cuatachas de esa catedral te me dan una manita, pues... Claro.
Quizá usted no haya tenido tiempo de comprender que aquí nos regimos por estrictas reglas de disciplina. No, sí, sí, cómo no, sí.
Todos los días he llegado temprano. ¿no?
Desde luego. Pero la cosa no es por ahí.
Acaba de ocurrir ese penoso incidente. Y yo dije que habrían tres días de suspensión para la culpable.
Porque ignoraba que la culpable fuera usted. Entonces, ¿no recuerda nada de lo que ocurrió aquí anoche en su cuarto?
No, doctor. Que yo tenga la culpa, lo tenga violeta, lo tenga eulalia, yo creo que todos somos iguales, ¿no?
Porque, mire, es que la verdad, yo aquí no quiero tener sortilegios de... Privilegios.
Bueno, sí. Bueno, entonces, pues, dame tres días, no me los paga, y ahí muere, ¿no?
Sí. Sus compañeras tienen experiencia en la disciplina del establecimiento, pero usted no.
Por eso, preferiría que platicáramos del asunto, pero no aquí, con tantos testigos incómodos. Ah.
Ah, bueno, aquí no por los testigos. Y entonces, ¿dónde?
Para hablar del asunto con mayor tranquilidad. Podría invitarla a tomar una copa.
Mire, señor, por mí, la verdad, me puede descontar el sueldo íntegro del mes, pero... Pues, si quiere invitar a tomar alguien una copa, mejor invita a su abuela.
Señorita garcía. Sí, diga.
¿cómo? ¿don ángel?
¿pero qué ha pasado? ¿en qué hospital está?
Gracias por avisarnos. Ay, rosa.
¿qué te pasa? ¿qué fue lo que sucedió?
¿qué pasa, rosa? ¿qué tiene?
Valena, acaban de avisarme. Don ángel está hospitalizado.
Ah, no. No, si no es extraño.
Después de sus disgustos de anoche. ¿disgustos?
Corrió a alguien. Es el hijo de la casa.
Sus motivos tendría, ¿eh? Porque ese muchacho es un sinvergüenza.
Ay, si yo pudiera encontrarlo y hablar con él para prevenirlo. ¿prevenirlo?
¿de qué? Él debe de saber lo que está ocurriendo con don ángel y su empleada predilecta, rosa garcía.
No, no quiero que me internen. Cálmese.
No quiero, no quiero. No va a pasar nada.
No quiero. Sí, señorita, en la puerta.
¿tienes que dejarte llevar, candida? No, no quiero.
Ya llego tu mami. ¡señor tomás!
Ya llegó rosa. Rosa, mi hija.
Pero, ¿cómo es que llegas tan temprano? Ya sé.
¿te corrieron? No.
Mamá, me suspendieron por tres días. ¿de veras te suspendieron?
Claro, claro, yo te conozco muy bien. Te debe haber peleado con alguien.
No sé, dios sabe con quién. A lo mejor con un jefe.
Es que uno de los jefes me faltó respeto a mí. Imagínate que pa' quitarme la suspensión dice que me quiere invitar a tomar una copa, ¿ah?
Ay, atrevida. ¿pero tú le dirías que no?
Pues, clara de huevo, hija. Puede sonar lo más grave.
¿ah, no? ¿y qué es lo más grave?
Porque el jefe este, don ángel de la huerta, se puso muy malito. No hay manera de bajarla.
Ya lo conseguirá dulcina como sea. ¿y leonela?
Tuvo que salir, le avisaron que no sé quién se había puesto enfermo de repente. ¿sabes, vanessa?
Me gustaría hablar con el doctor antes de que se lleve a cándida al sanatorio. Don ángel.
Don ángel, ¿no me oye? Eres tú.
Sí. ¿cómo está?
¿qué le pasó, jefe? Rosa garcía.
¿puedo saber qué haces aquí? Rosa.