
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Mírame, ya me ves, creyéndome tan fuerte, tan llena de vida, dibujando sonrisas ante las miradas, llevando tanto adentro y mil historias atrapadas. Mírame y hazlo bien, no pienses que estoy loca que necesitabas dinero, por eso agilicé las cosas.
No, no, no, yo ya no quiero vender mi casa. Ok, pues entonces vas a tener que pagar 100 mil pesos, que es lo que pusimos de multa en el contrato de compraventa.
Descafeinado, por favor. Estoy seguro que algún día te vas a hablar por un teléfono y te vas a contestar por el otro.
Ay, patricio, no sabes cuánto extraño tus bromas en el despacho. ¿por qué?
¿pasa algo? La señora sosa no me contesta el teléfono.
¿crees que ya se haya reconciliado con el marido y no se quiera divorciar? No, no, no, ese divorcio ya es un hecho, a no ser que sea obra de greta.
¿qué? ¿crees que la convenció?
Tú ya la conoces, ¿no? ¿y qué vamos a hacer?
Mira, si llega a un acuerdo, no me preocupa. Lo que yo quiero es un divorcio civilizado.
Pero lo que sí me preocupa es qué convenio le propusieron. Imagínate que le dio el dinero para la empresa a su marido y él no le quería dar nada.
Seguramente la obligaron a aceptar cualquier bicoca. Bueno, pero eso nosotros no lo vamos a permitir.
Aquí tengo el convenio. Sí, a ver.
Gracias. Apúrale, renato, que me tengo que ir, tengo mil cosas que hacer.
Sí, sí, sí. A ver, tengo que pasar al hospital a ver a paola.
Ah, fundamental, la familia sobre todas las cosas. ¿sabes qué?
Ojalá ella encuentre realmente lo que necesitas para la oficina. Ay, ojalá.
Así tendrás el suficiente tiempo para pasar con tu familia. Oye, pero hablando de eso, ¿te acuerdas de tu clienta esta?
¿cómo se llama? ¿bárbara?
Sí, sí, bárbara. Me dijiste que estaba buscando trabajo, ¿no?
Sí. ¿tú crees que le interese ayudarme en la oficina?
No me digas que estás embarazada. Ay, ay.
Ay, ay. Sí.
Además, ¿sabes qué? Le harías un gran favor, porque sé que no ha encontrado nada, ¿eh?
No, ya no te emociones, nada más unas puntadas. Bueno, ¿le puedes hablar y decirle que me eche un telefonazo?
A ver si le interesa. Sí, claro, yo le doy tu recado.
Pero, ¿sabes qué? Te sugeriría que mejor tú le hicieras una entrevista personal, digo, para ver si es lo que estás buscando.
Ojalá y te sirva. Ok, ok.
Ya casi. ¿bárbarita?
¿cómo que quién habla? Pues, soy yo, renato.
¿cómo estás, mi amor? Oye, mira, tengo una oferta de trabajo que te acaba de salir que no puedes rechazar.
Muchas gracias, renato, pero ya acepté el trabajo con el rabo verde ese. Mi amor, a estas alturas, lo que menos necesitas es un viejo rabo verde como jefe.
Mira, con ese marido tan celoso que tienes, a mí me huele que esto puede terminar en tragedia. Pues, por supuesto que no le voy a decir nada, jaime.
De todas maneras, tú te mereces algo mucho mejor. Mira, antonio.
Mira, antonia, que es muy amiga mía y además es una de las clientas de aquí de la estética, me acaba de preguntar si te gustaría trabajar con ella. ¿de verdad?
Ay, renato, pero ¿haciendo qué? Nada menos que vendiendo casas y departamentos en su inmobiliaria.
¿cómo lo ves? Suena muy bien, pero ya acepté el trabajo con el tipo ese.
¿qué hago? No importa.
Mira, de tener que trabajar con un viejo rabo verde como jefe, a trabajar con antonia, que es un amor de mujer, la vas a conocer. Te aseguro que no tienes ni qué pensarlo.
Eso sí. Bueno, a ver, déjame apunto la dirección.
Está muy cerca de la estética. Conozco perfecto el rumbo.
Gracias. Por lo visto, te importa muy poco que mi hijo no haya venido a dormir anoche.
Claro que me importa, doña conchita, si no pegué el ojo en toda la noche. Pero no es la primera vez que su hijo se queda dormido de borracho en una de las mesas de los lugares suyos, esos a los que va.
Tal vez no le encanta, pero a eso lo has orillado, porque si fuera muy feliz contigo, estaría metido aquí todo el tiempo. Mire, yo me voy a bañar.
No me digas. Es que otra vez vas a ir a la estética.
No, esta vez no voy a la estética y ni me pregunte a dónde voy, porque eso es algo que a usted no le importa. Pues sí, pero nomás te digo que tengas a tiempo las puertas de doña marta, porque si no, se te va a armar.
¿dónde van a estar? ¿qué están haciendo?
Pues pintando, ¿qué no ves? Si no estoy ciego, yadín, ¿pero por qué?
¿por qué? ¿por qué?
Dígame, lo que pasa es que te juro que yo intenté convencer a la yorley de que no era buena idea, pero por más que insistí, no entendió. ¿cómo crees, javi?
Si le hubiera dicho algo, no estaríamos pintando. ¿crees que vas a salir?
Sí, sí. Mira, y yo que venía con toda la disposición por hablar contigo largo y tendido.
Pues va a tener que ser en otro momento, porque me tengo que ir. ¿de qué no sales?
¿quién me aventó? Se está moviendo la tierra.
Ayúdame, mami. Ayúdame.
Es que tú eres la única que me quiere, mamita. Yo no soy tu mamita.
Soy tu esposa. Sí, pero...
Bueno, acuéstate conmigo un momento. De verdad me tengo que ir.
Sí. Como marido y muñe.
La casa o la vendo. Lo peor de todo es que no sé cómo se lo voy a decir a la yorley, ¿eh?
Pues como me lo estás diciendo a mí, que la tuviste que vender y ya. Además, no me digas que a la yorley no le va a caer re bien esa lana.
Pero no es eso. Pues no ves que mi negrita no quería vender.
Se puso las pilas, consiguió chamba. Hasta le dio un pago al banco para que nos aguantaran.
Bueno, pues ya ni modo. Tú hiciste lo que consideraste mejor, ¿o qué no?
Por la casa también es de ella. Digo, está mi nombre, pero...
Oye, pues más a mi favor. Si tienes que vender la casa, pues la vendes.
Y si la yorley no quiere, pues que se aguante. ¿para qué te da la contra?
Dame acá, compadre, que me duele verte trapear. En la ciudad, el papá de mi hija me regaló un carrito de dulces para chambear.
Y la verdad es que me iba más o menos, pero ahora que él se quedó sin trabajo, pues tengo que buscar algo mejor. ¿pero ya has trabajado antes haciendo limpieza?
Sí, sí. Cuando quieran, pueden pasar por su humilde casa y verán qué brilla de lo limpia que está.
Eso habla muy bien de una persona, que sea limpia y ordenada se refleje en su trabajo. Pero mira, lo que yo quería saber es si ya habías trabajado antes en algún otro lugar.
No. Ay, yorley nos puede ayudar a lavarle el cabello a las clientas, ¿no?
¿yorley? Sí, yorley.
Oye, no es mala idea, porque si nos va bien, te podemos enseñar otras muchas cosas más. Ay, claro, yo hago todo lo que ustedes me digan.
Aquí es donde se les lava el pelo a las clientas. Yo voy a necesitarte aquí de medio tiempo, o sea que después de las dos de la tarde vendrás a trabajar.
Es que en la tarde es cuando más se incrementa el trabajo, ¿verdad? Ay, ni te imaginas.
Sí, claro. Oiga, señor, ¿usted no me podría recomendar con alguien para chambear en las mañanas?
¿qué? ¿y para qué quieres otro trabajo?
Es que con uno no me alcanza, yo tengo que pagar mi casa. Oye, ¿pero no te vas a dar abasto?
No, hombre, sí, ya estoy acostumbrada. Además, yo quedé con el banco que les tenía que dar una cantidad muy fuerte y les tengo que cumplir.
O sea que le estás pagando tu casa al banco. Como todo el mundo.
Y la verdad es que me costó mucho tener un techo y no quiero que me lo quite. Traes un poquito de eso en la mija, te lo voy a quitar.
¿qué? Sí, por acá, después te explico qué es.
Te voy a dejar. Señora antonia, qué gusto.
Hola. ¿cómo siguió la niña?
Muy bien, bueno, mucho mejor. Todavía sigue en el hospital, pero está mucho mejor.
Ay, qué bueno, gracias a dios. ¿y braulio?
Pues no está, no va a venir en todo el día. Se fue a ver unos lotes a toluca.
¿y marcial y jessica? Pues no están, están en la calle trabajando.
¿quiere que le ayuden algo? Quería hablar con braulio, pero luego, luego voy a pasar a mi oficina a recoger mis cosas personales.
Sí, claro, señora. ¿no quiere beber algo?
¿le traigo alguna cosa? No, no, no, no me voy a tardar.
Gracias, rosaura. Bueno, pues entonces ahorita le traigo una cajita.
Sí, gracias. La licenciada greta dice que voy a gastar mucho dinero en abogados para que al final sólo me regresen el 50% de lo que yo le presté a mi marido para la empresa.
Al menos aceptaron devolverte algo. Pero ¿sabes por qué lo hicieron?
Porque tienen el colectivo. Es un juicio perdido.
Sí, yo lo único que quería es que me regresaran mi dinero. Ya lo conseguí.
Ahora, lo único que quiero es el divorcio y olvidarme de esta pesadilla. Pero sólo te van a devolver la mitad.
Mira, si tu esposo le hubiera pedido o prestado este dinero al banco, ¿sabes cuánto le habrían cobrado de intereses? Yo te entiendo.
Siempre es mejor divorciarse civilizadamente. Pero él tendría que darte el total de lo que le prestaste.
Mi esposo dice que yo nunca hice nada por la empresa. Él es el que la ha trabajado.
Pero sin tu dinero, esa empresa no existiría. Oye, ¿tú qué hacías mientras él trabajaba?
Me quedé en casa. Lo que muchas mujeres hacen.
Cuidar que el señor se vaya bien comido y con ropa limpia a trabajar. Y cuando regrese, encontrar la cama tendida y todo perfecto para descansar.
¿ese trabajo no tiene valor? ¿ese trabajo no cuenta?
Rosaura, por favor, le dices a braulio que luego vengo a hablar con él, ¿sí? Sí, señora, por supuesto.
Y si le llaman sus clientes, ¿qué les digo? Pues que ya no trabajo aquí.
¿y no quiere que les des un nuevo número telefónico? No, no, no.
No quiero que luego vayan a pensar que me quiero robar sus clientes. Ay, pues si el que atendió un cliente suyo el otro día fue el señor marcial.
El señor vino a la oficina. Oiga, ¿y este, ya tiene trabajo?
Te voy a decir a ti. Todos se van a enterar de todas maneras.
Voy a abrir mi propia inmobiliaria. Yo sabía que usted tenía cosas importantes.
Rosaura, por favor, le quiero decir a braulio yo primero. Sí, señora, mire, yo pico de seda.
Se va a poner verde de la rabia. Y cómo no, si usted hace mucha falta aquí.
Oiga, no es por nada, pero yo creo que el negocio con el ingeniero torres ya se cayó muy bien. Sí, señora.
Pero el licenciado yo creo que piensa que usted va a regresar, porque mire, su oficina está intacta. Sí, ya veo, ya me tengo que ir, rosaura.
Señora, pero dígame, por favor, ¿verdad que todavía no tiene secretaria? Se lo suplico, dígame que no.
Rosaura, yo no te puedo contratar a ti. No quiero que braulio piense que me estoy llevando a su frente.
¿por qué no? Si el señor braulio ya me dijo que cuando llegue la nueva secretaria yo me tengo que ir, por favor, señora antonia.
¿de veras, rosaura? Sí, señora, y yo no me puedo quedar sin trabajo ahora que lo necesito tanto, porque si no es con usted a mi edad, pues, ¿quién me va a contratar como secretaria?
Buenas. Buenas tardes, ¿qué se le ofrece?
Tú debes de ser faber. ¿don braulio?
Sí. ¿y marlene dónde está?
En donde debe de estar, en su casa, atendiendo los asuntos importantes. Pero es que mi mamá ya está muy enferma.
Sí, ya sé, por eso vine. Pásale.
Lo he buscado todo el día y no me contesta en el celular. Sí, salió de la ciudad.
Creo que fue a verlo de un terreno o algo así. ¿necesitas algo?
Sí, pero obviamente no me puedes ayudar. ¿cómo va lo de tu viaje?
Debes estar muy contento. Eso de estudiar debe ser muy emocionante.
No, valeria, no es como ir de compras. Con permiso.
¿cuánto tiempo, don braulio? Más de 20 años.
Era usted una mujer muy hermosa. Como lo es ahora su hija.
¿y cómo está? ¿cómo está mi marlene?
Muy bien. Tal y como se lo prometí.
Ah, mi marlene. Me la regala.
Antes que más vendedoras voy a necesitar un pintor, un jardinero y mucho ánimo. Ay, gracias.
¿o no? Sí.
Y creo que llegué justo a tiempo, ¿verdad? Perfecto, me salvaste la vida.
Bueno, si le he roto este cuadro de picasso a mi marido, me mata. ¿sabes que lo tiene desde la secundaria?
¿cuadro de qué? De picasso.
Es un pintor muy famoso español. Esto es un póster de su trabajo.
Sí, está muy bonito. Raro, pero bonito.
Oye, qué gusto que hayas venido. Pásale, no te fijes, por favor.
Está desordenadísimo, está horrible. Ahorita es que apenas estoy montando la bocina.
Pero bueno, a ver, vamos. A ver, te ayudo con esa caja.
Ahorita recogemos todo rapidísimo. Sí, pero dame el picasso.
Gracias, hombre. Gracias.
Gracias a usted ahora mi hija está estudiada, tiene buenos trapos, se ve refina. Yo no tengo cómo, cómo pagárselo.
¿y cómo está mi nieto? Se llama sebastián, ¿verdad?
Prefiero no hablar de él. Es mi nieto, don braulio.
La verdad es que valeria no tenía intenciones. Valeria.
Ese nombre parece de hierba, de rancho. Bueno, si a usted le gustó, mejor que marleny.
Pero, don braulio, marleny es mi hija. Yo necesito verla.
Yo necesito verla. Yo necesito verla antes de morir.
Yo necesito que le quede muy claro yo necesito que le quede muy claro que lo que hice fue por su bien. Que lo que hice fue por su bien.
Por favor, don braulio. ¡casero!
Sí, pero mira nada más cómo la dejaron los antiguos inquilinos. Cómo se les acabó el contrato, la hicieron pedazos.
Pues sí. A ver, dame eso.
Ay, gracias. Debían seis meses de renta, ¿tú crees?
Lo bueno es que mi marido consiguió que se salieran. ¿tu marido?
Sí, es abogado. ¿estás buscando vendedoras?
Sí. ¿qué te parece?
¿te interesa? Muchísimo.
Llevo meses buscando trabajo. Bueno, ¿y qué experiencia tienes?
La verdad, solamente vendiendo productos de belleza. Ajá.
No, no, no tienes ni idea del negocio inmobiliario. Ay, ¿a poco es muy diferente que vender cremas?
Un poquito, sí. Tienes que saber de contratos, de licitaciones, de precios del mercado.
Sabes, es muy importante no cometer errores en este negocio porque se puede ganar muchísimo dinero en una sola venta. Ese es exactamente el tipo de trabajo que necesito.
Bueno, sí, pero no es tan fácil, bárbara. Necesito gente con experiencia.
No te quiero engañar. No soy el tipo de persona que estás buscando.
Si tienes ganas de aprender, podemos intentarlo. Hay muchísimos cursos de capacitación para que aprendas a vender, pero lo más importante, bárbara, es que ames este trabajo.
Yo tengo muchas ganas de aprender, pero también tengo otro problema. ¿cuál?
Estoy embarazada. Eso está buenísimo.
Felicidades. Pues sí, me imagino que ya no me necesitas.
¿por qué dices eso? Estás embarazada, no estás enferma.
Te juro que le voy a echar muchísimas ganas para no quedarte mal. Sí te advierto que el sueldo base no es muy alto, pero con un par de ventas que hagas al mes puedes salir bien librada.
¿y cuándo empezamos? Podemos empezar mañana mismo con la inducción.
¿la induc... Qué?
Sí, la inducción. Así se le llama cuando te sientas a platicar sobre los proyectos a realizar.
¿sí? Sí.
¿puedo permitir que usted se junte con valeria? Acuérdese del trato que tenemos.
¿el trato, braulio? Si me estoy muriendo.
¿a qué tiene? Para lo que necesite.
No quiero su dinero. Yo quiero ver a mi hija.
Valeria no quiso venir. Mi hija no es rencorosa.
Mi hija es buena. Sí, pero vive en otro mundo.
Se moriría de vergüenza si alguien averigua su pasado. Ella no...
Piense en nuestro hijo, en tu nieto. ¿qué pasaría si se averigua que su madre es hija de una prostituta?
Por eso, por eso, necesito que me perdone. Yo no puedo obligarla a hacer lo que no quiere.
Ella no tiene nada que ver ni con su hermano ni con usted. Braulio, marlene sabe, sabe que quiero pedirle perdón.
¿sabe que me estoy muriendo? Yo mismo se lo dije.
Llegó hace rato. Ya le dije a quintín que no hay problema.
Con gusto te echamos la mano. Nada más que sí la pintura no te la podemos perdonar, ¿eh?
Sí, claro, tampoco soy encajosa. Una mujer es que seas tú la nueva directora.
¿de qué me acusa? De estacionarte en un lugar prohibido.
Y si no te mueves, te voy a levantar una infracción. A ver, a ver.
¿dónde dice que es un lugar prohibido? Aquí está marcado.
¿qué haces aquí? Lo siento, no te podemos contratar.
Lo siento, no la necesitamos. No, me da mucho gusto.
¿en serio? Sí, parece que les impresionó mi currículum.
Digo, son cosas que pasan. Me da mucho gusto por ti, mayde.
¿nos vamos? Sí, vamos, vamos.
Te alcanzo. Mi amor, de verdad, no necesitas nada.
No necesito nada. Segura, ayuda, nada.
Que sí, que sí, adiós, juntas. Que tengas mucha suerte, hasta luego.
Juntas, corriendo, bye. Circulando, le levanto la infracción.
Caray. Circulando.
Deme sus papeles. Yo por mí tengo mucho tiempo, si supiera.
Greta dice que no quiere ninguna junta de conciliación porque no hay nada que arreglar. Que la señora sosa ya firmó un acuerdo donde acepta que su esposo le pague el 50% de lo que le prestó.
Ni hablar, miranda. Vamos a tener que asumir nosotros ese error de la señora sosa e irnos a juicio.
Sí, mañana temprano estoy en la oficina para preparar todo. Cualquier cosa, me hablas.
Sí, muy bien, patricio. Y ánimo.
Buenas tardes. Buenas tardes.
Oye, pa', en serio, si tienes que irte a trabajar, por mí no te preocupes. Aquí en el hospital nunca estoy sola.
Prefiero quedarme hasta que llegue tu mamá. Pero eso sí, hoy me vas a perdonar porque me la voy a robar.
Esa mujer esta noche duerme conmigo. Me parece muy bien.
Pero entonces te voy a aprovechar. Ven, te voy a enseñar todos los mensajitos que me dejaron mis amigos.
A ver, a ver. Cuántos.
¿cómo se llama ese? ¿pepe?
Pepe ponedor. A ver, abre la boquita.
Abre la boquita, mijito. Pero ¿por qué no le preguntaste a dónde iba, ma?
Ay, ¿qué quieres? ¿qué quieres?
¿que me vuelva un policía o qué cosa? No grites, por favor, que me rompes la cabeza.
En serio. Mira, es que bárbara hace lo que se le da la gana.
Ya ves. Ahora se va a trabajar.
¿ah, sí? ¿y quién dice que yo la voy a dejar, eh?
Ay, mijo. Creo que ya es demasiado tarde.
No, no. Ella se fue muy arreglada en la mañana.
Seguro que iba para allá. Ah, pues entonces el trabajo le va a durar un día.
Ay, mira. Me sigo pensando que aquí hay gato encerrado, fíjate.
No. Ayer, ayer cuando le llamé la atención no le importó.
Me dijo que cuando tú llegaras pues que te iba a decir que se iba. Y además me sacó la televisión al pasillo.
¿de cuándo acá tan retobona? No me la estarás tratando muy mal, ¿verdad, ma?
Mira, mira, jaime. Pero una cosa sí te digo.
A ti te pasó lo altanero porque eres mi hijo. Pero, ay, yo no tengo por qué aguantarla.
Así que o le pones fin a esta situación o yo misma la saco de los panos de mi casa. Ah, sí, sí.
Buena gente. Y la señorita charito, ni se diga.
Pero, ¿no te quedas re lejos? ¿no se te va a hacer muy pesado?
No, hombre. Chamba es chamba, no importa dónde quede.
¿quieren más tortillas? No, yorleycita.
Yo creo que más bien ya nos vamos. Cierra el cines, vámonos.
Está bien, quintín. Yorleycita, todo estuvo muy sabroso.
David, gracias. Ni me digas, es para agradecerles lo bonita que dejaron mi casa.
Nos vemos, compadre, que te sea leve. ¿qué pasó, david?
Noto preocupado. ¿pelitas, pa?
Está bien. Primero usted escúcheme antes de ponerse como loca, ¿sí?
¿qué pasó, david? Oh, oh.
No vas a conseguir nada. Está bien, está bien.
Pensándolo bien, va a ser lo mejor. Todo lo que necesita la niña.
¿le prometiste? Pues claro, fanny, tus tenis y tus zapatos que no tienes.
¿sí? Sí.
No puedo creer que hayas hecho esto a mis espaldas, david. Entonces usted...
Licenciado, sí, ¿cómo está? Este, habla jaime.
Sí, sí, sí, licenciado. La cosa es que, es que mi mamá se puso muy mal y como ya es una persona mayor, pues, este, se puso muy grave y casi se nos muere.
Sí, sí, sí, licenciado. Yo sé, yo sé, licenciado.
Mire, no, no, no se preocupe. Yo mañana mismo saco todos mis pendientes, se lo aseguro.
Sí, licenciado. Claro que sí, licenciado.
Gracias, licenciado. ¿qué quieres que le dijera?
La verdad. La verdad.
Que sales a emborracharte por culpa de tu mujer que no sabe cómo tratar a su marido. Ay, ma, por favor, no hables tan fuerte.
Me estás taladrando el cerebro, me cago. Pues, a ver, si así entras en razón y te das cuenta de que puedes perderlo todo por la tal bárbara, esa, hasta tu trabajo.
Y sin trabajo, ya quiero ver cómo le cumples tanto gustito a tu mujer. Ya, ma, no se sabe de mal agüero mi trabajo, no lo puedo perder y bien lo saco.
Pues, entonces, deja de faltar por irte de parranda. Ya, ma, tráeme un agua mineral con limón, sí, por favor, tengo mucha sed.
¿qué, pues, va a traerlo a tu solito que no ves que yo estoy enferma y muy grave? ¿qué?
¿no dijiste eso por teléfono? Pues, sí, ma, pero, de veras, sí.
En serio, no tienen consideraciones para uno, caray. Aquí está el dinero, pavel.
Guárdalo muy bien. En esta ciudad es muy fácil que te lo roben.
Gracias, te lo recibo porque es para mis estudios, pero ya sabes que en cuanto tenga dinero, te lo pago. Me da gusto que sea para tus estudios.
Al final de la vida, eso es lo más importante. Con lo único que se queda uno es con lo que aprende.
Nos vemos. Pavel, pavel, espérame, voy a cerrar y nos vamos al cine.
No, no puedo. Lo que pasa es que mañana tengo exámenes.
La escuela es lo más importante. Oye, ¿cuándo vienes a la casa?
¿te puedo preparar la pasta con salmón que tanto te gusta? Yo te marco.
Nos vemos. Te mando al celular todo el día y no contesto.
Ay, no sabes qué diga. Ya sabes cómo es.
No, jaime. Fui a una cita de trabajo y empiezo mañana.
¿sí? ¿y me lo dices así?
¿tan tranquila? Lo que pasa es que este es un trabajo diferente.
Mira, muñe, por si no lo captaste, te lo voy a repetir. No tienes autorización para trabajar en nada.
¿me entendiste? Sí, claro que te entendí, pero de todas maneras voy a trabajar.
¿ah, sí? ¿así nomás?
El problema es que no te manda sola, mamacita. Mujer en mi lugar, ¿eh?
Esperando al marido a que llegue todas las noches borracho y oliendo perfume de mujer. Lo dejaría, ¿no?
Eso es lo que quieres, ¿no? ¿dejarme?
Lo que quiero es que me dejes trabajar para no aburrirme esperándote todas las noches. Claro, es más entretenido enseñarle las piernas a tu nuevo jefecito.
Ay, ¿qué estás diciendo? No te hagas, muñe.
Ese imbécil llamó y yo contesté tu celular. Por eso lo encontré en la carta.
¿me puedes explicar por qué ese imbécil tiene tu número celular? ¿eh?
Gracias. Me hacía tanta falta comer algo.
Me estaba muriendo de hambre. Me imagino.
¿cómo te fue? ¿viste a braulio?
No, no, no. Me dijo rosaura que no iba a ir a trabajar en todo el día, entonces saqué mis cosas y me fui a mi nueva oficina.
¿y qué tal? ¿cómo encontraste la casa?
Uy, ni te imaginas, ¿eh? Te dejaron el puro cascarón, mi amor.
No, no puede ser. Uno entrega la casa en perfecto estado y te la regresan destrozada.
Esa gente tendría que ir a la cárcel. Pero, pues, está bien que no la hayas visto porque de verdad que te sentirías muy mal.
Bueno, si no te gusta, no pasa nada, me la regresas y buscamos otro lugar, ¿no? ¿por qué me dices eso?
Bueno, porque tú estás acostumbrada a las oficinas lujosas como la de braulio. A mí me gusta esa casa porque fue tu casa.
¿ok? Sí.
Además vas a ver que con una buena mano de pintura y unos arreglos va a quedar perfecta para lo que yo la necesito. Mmm, perfecto.
Yo te ayudo a pintarla. Además podemos arreglarla.
No, no, no. ¿qué te pasa, oye?
Además de todo vas a hacer eso si te lo has pasado con pau todo el día en el hospital. Tienes que trabajar, mi gordo.
Yo puedo con todo. No lo dudo.
Pero voy a conseguir a alguien. Tú mejor ayúdame con los contratos.
Bueno. Porque fíjate que ya tengo una nueva vendedora.
¿ah, sí? ¿y qué tal?
No cumple con ninguno de los requisitos. ¿qué?
¿por qué la contrataste? Porque necesita el trabajo.
Gorda. Mi amor, no te preocupes.
Va a aprender rapidísimo. Te lo juro.
Sí. Jaime, te lo juro.
Mi jefe es una mujer. Me dices eso para que me quede tranquilo mientras tú me pones el cuerno, ¿verdad?
Por las buenas vas a entender, por las malas sales en todo el día. Te voy a dejar encerrada, ¿me oíste?
¿qué haces? Eres una maldita malagradecida.
Me gastaste mi bolsa, ¿verdad, babosón? ¿cómo se te ocurre?
Yo soy incapaz de eso. Se cayeron todas las cosas cuando la aventaste.
Qué casualidad. Si se llevaron mi coche es mi problema.
Es tu problema, pero ¿por qué no me llamaste para ayudarte? Porque no me hiciste falta.
Ya, ya, nunca te hago falta. Yo sé que nunca te hago falta.
¡ya! Por dios, mira, ¿por qué no bañas y le sacas las pulgas a tu perro?
Él sí lo necesita. No quiere reconocer que ella le dio el dinero para montar su empresa.
Pero yo no soy el señor sosa. Sí, sí, perdón, perdón, perdón.
Tampoco puedo comprender cómo ahora quiere darle cualquier cosa. Cuando ella renunció a sus sueños, dedicó toda su vida a él, además ese dinero era una herencia que había cobrado su padre.
Híjole, es horrible, mi amor, pero la gran mayoría de los matrimonios viven así. Ay, qué rico.
Un matrimonio de pesadilla. Yo por eso me siento tan afortunada de tenerte.
Yo también a ti, mi amor. Ay, ¿no es obvio?
Mi coche se lo llevó la grúa, entonces no pude ir a la cita. Y no era más fácil pagar la multa, nena.
Necesito dormir. Tienes la luz prendida, ¿eh?
¿sabes que yo no puedo dormir con la luz? Por favor.
Mi amor, bueno, yo tengo que terminar este documento para mañana a primera hora, pero lo hago en la sala sin bronca. O sea, tampoco te importa lo que yo haga.
O sea, si yo me salgo ahorita de la casa y lo hago en el parque, también está todo bien. No, no, es un decir, no es un decir, maite.
Es como lo dices y parece que me odias. No te odio, pero necesito dormir, ¿sí?
Mañana voy a madrugar, necesito conseguir citas de trabajo, necesito dormir. Fácil, ¿no?
No es fácil, maite, porque todo el tiempo estamos enojados quién sabe por qué. Todo el tiempo estamos discutiendo quién sabe por qué.
Me contestas mal todo el tiempo. Y te lo juro, nena, te lo juro.
Nunca nos hemos ido así a la cama. Estás insoportable.
Como si fueras el director comercial de la empresa. Ah, ah, ah, ya salió.
Es eso. Tú nunca me vas a poder perdonar eso a mí.
O sea, ¿por qué? Eres ridículo.
¿ves? ¿ves cómo no me quieres ni escuchar?
¿no quieres hablar conmigo o no? Nena, ya, ya, ya, nena.
Mira, yo sé. Yo sé que todo esto es muy difícil para ti.
Pero, ¿qué querías que hiciera? ¿que le dijera a ferrer en ese instante que te contratara a ti y que me corriera a mí?
¿cuál es la diferencia? Es que no tiene importancia.
Es ilógico. ¿tú quieres saber lo que yo realmente pienso de todo esto?
Sí. Que si me hubieran dado el puesto a mí en lugar de a ti, tú no lo podrías superar.
¿te la pasarías en las cantinas borracho? ¿estarías con tus amigos diciendo, ay, estoy en crisis, estoy deprimidísimo, eh?
En vez de irte a buscar trabajo. Por favor.
O sea, jorge, tú no puedes superar el hecho de que yo, tu mujer, pueda llegar a tener un puesto más alto que tú. ¿de qué estás hablando?
¿usted piensa que yo vendí la casa porque no quiero chambear, verdad? ¿ya para qué me preguntas, david?
Aquí importa lo que yo crea. Me maté estudiando tres años para terminar pintando paredes, eh.
O de meserucho en cualquier bomba. Pero yo ya me harté de andar de aquí para allá sin un quinto en el bolsillo.
¿sabes cuánto te va a durar lo que te den por la casa? ¡se te va a ir como el agua!
Así que también tengo derecho a decidir si la vendo o no. Yo puedo sola.
Pero en el bolsillo. Sí, porque el dinero no nos cae al cielo.
No, claro que no. Se lo gana uno chambeando.
Además, cualquier trabajo es digno y bueno cuando no hay de otra. Yo me mato todo el día trabajando en la calle y aquí en la casa de noche.
¿a poco crees que no me canso, david? ¡pero no me quejo!
Al contrario, le doy gracias a diosito por tener un techo. ¿y mientras qué?
Vivimos como limosneros, ¿no? Muertos de hambre, viviendo fiado en la tienda.
¿y eso qué tiene de malo? ¿pero cuándo vamos a poder pagar esa cuenta, negrita?
¿cuándo? Estamos en esta casa, todo lo que necesita la niña.
Por favor, no me diga usted que con su miserable sueldo, ¿no? ¡ay, pues gracias a mi miserable sueldo!
Mejor ya vete a dormir. ¿mi bolsa de la escuela?
Pensé que era de tu papá. Perdóname, mi amor.
¿qué pasa, braulio? De verdad lo siento mucho.
El producto se perdió. Tuvimos que hacerle un negrado.
Venía usted en muy malas condiciones. Dígame.
¿era niño o niña? No se supo todavía.
No había cumplido las cinco semanas. Era querido que fuera un hombre, porque a los hombres les va mejor en esta vida que a las mujeres.
Yo sé cómo se siente, pero mañana va a pensar diferente. Mañana.
Los golpes no le afectaron el útero y podría quedar embarazada muy pronto. Pero mire, ahorita lo que tiene que hacer es descansar, cuidarse mucho y no hacer movimientos bruscos.
Seguramente voy a poder tener más hijos, pero este doctor no lo voy a conocer nunca. Lo entiendo.
Y dígame, ¿dónde está su marido? Seguro emborrachándose en algún burguero.
Él fue quien la golpeó, ¿verdad? Tiene que denunciarlo cuanto antes a la policía.
Braulio, te estoy preguntando qué pasa. ¿por qué me miras así?
Lo que pasa es que los terrenos están muy lejos y estoy muy cansado. Esa es la cosa de mi vida.
Y no le vaya a decir a nadie que me está dando clases. Ah, no, no se preocupe.
Nada, me quedé en la casa todo el día. Bueno, me voy a poner la pijama.
Que me tajen a la cárcel. No voy a recuperar a mi bebé.
Pero sí su dignidad. Ay, por favor, esa la perdí al momento en el que me casé con ese hombre.
Me da mucho gusto oírla hablar así, pero pida ayuda, bárbara. La va a necesitar, ¿eh?
Se solicita vendedora interesada con el caso, ¿no? Con la licenciada antonia palacios.
Muy bien. Pero se te olvidó solicitar secretaria.
Ay, mi amor, se me había olvidado decirte. Lo que pasa es que ayer que fui a buscar a braulio, rosaura me pidió que le diera trabajo.
Y le dijiste que no, ¿verdad? No.
Le dije que sí, me vas a matar, pero le dije que sí, que sí la contrataba. Mi amor, ¿por qué hiciste eso?
Porque te juro, mi amor, que me dijo que braulio ya la corrió. Mi amor, eras la mejor vendedora de braulio.
Manejas una cartera de clientes increíbles. Vas a abrir tu propia oficina y ahora te llevas a su secretaria.
Pues sí, sí, así. Parece que le estoy jugando chueco.
Pero las cosas no son así, no son así. Exacto, sí, sí.
Parece que le estás jugando chueco. Mi vida, sí tienes algo de razón, ok, sí.
Como dicen por ahí, no hagas cosas buenas que parezcan malas. Sí.
Mi amor, a mí no me importa lo que piense braulio, pero a ti sí te importa. Y no quiero que te sientas mal.
Mi amor, te juro que voy a hablar con él. Le voy a decir que no me quiero robar sus clientes ni quiero hacer su competencia, te lo juro, ¿ok?
Me parece muy bien, pero hazlo cuanto antes. Sí.
Bárbara, ¿qué hace? Ya me voy a mi casa, doctora.
¿estás segura? ¿debería quedarse por lo menos un día más?
Ya me siento bien. Voy a preparar los papeles para darla de alta.
Cuídese mucho, bárbara. Y aléjese de ese hombre en cuanto pueda.
Se lo prometo. ¿por qué no me despertaste?
Ya se me hizo tarde. Quería que descansaras como llegaste anoche tan tarde.
Me dijo sebastián que te estuvo buscando, pero nunca le contestaste. Sí, no había señal en la zona donde estaba.
¿no sabes qué quería? No, a mí nunca me dice nada.
Con trabajo sí me habla. Lo que me interesa es que piense en mi propuesta, de venirse a trabajar conmigo.
Eso sería maravilloso. Por fin vamos a tener a sebastián aquí en la casa.
A mí lo que me interesa es que trabaje conmigo como corresponde. Hay gente en la empresa que está traicionando mi confianza, como antonia.
Antonia, qué bueno que me dices. Tengo que hablarle a...
No, preferiría que no lo hicieras. ¿por qué?
¿no te das cuenta del problema en el que estoy metido por su culpa? No, ¿qué pasó?
El negocio con torres se cayó. Torres y sus socios están furiosos, sobre todo con antonia.
¿y a dónde vas tan temprano? A la estética.
A comprar el departamento, ¿eh? No es buena idea.
Bueno, está bien, está bien, mi amor. Perfecto.
Perfecto este, pero entonces hazme un favor y háblale a antonia para cancelar todo eso. Arréglalo tú.
¿yo por qué le voy a llamar a antonia? Porque siempre has querido un departamento, mi amor, y ahora que ya lo tenemos, ya no lo quieres, mi vida.
Eso es todo. Ah, ¿y tú sí lo quieres?
Sí, mi amor. Si yo ya te dije que yo pago las mensualidades en lo que tú consigues trabajo.
Ah, ya sé qué es esto. Tú no quieres ese depa porque me vas a dejar, ¿verdad?
Mi amor, ¿cómo crees? ¿cómo dices eso?
No, ni lo creo, mi amor. Me llamas y consigues ese trabajo, mi amor, porque tenemos que celebrar.
Necesito hablar contigo. Sí, tu mamá me comentó algo.
¿qué pasa? Pues, lo de la maestría.
¿por qué me insistes con lo mismo? Tú, tú, ¿por qué estás tan cerrado?
Yo no estoy cerrado. Lo que pasa es que considero que ya estudiaste lo suficiente.
Ahora lo que necesitas es empezar a trabajar y adquirir experiencia. Y esa experiencia la vas a tener conmigo.
Sí, eso es lo que tú crees. ¿pero acaso me has preguntado si estoy listo para trabajar?
Veo que le fue muy bien con la prueba psicológica. ¿de verdad?
El licenciado ferrer me la recomendó mucho. Sí, bueno, yo trabajé ocho años con el licenciado ferrer.
Inclusive antes de que terminara la universidad. Veo que estudió la carrera de noche.
Sí. Bueno, digo, está bien.
Seguramente eso le permitía trabajar de día y pagarse sus estudios, ¿no? Es correcto.
Su currículum es muy bueno y la recomendación del licenciado ferrer nos da un voto de confianza. Pero, ¿sabe?
Estamos buscando a alguien con más experiencia. Yo tengo ocho años trabajando en el área de ventas y mercadotecnia.
Tengo una especialización... Lástima que la haya estudiado aquí en el país, ¿no?
Aunque, bueno, su currículum dice que habla inglés perfectamente. No necesito salir del país para estar actualizada en las últimas teorías de marketing management si eso es lo que le preocupa.
No, pero capacitarse en el extranjero le da a uno una visión diferente de las cosas, ¿sabe? Yo personalmente estoy buscando a alguien que tenga conocimientos en derecho y negocios internacionales.
¿sabe qué? Usted está perfecta para un puesto menor.
Yo no estoy de acuerdo con eso. En la oficina del señor ferrer tenía 20 personas a mi cargo.
Excelente. Pero le seré franco.
Tengo 15 currículums previos, salve usted, con personas que han estudiado dos maestrías por lo menos en el extranjero. Harvard.
Cambridge. La competencia es dura, maite.
Pero ustedes están muy bien preparada. Le deseo muy buena suerte.
Es que nada está saliendo bien. ¿por qué lo dices?
¿tiene algo que ver con el viaje que hiciste ayer? Sí.
La mamá de valeria se está muriendo. Claro que eso a mí no me afecta.
Al contrario, me conviene. Así ya no tengo que mandar las mensualidades.
Y valeria no tiene por qué enterarse. Bueno, si ya tienes eso resuelto, ¿qué te preocupa?
¿qué te tiene así? ¿lo de torres?
Vamos a ir al centro comercial y no hemos tenido ninguna ganancia. Ya te lo dije, braulio.
Vamos a vender las casas de la milagrosa. Les podemos sacar buen dinero.
Pero no sería igual que con el... Con el negocio de torres.
Me gustaría mucho que la inmobiliaria pusiera la firma en ese negocio. Imagínate.
Es el centro comercial más grande de la ciudad. Sin antonia no podemos hacer nada.
Te recuerdo que antonia ya renunció. Te recuerdo que la puedo hacer regresar.
Señorita, su cuenta. Está interesado en comprar el terreno de enfrente y también quiere comprar todo esto pasado.
En cinco minutos te atiendo, ¿eh? Sí, no te preocupes.
Nada más vengo a preguntarte una cosita, pero cuando puedas. Ay, qué guapa, salió valeria.
Ay, ¿a poco no? Se parece a la princesa leticia.
Ay, con la española. Claro.
Renata la maquilló, ¿eh? Oiga, ¿y cómo está su hija?
Muchísimo mejor, ya salió del hospital. Ay, qué bueno, no es que los hospitales son muy tristes.
Sí, eso mismo me dice mi hija. Pues es la verdad.
Oiga, ¿no quiere un cafecito para la espera? ¿con piquete o sin piquete?
¿me puedes traer un café para la señora? Aquí tiene su café.
Gracias. Ya no te acuerdas de mí, ¿verdad?
Me voy a acordar de usted si por su culpa me quedé sin casa. ¿cómo?
No se haga la tonta, señora. Usted convenció a mi marido para que vendiera su casa.
Oye, no, yo ni conozco a tu marido. Ay, no diga mentiras.
Muy bien vestidita y arregladita, pero bien que no acepta lo que hace. No entiendo lo que me estás diciendo.
A ver, sígame. ¿qué se siente quitarle a la gente humilde lo poco que tiene?
¿qué es lo que pasa? No, renato, por favor, déjame arreglar esto con ella, déjame.
Por favor, explícame qué fue lo que hice. Ya le dije.
Usted convenció a mi marido de que vendiera nuestra casa y era la única. ¿ya se conocían?
Sí, señora charito. Aquí la señora fue al barrio que dizque para comprar las casas de por ahí.
Pero había que estar muy ciego para no darse cuenta que todos vendieron para pagar sus deudas. Le valió que nos quedáramos en la calle.
No, jordi, te estás confundiendo. Yo conozco perfectamente a la señora antonia y sé que es incapaz de hacer lo que tú estás diciendo, ¿eh?
No, yo no digo me tiene razón. Yo cometí un error.
Me di cuenta cuando hablé con las personas del barrio y le dije a braulio que yo no estaba dispuesta a comprar esas casas a ese precio porque dentro de unos meses iban a la casa. Me dijo que me iban a costar el doble.
Entonces es un fraude para esta pobre gente. Sí, lo que pasa es que esa colonia está subiendo muchísimo su valor comercial porque en el lote de enfrente están construyendo una macroplaza comercial que va a ser la más grande de todo el país.
¿y ya no hay nada que se pueda hacer? No, pues no sé porque yo no hice ese trato.
¡claro que sí! Renuncié, yorley, porque mi hija se accidentó.
Entonces yo no sé, no sé de dónde vino esta negociación con tu casa. Allá como usted diga.
Allá usted y su conciencia. Bueno, basta ya.
Ya, basta. Ven, ven para que te pague lo que trabajaste.
¿la van a despedir? Lo siento mucho, yorley.
No puedo tolerar a que le faltes el respeto a una de mis clientas y mucho menos a la señora antonia, ¿oíste? No, renato, por favor, no la vayas a correr.
Mira, charito, me contó tu situación y yo quiero ayudarte. Lo único que se me ocurre es, no sé, averiguar de alguna manera quién hizo ese trato de vender tu casa.
Yo no sé, te lo juro. Y sé que estás buscando trabajo.
Yo te puedo ofrecer medio tiempo en mi oficina, si quieres. ¿pero por qué?
Pues porque te quiero ayudar, porque quiero resarcir mi error. No tienes ni siquiera que tomar camión.
Está muy cerquita. Ay, señora, yo tan grosera que me aporté con usted.
No, no, no, tú estabas en lo tuyo, tú estabas defendiendo lo tuyo. Entonces ya no me va a correr.
Mira, pensaba hacerlo, pero también acabo de entender que todo mundo cometemos errores y también todo mundo merecemos una segunda oportunidad. Muchas gracias.
No, de qué. De nada, de nada.
Voy por mis cosas. Ay, no, no, yo lo que te venía a preguntar es que si no conoces un albañil que esté por aquí cerca, alguien que sea honesto, de confianza.
Es que la casa donde voy a poner la oficina está hecha un desastre. Ay, señora, yo conozco a dos muchachos que hacen esa clase de trabajo.
Son muy, muy honrados y muy trabajadores. ¿y tú los puedes recomendar?
¿los puedes contactar cuanto antes? Porque me urge.
Sí, sí, claro. Perfecto.
Gracias. Antonia, muchas gracias.
¿de qué? ¿cómo de qué?
Primero ayudaste a bárbara y ahora acabas de ayudar a yorley. Ay, cállate.
Oye, hablando de bárbara, se me hace rarísimo, porque yo ayer hablé con ella y quedamos en que iba a empezar a trabajar hoy, pero la he estado hablando todo el día a su celular, no me contesta. ¿no se habrá arrepentido?
Ahora te la localizo. A ver.
Espero en dios que no le haya pasado algo. Mamá me dijo que fuiste al hospital.
¿qué te pasó? Nada.
No me pasó nada. Mira nada más lo que te hice.
Pero es que tú tienes la culpa. Te portas mal, me haces explotar y, pues, yo...
Bueno, ¿y qué te dijo el doctor? Me dio unas pastillas para el dolor, como si eso se me fuera a quitar.
No, muñequita, no digas eso. Te juro que no te vuelvo a pegar.
Y mira, para que me perdones, si quieres trabajar, hazlo. Te doy permiso.
Pero perdóname, ¿sí? ¿qué haces?
¿vas a salir? Mejor descansa.
No voy a trabajar. Al fin ya me diste permiso, ¿no?
¿cómo a trabajar? Te puede hacer daño.
Más daño me hace quedarme aquí. No, muñe.
No me toques. Estás muy pálida.
Puede ser peligrosa. Si sales así, no te voy a dejar salir.
Y menos si te pones ese vestido. Pues así me voy a vestir de ahora en adelante.
Y te advierto una cosa. Si me vuelves a poner un dedo encima, me largo y no me vuelves a ver.
¡te lo juro! ¡dios mío, no puede ser!
¡posaura! Constantemente demuestra su torpeza.
Te dije que esta carta iba dirigida a jorge medina, no a gregorio medina. Esta carta está mal.
Perdóneme, licenciado. Es que no la escuché bien, pero ahorita mismo se la vuelvo a hacer.
No puede ser, ¿eh? Todos los días tengo problemas con usted, de una manera o de otra.
Necesito esa carta para hoy urgentemente. Y de una vez la aviso.
Tiene 15 días más para estar aquí. Pero es que yo...
No ponga pretextos. Aquí se viene a trabajar y a demostrar.
Si no, le va a pasar lo de antonio. Y no me pase llamadas, solamente que sean de medina o de torres.
Discúlpeme, pero es que necesito mostrarle algo urgentemente. Mi carta de renuncia.
Hoy es mi último día con usted. Usted se tiene que quedar aquí 15 días.
Discúlpeme, licenciado, pero usted nunca me firmó contrato por nómina. Ya me había corrido antes y nunca respeto ese plazo.
Le estoy dando una nueva oportunidad. Y así es como me paga.
¿red o qué? No, licenciado, pero es que no tengo nada más que decirle.
Le advierto, rosaura, que no le voy a dar ninguna carta de recomendación. Y a su edad está muy difícil encontrar trabajo.
Yo voy a trabajar en la nueva inmobiliaria de la señora antonia. ¿qué inmobiliaria?
¿qué pasó, rosaura? Ay, señora antonia, es que el licenciado ya sabe que usted tiene una inmobiliaria.
¿qué? ¿pero cómo se enteró?
Es que... Es que...
Por favor, señora antonia, ya no quise yo... Ok, ok, rosaura, ya no llores.
No llores, ya. Ya voy para allá.
¿adelante? Antonia, qué milagro.
Pasa. Siéntate.
Estoy muy dolido contigo, ¿eh? Nunca pensé que me traicionaras de esa manera.
Y ahora hasta resulta que vas a ser mi competencia. Ay, braulio, ¿pero cómo me dices eso?
Yo no me fui de aquí pensando en que iba a abrir una oficina, ¿eh? Patricio se salió con la suya, ¿no?
¿qué quieres decir con eso? A él no le gusta que brilles más que él.
No. Seguramente te echó la culpa de lo que le pasó a la niña, ¿no?
Venía en bicicleta, la atropellaron, venía bajando por esa carretera sola y de noche. Eso no es cierto.
Pero en última instancia no tengo por qué discutir mi vida privada contigo. Por favor, tu marido me odia.
Te puso en mi contra. Ven, acompáñame.
Patricio, por dios, patricio no tuvo nada que ver con mi renuncia. Es más, él siempre me ha apoyado, fíjate.
Y más ahora, en este nuevo... Proyecto personal.
Así se llama ahora, proyecto personal. Pero creo que para ti va a ser muy fácil, sobre todo si tomas a uno de mis mejores clientes.
No, no sé de dónde sacas eso, pero estás mal. Parece que no me conoces.
Pues me estoy dando cuenta. Y métete una cosa en la cabeza, tú no representas ninguna competencia para mí.
No, ni quiero ser tu competencia. Y por tus clientes ni te preocupes, ¿eh?
Que no le voy a hablar a ninguno de ellos. Negocios son negocios, ¿no?
Y amigos son amigos, ¿o no? Y yo te considero mi amigo y estoy muy agradecida por todo lo que aprendí trabajando contigo.
Y así es como me pagas, clavándome un puñal en la espalda y llevándote a rosaura. No, no, no, rosaura se va conmigo porque dice que tú la has corrido no sé cuántas veces.
Ay, que rosaura haga lo que quiera, no me importa. No puede ser que te haya sido antes de cerrar el contrato con torres.
Braulo, yo te ofrecí explicarles, pero tú no quisiste. Todavía puedo explicarles si tú quieres.
¿qué es lo que quieres? ¿la mitad de la comisión cuando cerremos el trato?
Claro, por supuesto que no. Ya te aclaré que no quiero ser parte de ese negocio.
Esa comisión no te caería nada mal, sobre todo ahora que estás empezando ese nuevo proyecto personal. Sí, sí, ¿para qué te lo voy a negar?
Antonia, ¿por qué no te olvidas de todo y regresas a trabajar conmigo? Mira, si quieres horarios especiales, los vas a tener.
Si quieres tiempo para ver a tu familia, lo tienes. Es más, puedes arreglar todo desde tu casa, a mí no me importa.
A mí lo que me interesa son los resultados. Yo te agradezco mucho, pero no, no gracias.
¿cómo que...? ¿prefieres empezar de cero cuando puedes ganar lo que se te pegue la cabeza?
¿no quieres ganar? Fíjate muy bien lo que te están ofreciendo.
Te están dando una comisión por la venta del terreno, te están dando comisiones por la venta de la macroplaza y te están dando también comisiones por todos los locales comerciales. Por favor, antonia, eso no se lo ofrecen a ninguna vendedora.
Sí, braulio, tú y yo ya no podemos seguir trabajando juntos. Perdóname, te respeto mucho, pero cada vez me doy más cuenta de que pensamos de maneras muy diferentes.
¿por qué lo dices? Por lo de la compra de las casas estas de la milagrosa.
Ah, ¿te refieres a eso? No te preguntes.
Marcial lo está arreglando perfectamente y la gente está feliz. A ver, a ver, vera, piénsalo bien, con el dinero que te ofrezco les puedes dar a tus hijos lo que se merecen, lo que necesitan, no pienses nada más en ti, piensa en ellos.
No, no pienso nada más en mí, lo que pasa es que usted me tiene enfadada, yo voy por mi bolsa y me voy animandado. Mira, yo te estoy hablando decentemente, vera.
Sí, pero todos los días aquí. Vamos a hablar, regálame cinco minutos.
No entiendo, ¿por qué sigues comprando esas casas si torres ya no va a manejar ese proyecto contigo? No me vas a decir que las estás comprando tú.
Bueno, al no cerrarse el negocio con torres, pues pensé obtener alguna ganancia. Braulio, pero si tú sabes que esas casas valen muchísimo más, estás engañando a esas pobres gentes.
No, un momento, yo no engaño a nadie, yo propongo y ellos disponen. Definitivamente, me doy cuenta que yo no encajo en esta empresa, con tu permiso, braulio.
Antonia, nos vamos a estar viendo. Una cosa sí te digo, si tocas a uno de mis clientes.
Muy bien en los exámenes que le puse, señora valeria. Ay, ¿de verdad?
Sí, está mejor de lo que yo me imaginaba, ¿eh? No.
Sí, bueno, ahora ya con su evaluación en mano, vamos a empezar. Le voy a dejar unas lecturas y unos ejercicios, se los voy a anotar acá, para que pueda empezar a...
Oiga, señor román. Dígame.
¿le puedo pedir un favor? Claro, si está en mis manos, con mucho gusto.
Quería preguntarle si hay buenas universidades aquí en la ciudad. Yo comprendo de verdad hacia dónde va y me da mucho gusto su entusiasmo, pero yo le sugiero, terminemos la prepa y luego vamos viendo poco a poco, ¿sí?
No, no es para mí, es que tengo un conocido y él insiste en estudiar fuera, pero yo me imagino que es porque no hay buenas universidades aquí, son mejores allá. No, no, no, en el país tenemos universidades reconocidas por todo el mundo.
Además, el que es buen estudiante, señora valeria, donde sea. Sí, ¿verdad?
Sí. ¿y usted me puede ayudar a encontrar estas universidades?
Yo le ayudo, claro que sí. ¿qué es lo que esta persona quiere estudiar?
Una especialidad. Muy bien.
Sí, mi amor, si yo ya te dije que yo pago las mensualidades en lo que tú consigues trabajar. No dice nada más para humillarme.
Pero si se trata de humillar. Sí, maite, ¿cómo estás?
Bien, gracias, antonia. Oye, bueno, pues te hablo porque me urge un poco hablar sobre la compra del departamento.
Qué pena, qué pena que no te haya llamado antes, lo que pasa es que supongo que ya te avisaron de la oficina que ya está listo el contrato de compraventa. Eh, no, no, no, antonia, no me han hablado, pero justamente por eso, porque, pues, necesito aclarar unas ciertas cosas contigo.
Es que yo ya no me encargo de eso. Ah, ok, entonces, ¿quién está a cargo?
No sé, supongo que marcial o jessica fuentes, no, no sé. No, mira, antonia, este trato yo lo hice contigo, ¿sí?
Entonces, me gustaría que pudieras resolver este problema junto conmigo al final y ya luego vemos si le llamamos al tal marcial o a quien tú digas. Maite, lo que pasa es que, ¿qué no me dices qué te pasa?
A ver si te puedo ayudar. Ok, eh, necesitaría verte personalmente, ¿sí?
Eh, encontrarnos en algún lado, eh, mañana, ¿podrías? ¿te doy la dirección?
Sí, permítame tantito. Déjeme, voy por mi mandato.
Escúchame, escúchame, vera, ya varios de tus vecinos nos vendieron sus casas, bueno, hasta david, el vecino de acá enfrente. ¿david?
Ajá. ¿el esposo de la yorley?
Sí, ajá. ¿a poco?
Sí. Si la yorley dijo que ellos no vendían por nada del mundo.
Ah, pues, ya ves que ya lo pensó mejor, o sea, oportunidades como esta no se te presentan todos los días, vera. Sí, pero es que la señora a la que vino el otro día me hizo pensar que tanta lana de golpe es muy peligroso.
Segurito el papá de mis hijos se echa todo en alcohol y a mí me deja en la pura calle con mis chamacos. Pues, no le dices nada y ya, o sea, por favor, será la primera vez que le mienten, ¿no?
Charly, qué bueno que te veo. Oye, ¿por qué no me dijiste que este señor te había mareado para vender tu casa?
Claro que no, lo que pasa es que este señor es un aprovechado, convenció al david como lo había necesitado, como a todos los de por aquí. Por favor, yo soy un trabajador, voy a dar más dinero del que les ofrezco.
¿no sabías que la señora antonia la corrieron por conflictiva de la empresa? No lo sabía, te lo informo, ¿le creíste?
Sí, ella se ve que es honrada y decente.