Reseña: 'Dragon Ball Super: Broly' es poderosamente divertida y emocionante

¡Aquí te contamos qué tal está la película!

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Emotiva, nostálgica, divertida y emocionante, esas son las reacciones que provoca Toei Animation con Dragon Ball Super: Broly, una película imperdible para los fanáticos de la obra de Akira Toriyama. A muy grandes rasgos, la cinta muestra a Goku, Vegeta y Freezer enfrentándose contra Broly.

Vamos por partes, y despreocupate que no encontrarás spoilers aquí. Primero se cuenta el pasado de los protagonistas y nos presentan a personajes cercanos a ellos, como Paragus, el Rey Vegeta, Bardock y Gine (los papás de Kakarotto), mientras que en un flashback conocemos a alguien importante para Broly. La historia dista mucho de ser un drama, obviamente, pero momentos como estos están ahí para mostrarnos el lado sensible de quienes pertenecen a una raza guerrera; si bien no se profundiza en el perfil psicológico de cada uno, tampoco son planos y nos podemos identificar con más de un personaje porque tienen preocupaciones banales, resentimientos y se dejan sorprender (para bien y para mal).

El terreno de la nostalgia se da por múltiples factores, que van desde una nueva versión de "Chala head chala", hasta ver un muy breve recuento del anime y, a la vez, por los guiños (unos más obvios que otros). Esto va muy de la mano con el toque de humor que delata a Toriyama en el guión, pues tenemos momentos muy divertidos repartidos a lo largo de toda la trama, ya sea en medio de los enfrentamientos o en los motivos absurdos de los personajes para reunir las esferas del dragón; por cierto, rescatar la búsqueda de estos objetos hace que la historia se sienta con la esencia de las primeras aventura que vimos en el manga y el anime.

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En cuanto al shonen, el elemento principal que distingue a esta obra, los fanáticos pueden estar tranquilos y saldrán satisfechos, ya que la dosis de acción cumple totalmente con las expectativas, por lo que quien ha seguido a Goku y compañía desde sus inicios va a sentir esa emoción de verlo en una pelea épica. Lo anterior se logra gracias a que justificaron bien la presencia de Broly, quien ahora es canon y lleva a los personajes al límite. Es decir, las peleas son muy emocionantes y a nivel visual te atrapan.

Sobre el último punto, la animación es tremenda porque hacen un uso alucinante de la paleta de colores, esto se refleja en los escenarios (sobre todo uno en el que entran), los poderes de los personajes y las diferentes transformaciones de los saiyajin.

Quizás el único punto que no juega tan a favor de todo el conjunto es la música, que por momentos llega a ser muy protagónica y algo redundante, como que el cantante grite “Kakarotto” cuando pelea Goku y así con otros personajes, aunque para otros ese énfasis puede resultar agradable.

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Otro mérito indiscutible viene de la mano de talento mexicano, pues el doblaje está trabajado de manera impecable. Mario Castañeda, René García, Gerardo Reyero y Ricardo Brust a cargo de los protagonsitas se agradecen; todas las voces están bien logradas en intención y entonación.

En conclusión, tenemos una historia redonda y que al mismo tiempo deja las puertas abiertas para más aventuras, humor colocado de manera precisa y una excelente animación para que pases un buen rato en compañía de estos personajes. Es, definitivamente, una película imperdible para los fans, pero que al ser una historia de origen pueden disfrutar quienes sean nuevos en este terreno y, por lo tanto, se disfruta bastante desde la butaca del cine.