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Quédese a platicar con nosotros, mamá dolores. Al rato vengo, voy a limpiar mi cocina.
¿qué pasa? ¿por qué no querías que se quedara ahí?
Porque es preciso que hablemos a solas. Estoy preocupado, raúl, tengo un problema.
¿qué problema? Pues, mira, resulta que anda perdida una de mis boletas de la prepa.
Y como hay tantas solicitudes para este empleo, me van a quitar el mío si no la presento. Pero si tú siempre has tenido todo en orden.
¿cómo te pasó esto? Pues no sé, fue un problema de las computadoras.
Bueno, mira, la realidad es que el administrador de la clínica quiere poner en mi lugar a un recomendado suyo. Y va a aprovechar cualquier coyuntura para que se me traslade a otra plaza.
Así que, imagínate lo que he gastado para instalarme aquí. Debo mi sueldo por aproximadamente tres meses.
Y si me mandan a la capital o a cualquier otro sitio, los desembolsos van a ser altísimos. Bueno, si se trata de dinero...
No, no, no, no se trata de eso solamente, te lo agradezco. Aparte de que ya te debo una cantidad considerable de lo que me prestaste para los tres meses de renta de la entrada de este apartamento.
Debo la televisión, unos muebles, y además, esto sería un fracaso. Hombre, y mi jefe anda en europa.
Si no, tal vez con uno de sus amigos. No sé...
Mira, lo que quiero es que el lunes, cuando estés en méxico, quiero que vayas a la universidad o a la preparatoria donde estudiamos y que trates de arreglar esto. Pues lo veo muy difícil, pero por supuesto que lo haré, hombre.
Mira, no quiero irme de aquí. No quiero, raúl.
¿por mamá dolores? Pues no.
La verdad es que ella vive encerrada, como si estuviera en prisión. Pero por las noches vamos, paseamos por el malecón, por la playa, y aunque no lo confíes, está feliz.
Y tú también, ¿verdad? Sobre todo ahora que te has enamorado.
No, no sé si es amor. Pero me sentiré muy mal si me voy de aquí sin averiguarlo.
Ya verás que todo sale bien. Tomará tiempo, pero...
Eso es lo que... Es que no tengo tiempo.
El administrador me dio de plazo hasta el jueves próximo para arreglar esto. Por otra parte, no me permiten ir a la capital.
¿te das cuenta? Lo tiene todo planeado para que, apegándose estrictamente a los reglamentos, yo me vaya.
Y su recomendado, que está cubriendo ahora una suplencia, se quede. Qué desdichado este tipo.
No, raúl. Él tiene razón en ayudar a su gente.
Esto es el colmo. ¿todavía lo justificas?
No, no. No lo justifico.
Pero... Lo que me está haciendo no está bien.
Pero lo que no me explico es cómo este tipo de gente puede dormir tranquila. Pues muy a gusto, te lo aseguro.
La mayoría vive así. Ya, hombre, anímate.
Saldrás de esta como has salido de tantas. Tengo miedo.
Y también por primera vez tengo miedo de fracasar. No sé qué me está pasando.
Todos pasamos por estos conflictos. Pero lo que importa es cómo sale uno de ellos.
Y ya basta de tristezas. ¿qué tal si nos vamos a tomar otro café?
No, eso va a ser después. Amelia nos invitó a tomar una copa a su casa.
¿nos? ¿a mí también?
A ti también. ¿y sabes qué?
Va a estar con ella su mejor amiga, cristina. Como ves, seremos cuatro.
Oye, ¿y cómo es cristina? No me vaya a resultar un esperpento.
No, no. No la conozco, pero dicen que es bonita.
Pues, ¿qué esperamos? Vamos con ellas.
Las mujeres bonitas son la mejor medicina contra la depresión. ¿quién viene hoy?
¿por qué estás arreglando todo? Es que estoy esperando a alberto limonta y un amigo suyo.
¿te parece que todo está bien, mami? Todo está perfecto.
Y lo que me parece es que este joven médico te interesa más que ningún otro de tus pretendientes. Es que es muy atractivo.
Además, es muy buen doctor. El otro día, de casualidad, estaba oyendo a dos de sus maestros comentar que hace muchos años que no llega a la clínica un joven tan preparado.
Eso está muy bien. Pero, ¿qué sabes de su familia?
Mamá, por favor, ya vamos a empezar con eso. Y seguiremos con eso toda la vida.
No por mí. Ya sabes que mi criterio es muy amplio.
Pero tu padre jamás permitirá que te cases con alguien que no sea de tu condición. Brincos diera yo si alberto limonta me propusiera matrimonio.
Pero yo creo que me va a costar mucho trabajo animarlo a que se me dé clínica. ¿animarlo?
Eso sí que no me gusta. Qué más quisiera ese doctorcito tener una novia como tú.
Debe ser él. Niña.
No le demuestres tu interés tan abiertamente. Y tú no le llames doctorcito.
Sí, isabel. Pero los apuntes que tú necesitas se los presté a amelia.
Sí. Sí, yo lo...
Dímela, por favor. Apúrate.
Sí. Luego te los doy.
¿sabes qué? Que ya tengo que colgar.
Sí. Luego te hablo.
Nos vemos mañana. Sí.
Ok. Bye.
¿ya estás lista? ¿para qué?
¿cómo que para qué, cristina? ¿olvidaste que nos invitaron a cenar a la casa de la beba valdez?
Ay, mamá. Qué pena.
No me acordaba. Claro.
A ti siempre se te olvida lo que a mí me importa. Bueno, y si lo olvidaste, ¿por qué te estás peinando?
Voy a casa de amelia. Invitó a unos amigos.
No, no vas a ninguna parte. Es decir, irás conmigo a la casa de la beba valdez.
Sí. Ay, mami.
Habrá mucha gente y ni siquiera se notará mi ausencia. Por favor, discúlpame con ella.
¿con quién te vas a disculpar ya ahora mismo es con amelia? Porque ya estoy cansada de que siempre hagas tu voluntad y de tu falta de consideración hacia mí.
Ay, perdóname, mami. Es que nos invitaron hace tanto tiempo.
Una muchacha correcta anota sus compromisos para no quedar mal con nadie. Pero tú, qué va.
Ni siquiera has abierto la agenda que te regalé a principios de año. Ay, mamá.
Ya sé que tengo muchas fallas. Y que nunca he sido como tú quisieras.
Pero te aseguro que nunca he hecho algo premeditado para molestarte. Pues me molesta y mucho.
Pero con todo y la molestia. Hoy me acompañas, quieras o no.
Y date prisa porque el chofer nos está esperando. ¿estás seguro?
¿la podré ver mañana? Sí, sí, clemencia.
Mañana a las doce en punto. Entonces es cierto que podemos visitarla cuando queramos.
Bueno, cuando queramos nosotros no. Cuando quiera ella.
Como los presos. Ese es su privilegio.
Además, no lo tomes así. La madre superiora me telefoneó para decirme que maría elena quiere hablar contigo.
¿y por qué no me llamó maría elena? Bueno, no sé.
¿las reglas del convento serán así o quién sabe? ¿qué sé yo?
Mira. Aunque se pasaba la mayor parte del tiempo encerrada en su cuarto, en el mirador.
Yo sabía que estaba aquí. Me daba mucha ternura.
Cuando la veía pasar por el patio, los corredores. Pues en verdad no te entiendo, clemencia.
Una mujer tan religiosa como tú debía sentirse feliz de que su hija fuera monja. Si tuviera verdadera vocación, pero no que va.
Se ha ido a encerrar ahí para huir de nosotros. Si eso fuera el caso, ¿por qué te llama ahora?
Pues seguramente para alguna tontería. Pero bueno, clemencia, tú eres una mujer muy soberbia.
¿por qué pretendes tener siempre la verdad absoluta y saber lo que esconde el corazón de tu hija? Si tú y yo lo único que hicimos fue darle el ser.
¿y te parece poco? Poquísimo.
Cualquiera puede tener un hijo. Pero para respetarlo después, como un ser humano, hace falta mucha paciencia, mucho cariño, mucho amor y mucha comprensión.
Mire quién habla. Porque no le diste ni amor ni comprensión fue que ella...
Me dejé llevar por la desesperación y no supe lo que decía. No, por el contrario.
Yo creo que lo sabes perfectamente. Y como no tiene caso que nos sigamos hiriendo, me voy a mi cuarto.
No, mi vida, espera. No, no, no.
Déjame en paz. Yo un refresco, gracias.
Nada más. Sí, gracias.
¿y tú? No, yo sí quiero una copa.
¿te la sirvo? No te molestes, yo me la sirvo.
Oye, sírveme a mi refresco. Ok.
Gracias. Oye, es cierto que es por deformación profesional que...
Bueno, tú como médico no fumas ni bebes. ¿yo?
Bueno, yo sí bebo y fumo, pero de vez en cuando. Ahorita no, gracias.
Oye, y a propósito, es cierto que el cigarro hace daño. Uh.
Si hubieras visto todas las radiografías del pulmón que he visto yo con los estragos del tabaco, no vuelves a fumar en tu vida. Ay, pero como no las he visto, ojos que no ven, corazón que no siente, ¿o no?
Bueno, sí. Oye, ¿y cuánto tiempo te vas a quedar aquí en veracruz?
Ay, desgraciadamente este fin de semana, pero pienso volver muchas veces. Ahora veo por qué alberto no quiere irse, ¿eh?
¿irte? No, no, claro que no.
Son cosas de raúl. Ay.
Nenita, te hablan por teléfono. Ah, sí, mami.
Acá contesto, ¿eh? Con permiso.
Sigan sentados, por favor. Gracias.
¿les ha atendido bien mi hija? Sí, sí, sí, señora.
Gracias. Muchas gracias.
Mire, francamente, alberto come poco, pero yo no me puedo privar de estas delicias y voy a acabar con ellas. Para eso son.
Están ustedes en su casa. Gracias.
Amelia, nos ha hablado mucho de usted. Dice que es usted un gran médico.
Lo que pasa es que le cae bien. Sí.
Sí, eso debe ser. ¿y ustedes se conocen desde hace tiempo?
Uy, sí. Nosotros somos amigos desde primaria.
Y donde estaba alberto limonta no había quien pudiera sacar un primer lugar, ¿eh? Sus padres deben sentirse muy orgullosos de usted.
¿se vinieron a vivir todos a veracruz o ellos se quedaron en la capital? Yo no tengo padre.
Vine con mi mamá solamente. Ay, qué mala suerte.
Cristina tiene que acompañar a su mamá aún así. No me digas.
Bueno, no importa. En otra ocasión la conocemos.
Sí, a ti no te importa porque te quedas en veracruz, pero yo solo vine el fin de semana. Y tú me dijiste que cristina es casi tan bonita como amelia.
Yo te dije. ¿quién te dijo a ti, eh?
Bueno, bueno, son bellezas distintas. Es que cristina es muy bonita.
¿y dónde está ella? No hay quien tenga ojos para mí.
Bueno, porque no he estado yo presente. Gracias.
¿qué te parece, mami? ¿no te digo que los chilangos son de lo más galante?
Es cierto. Aquí en provincia la cosa es diferente.
Por favor. Gracias.
Niños, ya está el desayuno. Ay, buenos días, mamá dolores.
Buenos días, mijito. Oye, ¿a qué hora llegaron anoche que ni siquiera los oí, eh?
No muy tarde. Ya conociste a la muchacha que le gusta a mi albertico.
Anda, dime cómo es. Muy guapa, mamá dolores.
¿y la amiguita suya qué te iban a presentar? Ay.
No llegó. Así es que hice mal tercio toda la noche.
Pero la pasamos muy bien. Amelia es encantadora.
Ay, ojalá que sea buena y que sepa apreciar las cualidades de mi niño. Tengo tanto miedo, raúl.
Tanto miedo de que vaya a casarse con alguien que lo haga sufrir. No se preocupe por eso.
Alberto sabrá escoger adecuadamente. Que tu boca sea de profeta, mi raúl.
A ver. Albertico, mi vida.
Se enfrió el desayuno. ¡apúrale!
¿y tiene cita? Todos los problemas son urgentes, señorita.
Los míos también. Dígale que...
No, no, no. Espere, espere.
Dígale que pase. Sí, adelante.
Siento a este joven. Enseguida lo atiendo.
¿quién es usted? Me llamo alberto limonta.
¿limonta? ¿y qué desea usted?
Siento molestarlo. Pero me dijeron que tal vez usted podía ayudarme.
Limonta. ¿es usted de aquí, de veracruz?
Bueno, nací aquí. Pero a los cuantos días de nacido me llevaron a la capital.
Perdóneme. No quise ser indiscreto.
Es que solo al mirarlo me recordó usted a una persona. ¿su esposa?
¿para qué quería verme, joven? Soy médico y acaban de admitirme en la clínica de aquí.
Pero ahora resulta... No, no, no es un parecido.
Es algo así como... Como un aire de familia.
Y los ojos... Perdóneme.
Me decía que... ¿qué?
Que el administrador de la clínica exige ese documento de la preparatoria. Y por algún problema con la computadora no podrán dármelo de inmediato.
Ajá. Entonces es cuestión de esperar.
Pero no puedo esperar. Tengo de plazo hasta el jueves y si no lo entrego ese día...
Voy a perder mi plaza en veracruz. ¿por qué?
¿no puede ser tan rígido ese señor? Bueno, es que él quiere...
¿qué? No, nada.
Nada, gracias por haberme recibido. No le voy a quitar más su tiempo.
No, no, no, no, espere. Siéntese.
Siéntese, joven, siéntese. ¿acaso el administrador quiere el puesto de usted para...
Para un recomendado? No lo sé, señor armenteros.
Ay, joven, creo que sí lo sabe. No quiere perjudicar a nadie.
Mire, le... Le puedo pedir, déjeme estos datos.
Y... No le prometo nada, pero veré qué puedo hacer.
¿usted... ¿usted cree que...?
Mire... Véame mañana a esta misma hora y...
Trataré de solucionarlo. Gracias.
Gracias otra vez. Muchísimas gracias.
La tienes que agradecer, muchacho. Aquí te espero.
Mañana. Gracias.
Es una huida, mamá. Que no quiera verlos.
Es que... Yo pensé que...
Aquí encontraría la paz que tanto necesito. ¿la has encontrado?
Es muy pronto para decirlo. Mamá, ¿tú te acuerdas de...
De aquella lavandera que teníamos poco antes de que yo... Bueno...
Antes de que naciera mi hijo. No sé por qué tienes que recordar eso y además...
No sé a quién te refieres. Han pasado tantas muchachas por la casa.
Esta se llamaba belén. ¿belén?
Ah, sí, claro, belén. Buena pieza era.
¿por qué se fue de la casa? Pues no se fue.
La despedí por ladrona. ¿y qué se robó?
Un vestido tuyo, precioso. Desde que eras niña se desaparecían cositas tuyas, pero nada realmente valioso.
Yo sabía que se las llevaba a su hija, pero como era tan buena lavandera y me hacía de la vista gorda. Hasta que un día me harté.
¿tú sabías lo de la hija? Sí.
Pero también en eso disimulé porque las buenas lavanderas no se encuentran a la vuelta de la esquina. Hasta que ya te lo digo, no la aguanté más.
¿y estabas segura de que era la ladrona? Claro que sí.
Ni modo que nos robara josefa o maría dolores. ¿a qué vienen tantas preguntas sobre esa mujer?
Es que su hija es ahora la encargada de las novices del convento. Pues cuidado con ella, ¿eh?
Si se parece a la madre. Qué revueltos andan los tiempos, hija.
La hija de mi lavandera conviviendo contigo en el convento. De manera que te quejaste del frío de la celda.
No, no, hermana. Es que tosi y sor amparo se dio cuenta.
Claro que se dio cuenta. Con una dote como la que trajiste al convento.
Yo no sé qué esperabas al venir aquí, maría elena del junco. Pero desde luego esto no es un paseo ni un día de campo.
No. Es que nunca pensé que lo fuera.
¿por qué me habla así? ¿conoce mi nombre?
Sí. Supe todo lo que se relacionaba contigo.
¿todo? Sí.
Sé todo lo que pasó en tu casa. ¿quién habla así?
¿quién es usted? Mi nombre no te diría nada.
Porque para ustedes los sirvientes somos como sombras. Mi madre trabajó en tu casa durante años.
Lavando y planchando la fina ropa que te traían de parís. ¿te refieres a belén?
No puede ser. Si ella era soltera.
Las solteras también tienen hijos. Y eso ya deberías saberlo.
Ocultó mi nacimiento porque los orgullosos del junco jamás hubieran aceptado en su casa a una mujer con una hija bastarda. Piensa en eso.
Piénsalo. Mientras te cubres con tres cobijas.
Cuando las demás usamos solamente una. Tú sabes que vine aquí huyendo del mundo.
De alfredo martínez,de mi pasado. ¿por qué permites que ese pasado me persiga hasta aquí?
Es otra prueba más. Es que debo seguir pagando el mal que hice.
De ese asunto quedó todo arreglado,alfredo. Debo admitir que tuviste una gran idea al concentrar los negocios aquí.
Así los podemos vigilar mejor. Además que bien se vive aquí en veracruz.
¿eh? Desde que llegamos no he vuelto a tener molestias románticas.
Parece como si me hubieran inyectado vida. ¿qué te pasa?
Desde ayer te noto muy extraño. Bueno,es que...
¿qué te pasa? ¿algún problema?
Sabías que marilena tomó los hábitos. ¿sí?
Marilena se metió de monja. ¿y cómo te enteraste?
Bueno,pues... El doctor sierra me presentó en el casino con su padre.
Luego cuando rafael del junco se retiró,el mismo me lo comentó. ¿trataste personalmente a rafael del junco?
Sí. Pero lo que yo no entiendo es por qué ahora se va a un convento.
¿por qué ahora? Después de tantos años.
¿y eso a ti qué te importa? ¿acaso al venir a veracruz pretendías buscarlo?
Sí,yo creo que sí. En el fondo de mi corazón creo que eso es lo que pretendía.
Sí ,ya sé,ya sé. Mis intenciones eran otras.
Dedicar mi vida a la rehabilitación de mi hijo ,pero no. No es cierto,ramón.
Porque dentro de mí siempre... Siempre he abrigado esa esperanza de volver a encontrarme con marilena.
Nuestras vidas no están acabadas. Y ella ha sido mi único amor.
Quería pedirle perdón. Ofrecerle todo lo que ahora soy y tengo.
Encontrar al fin la felicidad que yo mismo me negué hace tantos años. Y eso por lo visto es imposible.
¿por qué? ¿qué vas a hacer?
¿asaltar el convento? Solo trato de que entiendas lo que no has querido comprender.
A pesar de los golpes que ya te ha dado la vida. En este mundo todo se paga ,alfredo.
Todo. Y se paga hasta el día en que dios nos perdona.
O nos perdonamos a nosotros mismos. Puedes tú perdonarte.
Buenos días. Ay,qué bueno que viniste.
¿cómo estás,raúl? Muy contento de verla,mamá dolores.
Mire lo que me encontré. Crisantemos de los que tanto le gustan.
Ay,mira qué bonito. Papá,qué te molestaste,mi vida.
Pasa,hijo. Gracias.
Pasa. Ven.
Entra. Que buen viaje,mi vida.
Estupendo. Y además ando estrenando coche.
Se puso espléndido mi jefe. Sí.
Cambió la carcacha. Siéntate,mi vida.
Siéntate. Oiga,pero qué bien instalados están aquí,eh.
Como en un palacio,raúl. Ay,si algún día me hubieran dicho que la negra dolores iba a vivir así.
Te juro que yo no lo habría creído,mijo. Oye,mira,hasta una televisión en colón me regaló albertico.
Sí,me contó en una carta que pensaba comprársela. ¿y qué me dice?
¿está contenta aquí? Ay,hijo ,pero con que esté contento mi albertico,el alma,con eso me bata,mijo.
Él está feliz. ¿sabe?
Le ha ido muy bien en la clínica. Y le encanta nuestra tierra.
Todos los domingos se va a nadar al mar,hasta aumentó dos kilos. Es así que son buenas noticias.
Ven,yo te voy a enseñar todo mi departamento. Mira,aquí tienes,pues,la sala,comedor.
Mira mi cocina. Tiene todo lo necesario,mi vida,todo nuevecito.
Y este hijo mío ya no sabe ni qué comprarme. Porque usted se lo merece todo.
Vamos a la recámara que va a ser tuya y de albertico. ¿mía?
Sí,bueno,cada vez que tú vengas a visitarnos será tuya también. Le dije a albertico que me dejara dormir aquí en el sofá cama este fin de semana...
... Para que tú usaras mi cuarto.
No quiso por nada. Ay,raúl.
Y si vieras qué recámara tan bonita compró. Pero no debieron tomarse tantas molestias por mí.
Ay,mijo,qué molestias. Si tú sabes que te queremos como si fueras de la familia.
Oye,mira,albertico me dijo que si tú llegabas temprano lo alcanzaras en la clínica. Ahí están todas las señas para que no te pierdas.
¿qué no vendrá a comer hoy? Si le da tiempo,pues vienen los dos.
Pero él quiere enseñarte todas las cosas de allá. Bueno,antes voy a darme un regaderazo y nos vamos.
Ay ,mijito,perdóname,no te he llevado y enseñado dónde te vayas. Uh,viera qué precioso es.
¿sí? Tiene mosaicos hasta el techo,mi vida.
Fíjate,en el techo también. Qué bueno.
¿qué cree que le mando poner albertico a la regadera,eh? ¿qué?
Ay,una puerta de cristales. Sí,señor.
De puro cristales. Cuando te digo que mi hijito lindo me ha dado un palacio.
Se lo dio,mamá dolores. Se lo dio porque usted es una reina.
Venga al baño,te voy a enseñar el baño. Venga.
Ay ,que ya estabas en la... Bueno.
Estabas en la regadera. Ah ,no.
Hay mucha gente. Decidí tomar un refresco y esperar un poco.
¿no quieres uno? No,después.
Vengo muy acalorada. ¿en qué pensabas cuando llegué?
Parecías estar a mil kilómetros de aquí. Nada más estaba a cinco.
¿quieres decir en la clínica? Sí.
Ya sé que no me crees,pero es en serio. Cada día que pasa me gusta más el doctor limonta.
Ay,tienes que conocerlo ,cristina. ¿por qué no vas allá hoy por la tarde?
Te lo presento. No ,hoy no puedo.
¿qué? ¿tienes algo?
Mi mamá,cada día que pasa la entiendo menos. Bueno,¿y ahora qué pasó?
¿recuerdas que te conté que jorge luis armentero se acercó a saludarme y que estuvimos platicando? ¿y?
Yo me sentía feliz,muy halagada de que el director me distinguiera. Además,me parece un hombre fantástico,sencillo,amable ,con esa sencillez de quienes son verdaderamente importantes.
Bueno,¿pero qué pasó con tu mamá? Pues fíjate que creí darle una gran alegría al contárselo,pero en vez de eso se portó muy indiferente.
Lo criticó de una manera cruel y terminó diciendo que lo odiaba. No es posible,¿no que era tan amigo de tu familia?
Pues eso es lo que he sabido siempre. ¿y que estuvo a punto de casarse con tu tía maría elena?
También. Oye,tal vez por eso no lo quiere mamá.
Tal vez dejó plantada a mi tía o... Ay,no,no,no sé,no sé nada.
Con esa maldita costumbre que tienen los mayores de ocultar todo o de decir las cosas a medias. Ay,la verdad es que nunca sabemos a qué atenernos.
Era como si la viese por primera vez. Como si estuviera hablando con alguien a quien no conocía y con quien nada me ligaba.
Mira,a mí me pasa lo mismo con mis padres a veces. Cuando empiezo a hablar de las pasadas grandezas de su familia...
Y de su aristocracia inmaculada... Ay,no quiero la guardar.
Como si eso importara. ¿por qué no entienden que uno vale por lo que realiza y no por lo que otros hicieron antes?
Bueno,pues,es que... Perdón ,¿me puedo sentar?
Soy osvaldo martínez,voy a vivir en veracruz una temporada y vine al club para ver si me conviene inscribirme. Así es que estoy para servirles.
Claro que después de verlas a ustedes no solo sé que me conviene sino que haré hasta lo imposible. Circo,baroma y teatro para que me admitan.
¿cómo ven? ¿me puedo sentar?
No,pues fíjate que no. Mi amiga y yo tenemos una conversación privada.
Y si estamos solas es porque queremos estar solas. Eso no es muy gentil,eh.
Tampoco es gentil presentarse como tú lo has hecho. Ay,perdón,perdón,preciosa ,perdón.
Es que me habían dicho que ustedes los veracruzanos son muy hospitalarios con los pobres chilangos que llegan aquí. Bueno,de pobre chilango no tienes nada,eh.
No,no lo creas. No conozco absolutamente a nadie aquí.
Pues he los últimos años de mi vida estudiando en el extranjero. Pues me siento perdido no solo en veracruz sino en todo méxico.
Ah,debes sean buenas y permítanme invitarles lo que quieras,¿sí? ¿eh?
¿sí? Sí,dí que sí,¿sí?
No,pues por supuesto que no. Ya te dije que estamos tratando cosas importantes.
Además,aquí no acostumbramos a hablar con desconocidos. Bueno,pero nunca es tarde para empezar.
Y además yo no soy un desconocido. Puesto que has empezado a odiarme.
¿odiarte? Ay,no seas presuntoso.
Yo no odio a nadie. Pues no empieces conmigo ,¿no?
Ándale,sé bonita. Me tomo un refresco y me voy.
Bueno,pero te lo tomas rápido,¿eh? Porque lo que cristina y yo estamos tratando,además de importante,es urgente.
¿cristina? ¿así te llamas,gurita?
Sí. Qué lindo nombre.
Bueno,¿y cómo te llamas tú? Yo,amelia.
Amelia montero. Pues tu nombre no es tan lindo como el de tu amiga.
Gracias. Perdón.
Bueno,pero combina perfectamente con tu apellido. ¿y cuál es el tuyo,cristina?
¿cuál es el mío qué? Con tu apellido.
Del río. Del río del junco.
Ah,cristina del río del junco. Pues suena muy aristocrático ,eh.
¿a poco lo eres? Pues dicen.
A mí eso me tiene sin cuidado. Pues a mí también.
¿lo ves? Ya tenemos algo en común.
¿cómo dijiste que te apellidabas? Martínez.
No suena nada aristocrático. No,no,nada.
Y... Bueno,pero qué tal si le agregamos rueda.
Bueno,pues menos. Bueno,y de las fuentes.
Bueno,¿qué quieres? ¿un refresco?
¿tú? Bueno,una limonada.
Dos limonadas y un whisky para mí,por favor. Bueno,ya conociste la clínica,¿qué te parece?
Muy completa. No me extraña que te sientas feliz aquí.
Y luego el ambiente del puerto,las personas. Qué bueno que conseguiste esta plaza.
De eso vamos a hablar después. ¿pasa algo?
Pues... ¿con mamá dolores?
No,conmigo. Bueno,pero no es para platicarse aquí.
Por la noche,raúl. Cuando estemos tranquilos en casa,te voy a decir lo que sucede.
¿buscas a alguien? Sí.
A una persona que no ha llegado. También de eso tenemos que hablar.
Ah,una mujer. La más guapa que conozco.
Bueno,tú sabes lo importante que es para mí mi carrera y que,además,siempre te he dicho que no quiero involucrarme sentimentalmente. Al menos hasta estar establecido,hasta darle a mamá dolores una absoluta tranquilidad económica.
Pero,pues como ella dice,en el corazón no se manda,uno propone y dios dispone. Bueno,y era tiempo de que te enamoraras.
Bueno,yo no he hablado de amor,sólo te estoy diciendo que amelia me gusta mucho. Psst,momentito.
Esa es la primera etapa del amor. Además,ya era tiempo de que tú lo sintieras.
La vida no puede ser sólo trabajo ,trabajo,estudio y estudio. Además,somos jóvenes y tú jamás has vivido como joven ,hasta pareces viejito.
Bueno,yo tuve que trabajar mucho para comer y estudiar. Pero ya es el momento de que empieces a disfrutar de la vida.
Ah,pero la que más me gustó fue la rubia,la más rubia ,aunque es un poquito como reacia. ¿y cómo dices que se llama?
Cristina,cristina del río. Ah,y también del junco.
¿el junco? ¿eh?
¿qué te parece? Es la nieta de ese viejo antipático que me trató con tanta indiferencia,cuando fui a averiguarlo de la membresía del casino.
¿y qué edad tiene esa señorita? Ah,no,pues eso sí no sé.
Nunca he podido calcular la edad de las mujeres. Y como es el único secreto que guardan ellas.
Pero,¿alguna idea tendrás? ¿es mayor o menor que tú?
Ah,no,pues eso sí no sé. Pues tal vez mayor,pero no mucho.
Ah,debe ser el taxi que pedí. Oye,jefe,y a propósito ,¿cuándo vas a comprarme mi carro,eh?
Ya te he dicho que lo pidas en la agencia. Pues acompáñame,no seas así ,¿no?
Vamos. ¿cuándo podrás?
No sé,quizá la semana entrante. Ah,muy bien.
De acuerdo. Hasta la noche,entonces.
¿qué? ¿ya de salida?
Sí,tío,te veré después. ¿qué pasa?
¿qué problema te trajo tu hijo? ¿sabes que conoció en el club a una muchacha?
Cuyo segundo apellido es del junco. Pariente de...
Sí. Es la nieta de don rafael.
Bueno,¿y qué? Seguramente es hija de la hermana de marilena.
¿qué estás pensando? Lo mismo que tú.
Marilena esperaba un hijo mío cuando dejamos de vernos. Y,según osvaldo,esta muchacha es un poco mayor que él.
No,no,alfredo. No puede ser hija de ustedes.
¿y por qué no? Ya sabemos cómo manejan estos asuntos la gente que quiere cubrir una falta.
La mandaron a españa. Estuvo fuera el tiempo necesario para dar a luz.
Y después,llega como si nada. ¿crees que esa muchacha...?
Sí,ramón. Esa muchacha podría ser mi hija.
Y claro,se la endosaron a la hermana cuando se casó al gusto de ellos. No,no,no.
Esas son solamente conjeturas,alfredo. No.
Además,ya le hemos hablado hasta el cansancio. Dejen pasar lo del cunco ,alfredo.
No te metas más en sus vidas ,ni en la vida de esa muchacha. Es que si esta muchacha llegara a ser mi hija...
No sé. Creo que sería capaz hasta de reclamarla.
Ay ,qué buena cena,mamá dolores. No comí así desde que ustedes se vinieron a veracruz.
Qué bueno que te guste ,mijito. Bueno,lo voy a dejar solito...
... Para que platiquen a gusto.
Más a gusto platicamos si usted nos acompaña. Nomás alzo mi traste,limpio mi cocina.
Luego vengo,mi amor. Pero venga para que platiquemos.
Claro,mi vera,no me tardo. ¿por qué no querías que se quedara?
¿desde cuándo tiene secretos para tu mamá? Es que ella,menos que nadie ,debe oír lo que...
... Lo que tengo que decirte.
¿qué pasa? Estoy preocupado,raúl.
Es más... ...
Creo que tengo un problema grave. No sé cómo voy a salir de esto.
Bueno,¿me dirás de una vez qué es lo que tienes? Sí,claro.