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Llegó el momento de tus ojos, tu figura, tu sonrisa, quiero verte entre mis brazos y con mi amor calmar tu llanto, ven junto a mi, es como un sueño, no hay otro en este mundo, quiero estar con ti. Los invitados parecen divertirse y el servicio ha sido perfecto.
María elena, ¿dónde están? María elena, la última vez que la vi hablaba con armando castro, después se despidió él, creo que maría elena fue a encerrarse en su cuarto como de costumbre, ¿quieres que la llame?
No, no, no tiene caso, volvería aquí con su cara de víctima o caminando como una sombra por los corredores, no quiero que arruine este día tan feliz en la vida de su hermana. Creo que sus relaciones con castro van por buen camino.
¿de veras lo crees? Tú no, los vi platicando muy animados y él se despidió muy amable, quedó de venir mañana.
¿se citaron para mañana? Así parece, dios quiera que no me equivoque y que por fin nuestra hija se decida a rehacer su vida.
Pídeselo tú, florencia, tal vez a ti dios te escuche, yo ya hace mucho que no me atrevo a hablar con él. ¿qué es esto, un secuestro?
Exactamente. Ya me cansé de compartirte con los demás, hoy estás más hermosa que nunca.
Y tú muy galante, me pregunto si vas a ser así siempre. Yo siempre te amé, matilde, pero en ocasiones tengo la impresión de que tú no me quieres tanto como yo a ti.
Voy a casarme contigo y seré una buena esposa. De eso estoy seguro, pero hay algo que me preocupa.
¿qué? Ese hombre de quien me hablaste, ese profesor de historia.
Ya te dije que fue un capricho de chiquilla, algo que no tuvo ninguna importancia en mi vida. De veras, matilde, de veras ya no piensas en él.
Para nada, y además solamente fuimos amigos. Sin embargo, cuando lo mencionaste tus ojos se llenaron de lágrimas.
Eran lágrimas de rabia, sentí pena por mí misma, por haber perdido tanto tiempo con una ilusión. Que no valía la pena.
No volvamos a hablar de él, ya ni siquiera lo recuerdo. Yo solo te quiero a ti y te querré siempre.
Esta es la noche más feliz de mi vida. Y ya no veo la hora de que seas mi esposa y de besarte cuando tengamos el primer hijo.
Sueño con eso, ¿sabes? Yo también, pero no quiero que lleguen enseguida.
Ya habrá tiempo. Por lo pronto no deseo compartir tu cariño con nadie.
Con nadie. Con nadie, ricardo.
Has de quererme solo a mí. Esta costumbre de nuestra familia de irnos a la cama sin nuestro acostumbrado vaso de leche es lo mejor que pudieron enseñarnos.
Yo al menos nunca sufro indigestión por mucho que haya comido y bebido en una fiesta. Ay, qué manera de hacer las cosas las de rafael del junco, ¿no te parece?
Por todo lo alto. La última recepción que dio fue durante un aniversario de bodas.
Y ahora por el compromiso de matilde. Supongo que si te casas con mar y elena por ser la primogénita, la fiesta de compromiso será aún más sustentosa.
Eso me tienes sin cuidado. ¿qué piensas tú, tía?
¿crees que me aceptará? No sé qué decirte, hijito.
Es una muchacha muy extraña. Y si he de serte franca, preferiría que te hubieras fijado en alguna otra de las jovencitas del puerto.
Cualquiera de ellas se sentiría feliz de convertirse en la esposa de armando castro. ¿sabes?
Quisiera oír más detalles respecto a lo que me dijiste poco antes de salir para la fiesta. ¿sí?
¿de dónde surgió la versión de que mar y elena había estado encerrada en un manicomio en españa? ¿quién te lo contó?
Ay, pues... No me acuerdo.
¿hace tanto de eso? Seis o siete años.
Pero el chisme debió tener algún fundamento. ¿o se trata solamente de la imaginación ociosa de quienes acostumbran destrozar a una raza ajena?
¿o inventar calumnias? Bueno...
Fundamento, no. Pero la verdad es que cuando mar y elena regresó a veracruz, había cambiado totalmente.
¿cuánto tiempo estuvo fuera? Casi un año.
¿y en qué consistió ese cambio que mencionas? Pues antes era muy alegre, muy entusiasta.
Y aunque sus padres la estuvieron bastante encerradas, a su hermana y a ella, mar y elena estudiaba antropología. Precisamente con jorge luis armenteros.
¿quién es él? El joven con quien te dije que estuvo comprometida y que se fue a europa.
¿era un compromiso formal? Formalísimo.
Armenteros la había pretendido desde que era muy joven. Y en aquella celebración de aniversario de los padres de mar y elena, anunciaron que iban a casarse.
Y después, nada. Aquello terminó sin ninguna explicación.
Y él abandonó el país. Mira, tía.
No me importan los chismes de todo un pueblo. Ni el hecho de que tú pienses que debo fijarme en otra muchacha.
Jamás había conocido a una mujer tan linda como mar y elena. Y desde que la vi, supe que era la que estaba esperando toda mi vida.
Pues ojalá que todo salga bien, hijito. Pero yo lo dudo.
Y dirás que soy terca. Pero tú no necesitas la dote que le dará rafael del junco a su hija.
Ni la herencia que recibirá cuando él muera. Eres rico por propio derecho.
Y a mí nadie me quita de la cabeza que cuando el río suena, agua trae. Así que vas a prometerme que si ella te acepta, la observarás muy bien.
Y lo pensarás cuidadosamente. Antes de dar un paso tan serio como el matrimonio.
Por dios, tía. Eres mi único sobrino.
El hijo del hermano que quise tanto. Y tu futuro me preocupa profundamente, hijo.
Promételo. Está bien.
Si eso te tranquiliza, te lo prometo. Pero será tiempo perdido.
Porque estoy seguro que mar y elena es tan honrada como hermosa. Y que en su pasado no hay ninguna sombra.
Ni siquiera esa locura que le han inventado a las gentes del puerto. Son muy feas, mamá.
Que estaba soñando mi vida. Grandote.
Negro como tú. Que tenía un cuchillo muy grande también.
Y que me quería matar. No es posible.
Sí, mamá dolores. De veras eso soñé.
Pero... Pero si tenías unos días de nacido.
Eso fue todo, mi vida. No.
Luego soñé que tú llegabas. Y que él iba a matarte a ti también.
Una pesadilla, mi amor. Ya pasó.
Ya pasó. Nadie te va a hacer daño mientras tengas cerca a tu mamá dolores.
¿sabes? Ya lo había soñado antes.
Pero no te lo quise contar para no asustarte. Yo no me asusto, mi vida.
Ya pasó. No volveremos a acercarnos a los hombres malos que no te quieren.
Ahora... Vamos a dormirnos.
Duérmete porque falta poquito para que amanezca y hay que ir a la escuela, mi vida. ¿eh?
Pero hasta las nueve. Porque ella es de las madres.
No los he olvidado, ¿verdad? Claro que no, mi amor.
Duerme, mi amor, duerme. ¿cómo es posible, madre mía?
¿cómo es posible que lo recuerde si acababa de nacer? Bórralo de su mente, por favor.
Por lo que más quiera, virgencita santa. Que no vuelva a soñar con esa noche terrible en que bruno iba a matarlo.
Protégelo. Protégelo a él.
Y protege a mi niña, maría elena. Donde quiera que estén, madre mía.
Donde quiera que se encuentren, ampáralos y protégelos. Ayuda a maría dolores a criar a mi hijo y hacer de él un hombre de bien.
Aunque yo no vuelva a verlo. Aunque muera con el dolor de que los perdí para siempre.
Pero que ellos vivan felices. Sí, adelante.
¿terminó la fiesta? Sí.
Tu padre se retiró antes de que se despidiera el último invitado porque no se sentía bien. ¿no me preguntas qué le pasó?
Supongo que si hubiera sido algo de cuidado, no habría atendido a alejandro. Él estaba aquí, ¿no?
¿por qué eres tan dura con él? Es tu padre.
¿querías algo, mamá? Mira, lo que yo quiero no vas a dármelo.
Quiero que olvides y que perdones. Yo amo a tu padre más que a mi vida y tú lo estás destruyendo.
Sí, y olvidas que él antes me destruyó a mí. María elena.
Por favor, mamá. No volvamos a lo mismo.
Si vienes a hacerme nuevos reproches, estamos perdiendo el tiempo. Yo no puedo cambiar, mamá.
Ni puedo olvidar y mucho menos perdonar. ¿sabes acaso lo que siento cuando pienso en maría dolores y en mi hijo?
Mi hijo viviendo con ella, que es una buena mujer, pero es una pobre analfabeta. Solo él sabe cómo estará viviendo para ganarse la vida.
Y me pides que olvide, que perdone. No grites.
Él puede oírte. Sí, tú solo piensas en él.
Qué afortunado sigue siendo después de todo, ¿eh? Si de veras lo crees.
Eso solo significa que estás ciega. Armando castro me dijo que vendrá mañana por la noche.
Quiero saber si lo invitaste a cenar. No, mamá, no lo invité a cenar.
Así que no tienes que molestarte en hacer ningún preparativo. Lo voy a recibir a solas en la sala.
Ah. Si papá y tú no tienen inconveniente.
Por supuesto que no. No hay inconveniente.
Lo único que queremos los dos es verte casada y feliz. Y lejos de la casa, ¿verdad?
Pues sí. Y lejos de la casa.
Al menos eso quiero yo. Porque con tu actitud la has convertido en un infierno.
Mira, alberti. Quedaron muy bien con esta plantilla de cartón.
Ahora sí te van a quedar bien los zapatos que me regaló la señora río. ¿eh?
Y si dios nos ayuda, el fin de mes te voy a comprar unos nuevos. Aquí están las agujetas, mi amor.
Gracias, mamá dolores. Pero lo que quiero es mi cajón para bolear zapatos.
No, eso no. Ya te lo dije.
No, ya bastante trabajas, mi vida. Ni pienses en eso, ¿eh?
Nos dijo la maestra que el viernes es la fiesta que el día de las madres. Sí, ya me había platicado, mi vida.
Tienes que ir. Pero, mi vida, es que me toca la bada en la loma.
Tienes que ir. ¿van todas las mamás?
¿por qué no quieres? ¿porque eres negra?
Por empate, sí. No es que luego empiecen a preguntar que por qué yo soy negra y por qué tú eres blanquito.
¿y qué? ¿a ti sí?
¿cómo me va a dar vergüenza que me llame madre un niño como tú, mi vida, que es un sol? Pero la gente es mala.
Y yo no sé ni qué contestarle cuando empiezan con su cosa. La verdad, que tú eres mi única mamá.
Y que te quiero mucho. Más que a nadie en el mundo.
Hasta el cielo y hasta el mar. Y hasta donde están las estrellas.
Y yo a ti, mi amor. Pero no soy tu única mamá.
¿qué más quisiera? Y me preguntó si podría recibirlo en la sala.
Y si no teníamos inconveniente. ¿le habrás dicho que sí?
Por supuesto, pero... ¿qué pasa?
Temo que perdí la paciencia. Rafael, yo trato de contenerme.
Pero hay momentos en que la agresividad de nuestra hija me saca de quicio. ¿y qué fue exactamente lo que sucedió?
Pues lo de siempre. Aún no lo sé.
Ella responde con una frase normal. Sencilla.
Ella responde de una manera hostil. Ofensiva.
Ya iba a salir del cuarto. Y comenté que lo único que queremos, tanto tú como yo, es que se case y que sea feliz.
Y entonces ella dijo, y verme lejos de esta casa, ¿no? Te repito que no pude contenerme.
Le contesté furiosa que al menos yo sí lo quería. Y yo también.
Es terrible decirlo, pero pienso que si se va, tendremos aquí por lo menos un poco de paz. Porque su presencia, sus reproches mudos, son para mí un constante remordimiento.
Y hay ocasiones,clemencia, hay ocasiones en que ya no se puede más. Buenos días, buenos días, mamá.
Buenos días, hija. Me dijo josefa que llegó un nuevo regalo.
Está ahí, míralo. Buenos días, papá.
Mijita. Bueno, yo tengo que ir a mi despacho del centro.
Nos veremos, mi vida. Hasta luego, que te vaya bien.
Adiós, mija. Adiós, papá.
Cuídate. Qué maravilla.
¿has visto esto, mamá? Pero no tiene tarjeta.
Venía con este sobre por separado. Es de jorge luis.
Hace votos por mi felicidad. Y dice que nos veremos cuando vuelva al puerto.
¿ya va a regresar? Supongo que sí.
Es bellísimo, ¿eh? Uno de los mejores regalos que ha recibido.
Jorge luis siempre fue muy espléndido. Y a ti te ha querido muchísimo desde que eras una bebita.
¡matilde! No lo voy a entender nunca.
¿qué has pensado, marielena? ¿qué has decidido?
No lo sé. ¿no sabes si quieres casarte o no sabes si quieres casarte conmigo?
Yo creo que deberíamos tratarnos un tiempo antes de hablar de matrimonio. ¿cuánto tiempo?
Compréndelo, linda. Ni tú ni yo somos unos chiquillos.
Yo no vivo en el puerto y no estoy para noviazgos eternos. No será eterna.
Solo quiero que me conozcas y conocerte un poco. Está bien.
Esperaré. Porque la felicidad no espera y el amor también.
Perdóname, es que... ¿qué?
Dímelo. No sé.
Tengo miedo. Había olvidado ser feliz y yo no tengo derecho.
Por favor. ¿pero qué estás diciendo?
¿por qué repites a cada momento esa frase triste y desolada? Todos tenemos derecho a la felicidad.
Es lo que esperamos, lo que soñamos, lo que buscamos durante toda la vida. Y yo la he encontrado a tu lado.
Seremos felices, marielena. Muy felices y sin resistencia.
Sin titubeos. Porque tú naciste para mí.
Vamos de aquí. ¿y a dónde quieres ir a esta hora?
Ay, a ver el mar. Caminaremos para el malecón y luego me traes de regreso a casa.
Como digas. Pero, ¿no crees que debo hablar con tus padres?
Informarle lo que hemos acordado. ¿para qué?
Pues, no sé. Me parece que es lo correcto.
Mira, armando. En primer lugar, tú y yo aún no formalizamos nada y cuando lo hagamos, si decido, que nos casemos, lo decidiré yo sola.
Porque soy mayor de edad y no tengo nada que comunicarle a mi padre. Ni necesito su permiso para nada.
¿estás segura? Ajá.
Te lo pregunto porque mi tía me ha comentado que tu familia es muy conservadora. Muy respetuosa de las tradiciones.
Bueno. ¿y quieres casarte con mi familia o conmigo?
Por supuesto que haremos las cosas como tú digas. Yo pensaba solamente en ti, pero si por mí fuera.
Ahora mismo salimos de aquí. Te llevo con un juez y mañana empezamos nuestra vida de casados en mi rancho de la esperanza.
¿se llama la esperanza? Sí.
¿qué te pasa? Es que pensaba en la finca de papá.
Se llamaba la buena esperanza. ¿por qué hablas de tiempo pasado?
Se quemó. Solo quedó su recuerdo en mi corazón.
Solo su nombre como si el fuego lo hubiera grabado ahí para siempre. Eso no puede borrarlo nadie.
Nadie. Nunca.
No me siento bien. ¿sabes?
Olvidemos el paseo, por favor. Me quiero ir a mi cuarto.
Necesito estar sola. Sí.
Creo que es lo más conveniente. Pero nos veremos mañana, ¿no?
Sí. Perdóname.
¿qué crees que pasó anoche? No sé.
Yo volví a casa a eso de las 9 y cuarto. Y al pasar por la sala vi a maría elena besuqueándose con armando castro.
¿de veras? Y qué pasión.
La monja solterona como han empezado a llamarla es un auténtico vulcán de pasión. Pues lo creo porque tú lo dices.
Pero la verdad nunca pensé que maría elena... Es decir, cómo es tan uraña.
Es una hipócrita. Lo ha sido siempre.
Los ha engañado a todos menos a mí. Oye, ¿y tú crees entonces que va a casarse con castro?
No lo sé. Ya ves que a jorge luis lo plantó sin más ni más.
Y mira que si a fortunas vamos. Digo que sea castro.
Jorge luis lo era mucho más. ¿y no se te ha ocurrido pensar que a tu hermana no le importa el dinero?
Por supuesto que no. Pero tal vez...
¿qué? Quizá no fue ella sino jorge luis quien rompió el compromiso.
¿cómo lo iba a romper? Si la adora.
Pues sí, pero tal vez descubrió algo. Algo referente a su locura.
Porque de que no está bien, no está bien. Además no me cabe la menor duda.
En fin, vamos a ver si este tipo se casa con ella sin mayores averiguaciones. Es lo mejor que podría pasar para que papá y mamá vivan tranquilos.
Oye, ¿y sigue llevándose mal con tu padre? No se lleva mal con él.
Lo odia. Bueno, a ver qué sucede.
Yo creeré que se casa hasta que la vea salir del templo con su marido. ¿terminaste ya tu labor?
Sí. Es un trabajo muy hermoso y delicado.
A tu madre le va a encantar. Siempre tuviste una gran habilidad para los trabajos manuales.
El primer regalo para tu mamá un día de las madres hecho por ti fue precisamente una carpetita bordada que ella aún conserva. Parece increíble que lo haya guardado durante tantos años, ¿verdad?
Pero así son las madres. Aun el recuerdo más pequeño, si viene de un hijo, significa mucho para ellas.
No es posible. Yo nunca tuve ocasión de averiguarlo.
Pensamos que invitarías a cenar a armando castro anoche. No, sólo vino a que habláramos.
¿y puedes decirme de qué hablaron? Sé que iba a proponerte matrimonio porque me lo comentó.
¿qué le has contestado? ¿vas a casarte con él?
Si decido aceptarlo, te voy a comunicar oportunamente, papá. Con permiso.
Oh, mi hijo, estás muy chiquito. Estoy fuerte, mire.
Sí, mi hijo, pero esto pesa mucho. Es que mañana es el día de las madres.
Ay, de veras, se me había olvidado. Mira, toma.
No, sólo que le ayude a cargar la bolsa. Ándale, mira.
Espero que tu visita no obedezca a una consulta profesional. No, tío, es sólo que quería hablarte en privado, lejos de casa.
Anoche te busqué para despedirme, pero ya habías desaparecido. Es que estuve sólo un momento.
Y muy bien acompañada. Ya sé que te anda haciendo la corte armando castro.
Pues de eso quiero hablarte. Bueno, pues, estoy a tus órdenes.
¿qué pasa? Yo pensé, bueno, creí después de lo que me sucedió que nunca me iba a volver a enamorar.
Y no ha sido así, ¿verdad? Ya te convenciste de que la vida sentimental no termina solamente porque uno quiera.
Armando es un buen muchacho, maría elena. Yo lo sé, porque ya tomé informes sobre él.
Sí, es que al darme cuenta de que él te pretendía, para evitarte en lo posible otra decepción... Yo por eso vine a verte.
Yo sé que a ti te preocupa realmente mi bienestar. Igual que a tu padre.
Por favor, no hablemos de él. Es otro consejo que vengo a pedirte.
Estoy muy desconcertada. Pero, eso, que me estoy enamorando de él.
Y eso te desconcierta. Pero si es lo más natural, aunque hayas sufrido tanto, la vida reclama sus derechos.
¿qué derecho tengo yo de amar y ser amada? Y sobre todo de ser feliz cuando mi hijo y maría dolores sólo dios sabe cuántos tragos amargos estén pasando.
Ella debió buscarte. Debió suponer tu estado de ánimo y cómo te tiene esta falta de noticias.
Perdóname que te lo diga maría elena, pero he llegado a suponer... ¿que es muerto?
No, no, eso no. Pero creo que tu nana se ha encariñado tanto con el niño que por egoísmo y por ignorancia ya no quiere buscarte para seguir disfrutando ella sola del cariño de la criatura.
Sí, sí, yo también lo he pensado. Pero yo me rehúso a creer que maría dolores, tan buena y tan noble, me tenga sufriendo.
En fin, si adora a mi hijo como supongo que lo hace, no me importa que yo siempre a su lado. Solo me angusta imaginar la clase de vida que pueden estar llevando.
Sabes, yo pienso en eso constantemente. No sé, ahora me siento culpable, malvada, por haber distraído mis pensamientos y mis angustias con esta nueva ilusión que ha entrado en mi vida.
Bueno, pues haces muy mal. Ya te castigó bastante el destino para que tú sigas empeñada en aumentar ese castigo.
Pero ya no puedo soportar. De veras, ¿no te parece absurdo que con mis problemas me haya yo vuelto a interesar sentimentalmente en otro hombre, tío?
No solo no me parece absurdo, sino que me quitas un gran peso de encima. Y se lo quitarás también a tu padre.
Dale con mi padre. Mira, escúchame, maría elena, digas lo que digas y pienses lo que pienses, él sufre también.
Sus remordimientos son espantosos porque es un hombre inteligente. Y sabe que él tiene gran parte de culpa en todo lo que te pasa.
No, gran parte de culpa no, tío. Toda la culpa.
Mira, un momento, por favor. Seamos justos.
Si vamos a hablar de culpables, tú fuiste la primera. Sigue el hombre que te burló y tu padre por su incomprensión y tu mamá por su debilidad para defenderte y yo por no haber intervenido más valientemente en toda esta tragedia.
Todos somos culpables, maría elena. Pero no por eso vamos a lamentarnos toda la vida.
Acepta a ese muchacho. No rechaces su cariño.
Cásate con él. Pero, ¿y mi hijo?
Dios vela por tu hijo. Vela por todas sus criaturas.
¿qué has decidido con respecto a castro? Le pedí que nos tratáramos un poco más.
Eso me parece muy bien. Pero, ¿sabes?
En algún momento tendré que hablarle de mi pasado. Sobre eso, yo no puedo aconsejarte.
Haz lo que te dicte tu corazón. Gracias, don alejandro.
No sabes qué alivio tan grande hablar contigo. Y tú no sabes qué alivio tan grande fue escucharte.
No estereotasada de nada. No, no, de ninguna manera.
Yo llegué antes con la esperanza de que tú también te adelantaras. Qué par de tontos estamos hechos.
Nos portamos como un par de adolescentes. Yo no.
Porque desde mi adolescencia, al morir papá, me hice cargo del rancho. Sufriste mucho.
Sufrí su pérdida. Pero hice lo que tenía que hacer.
Y por eso no conocí esos sencillos placeres del noviazgo, del primer amor. ¿quieres decir que no tuviste novias?
¿novias? No me juzgues mal, marielena.
Es que maduré demasiado pronto. Sí, sí, entiendo.
Sin embargo, en el fondo de mí algo quedó limpio, intacto, esperándote a ti y a ese algo de la ilusión que hoy te ofrezco. La ilusión de unirme a una mujer como tú.
Bueno, ¿y cómo soy yo? A ver, ¿qué sabes de mí?
Apenas me conoces. Pues, yo sé que te he estado esperando toda mi vida.
No es suficiente. ¿la revancha?
No, no, alejandro. Tengo que ir a la joyería a ver qué le compro a clemencia porque mañana es día de las madres.
Oye, es que quiero que hablemos un momento de marielena. Me visitó hoy en el consultorio.
¿ah, sí? ¿está enferma?
No, sólo quería un consejo. Claro.
Como ya no habla ni con su madre ni conmigo, ahora se confía a ti. Dejemos a un lado los celos y la amargura.
Las cosas son como son. A veces no podemos cambiar.
Bueno, ¿y cuál era el consejo que te pidió? ¿puedes decírmelo sin traicionar esa confidencia?
Sí. Eh...
Está impresionada con armando castro. Pero ella piensa que no tiene derecho a ser feliz ni a rehacer su vida.
Pues, convéncela tú de lo contrario, por favor. Dile que esa es la mejor, es la única solución para que no siga arrastrando esa existencia miserable.
Que tanto nos apena a su madre y a mí. No, ya se lo dije y continuaré repitiéndoselo todo el tiempo.
Pero no estoy seguro de los resultados porque se siente culpable de ser feliz. Dime una cosa, rafael.
¿no habría forma de reiniciar las investigaciones para dar con maría dolores y el niño? Es inútil seguirlas buscando.
¿por qué estás tan seguro de que no los encontrarán? Sabes, es algo que yo ignoro.
¿te han dicho, tal vez, que murieron? ¿es eso?
No, no. Ninguno de los investigadores que contraté aseguró tal cosa.
Por favor, no hablemos más de esto, alejandro. Estas son las que canta...
¡albertico! ¿pero qué haces ya levantado a estas horas?
¿me quedé dormida? No, mamá dolores.
Pero si están dando las seis de la mañana, ¿por qué te levantaste tan temprano? Porque decía de las madres.
Felicidades. Gracias, mi amor.
Muchas gracias. Ven para acá para que veas lo que te traje.
¿y de dónde salieron estas flores tan bonitas? Las compré ayer.
Oh, mi vida, pero mira nada más qué primor. Te tengo otra cosa.
Linda cajita. Pegué la calcomanía y adentro hay otro regalo.
Todavía hay más, mi vida. Para que la uses en la fiesta del colegio.
¿te gusta? Pero siento lo más bello que yo he tenido en la vida, mi vida.
¿pero cómo hiciste para comprarla? Trabajando, mamá dolores.
Como dices tú qué hay que hacer para tenerlo todo. ¿de veras te gusta?
Mi amor. Mi amor.