Descubrimos la magia de Kingdom Hearts 3

Porque esta historia de aventura y fantasía por fin nos da un cierre más que digno

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Hay series cuya fama es más que merecida. Cuyo legado se sostiene ante el tiempo. Cuya espera por una siguiente entrega es recompensada, siempre, por una grata experiencia. Kingdom Hearts III fue confirmado justo al momento de anunciar la actual generación de consolas. Y, sin contar las entregas intermedias y remasterizaciones, hemos esperado más de una década para tener este título en nuestras manos.

Hace más de 15 años esa historia que combinaba la magia de Disney con la fantasía final de Square Enix dejó de parecer un mero experimento y dio pie a una notable franquicia por derecho propio. Con una legión de fans leales y, claramente, dedicados. ¿Está a su altura esta tercera entrega?

Kingdom Hearts III
Square Enix

Sora, ese protagonista entrañable, regresa acompañado de Goofy y Donald. La historia nos pone en un momento donde el personaje estelar ha fallado en sus pruebas dado que la oscuridad casi lo arrastra al abismo. Está obligado a buscar, de nuevo, dentro de su corazón para madurar y cumplir con esa misión que le ha sido encomendada. Eso, claro, si no deja que los entes oscuros que rodean esta serie de universos interfieran con su camino.

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No te vamos a mentir: la historia sigue siendo una cosa compleja. Incluso Tetsuya Nomura se ha encargado de que cada pieza del relato que ha sido revelada en el pasado tenga relación con lo que vemos, así como lo que narra cada película. Así que si no has jugado todos los títulos anteriores, ni has visto todas las películas referenciadas, es probable que te sientas un poco perdido por momentos. Eso sí, el disfrute no es menor en cuanto a la experiencia general. La cual está llena de momentos épicos que te atrapan.

Hay quien se queja en torno a los controles, al sentirlos casi automáticos en relación a otros juegos de rol y acción. Sin embargo, hay que decir que más bien son intuitivo y están creados para un público más amplio. Es muy sencillo, mucho, acostumbrarse al combate con el botón de ataque, ejecutar los comandos para magia e items e incluso aprovechar las diversas habilidades presentes.

En el camino, por ejemplo, puedes invocar a diversos personajes de cintas de Disney que te ayudarán en combate. También puedes llamar la presencia de distintas atracciones de los parques temáticos pertenecientes a la casa del ratón e incluso transformar tu Keyblade en armas particulares. Sí, todo al alcance de un mismo botón, lo cual seguramente no será del agrado para varios puristas.

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Kingdom Hearts III
Square Enix

La dificultad puede ser un problema, al menos para los jugadores experimentados y que buscan auténticos desafíos. En la dificultad normal no tuvimos casi ningún problema al enfrentar a los oponentes, respaldados en gran medida por lo sencillo del control y mecánicas como el apoyo automatizado por parte de tus compañeros de party. Hay quienes están apagando el aumento de experiencia o ajustando que Donald y Goofy no respalden tanto para tener más reto. Esto no resta nada a la experiencia, pero puede ser un poco decepcionante a los ojos de más de uno.

El juego está repleto (re-ple-to, así de intenso) de detalles interesantes. Desde easter eggs en los escenarios, Mickeys ocultos como dicta la tradición de los parques e incluso referencias a escenas peculiares de cada cinta. Debes de ser muy atento (y conocedor de los transfondos en las diversas franquicia) para notarlos. Pero cuando los captas es una experiencia increíble.

El juego no es perfecto. Es en más de un aspecto notorio el largo tiempo que tomó su desarrollo, como en mundos que se ven menos vivos respecto a lo visto en otros juegos de rol contemporáneos. De igual manera, la cámara a veces se pierde e incomoda en más de una situación. Sumemos que, como dijimos, es fácil extraviarse en la historia por momentos. Eso no quita que el juego sea increíble.

Sí, valió la pena esperar más de una década. Es un relato lleno de magia que completa una franquicia memorable de una forma más que digna. Si eres fan del rol, especialmente el japonés, debes jugar esto. Si eres fan de Disney, también. Obvio estará mejor si te echas un clavado en los juego anteriores, todos. Pero de que estamos ante un título épico, eso es innegable.