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El mismo de mi casa. Primero va a oírme.
¡largo de aquí! Tú renunciaste a memo y no tienes ningún derecho sobre él.
Lo hice precisamente porque lo quiero con toda mi alma. Lo hice para garantizarle un futuro próspero.
El que yo jamás podré darle. ¿no que has levantado?
Ya me siento mejor. Escúcheme bien.
Usted no vuelve a trabajar hasta que el doctor molina lo dé de alta. De lo contrario, me veré obligada a prescindir de sus servicios.
No. No me haga eso.
Usted me corre de aquí y yo me muero. Precisamente porque quiero que nos dure muchos años, usted tendrá que tomarse unas vacaciones para recuperarse.
Y entre más pronto, mejor. Y ese extraterrestre está aquí.
Lo vamos a encontrar. ¿pero qué pasa?
¿por qué esa cara de entierro si ya estás mejor? La directora no le permite seguir trabajando a menos que tome un buen descanso.
¿eso te hará muy bien? ¿por qué no vienes conmigo al pueblo?
Yo te invito, ahí podrás respirar aire puro, descansar. Lo que pasa es que...
Si es por tus blancas palomitas, no te preocupes. Yo le pido permiso al dueño de la lonchería y te echo una mano, pues.
¿tú harías eso por mí, compadre? Esa pregunta ni se pregunta, compadre.
Solo si tú cuidas mi palomar, me iré tranquilo. Extraño, gémero y sol, diego y lucas.
Tengo algo que decirles. No, polita, no se trata de eso.
Vamos a olvidarnos por un momento del marciano y escuchen lo que voy a decirles. Don joaquín deja hoy la escuela.
No, no, ángel. Mi padrino se va por un tiempo a descansar al pueblo.
Y me gustaría que le diéramos una cálida despedida. Debo tomar unas vacaciones forzosas.
Y espero que mientras yo no esté, se porten muy bien. Don felipe.
¿qué? El papá de la maestra lupita lo suplirá.
Te prometo que lo haré. Se lo encargo, doctor.
Le doy mi palabra que joaquín regresará como nuevo. Estate tranquilo, compadre, que yo no ocupo de tus palomos.
Ustedes se reen... Oye, sin coneta.
... Obligación de ignorarla.
Hoy ustedes... ...
Miente a la educación de mi nieto. He decidido tomar medidas contundentes.
Como todas las que toma porfirio palacios. No quisiera contrariarla, pero el niño ha sido sometido a cambios drásticos.
Difíciles de asimilar fácilmente. ¿y de cuándo acá usted me sale con comentarios tan cursis y conmovedores, eh?
Yo sé muy bien lo que le conviene a memo. Así que de inmediato tomaré cartas en el asunto.
¿qué dije la verdad? Saquen su libro de matemáticas.
¿qué fue de pender en el matemático? ¿qué es lo más útil?
¿dirección? ¿qué pasa, pancha?
¿quién vino a buscarlo? ¿a hablarla más horta, pancha?
Es que la santa señora va a sacar al memo de la escuela para meterlo a otra escuela bien fina. ¿seguro?
¿qué dice damián? Palacios, memo es un buen estudiante.
El nivel académico de nuestra institución es excelente. No lo dudo.
Pero mi propósito va más allá de la educación escolar. Mi nieto debe pulirse.
Y es únicamente... Realmente lo conseguirá en un colegio, pues, donde conviva con niños refinados.
Memo es un niño muy auténtico. ¿auténtico?
¿rodeado de criaturas que destrozan nuestro idioma con terminajos vulgares? Los niños inventan su propio lenguaje y eso sucede en todas partes.
Volviendo al asunto. Ya tengo reservado un lugar para mi nieto en un colegio bilingüe.
... Señora.
Llevándoselo a la fuerza. Usted no puede hacer eso.
Por supuesto que puedo. ¿quién me lo va a impedir?
Me senté muy triste en otra escuela. Aquí tiene los documentos del niño.
Señora. ¿no se da cuenta del dolor tan grande que le está causando a su nieto?
No hay nada más que hablar. Vámonos, memo.
Vámonos. ¡no quiero!
No hay razón de más para que me lo lleve. Usted a su familiar no podrá suplir con nada el cariño de sus compañeros.
Tomé esta decisión por el bien de mi nieto. Ahórrense estas lágrimas.
No van a sacar nada con ellas. Para ser alguien en la vida, hay que sacrificar unas cosas por otras.
Vamos. Está bien, guillermo.
Eso quiere decir que no piensas volver a ver a pichirilo. ¡papá hijo!
¡papá hijo! ¡papá hijo!
¡papá hijo! Quiero ser doctor.
¿alcanza el dinero para pagarme la carrera? Falta mucho para que termines la escuela.
Cuando salgas de la prepa, hablamos. Sí, pero dime si voy a poder ser médico.
Ángel, si cuando seas grande sigues manteniendo esa ilusión, no sé de dónde sacaré el dinero, pero tú serás médico. Gracias, papaito.
Eso es lo que quería saber. Estás molesto, triste.
Por eso sientes que no te quiero. Pero en tu nuevo colegio vas a estar de lo mejor.
Tendrás nuevos amigos. Pensarás que tus lágrimas no me duelen, que no me importa que sufras.
Pero no es así. Mira, y para demostrarte que no soy tan dura como parezco, voy a darte una alegría.
Memito, a partir de hoy, pichirilo podrá entrar a tu recámara. ¿quieren hacer la tarea?
Sí, a eso vinimos. ¿es en el baño?
Déjame verla. El caso es que su hijo está sufriendo mucho al tener que abandonar la escuela.
Si dejé que mi hijo se fuera a vivir con porfiria palacios, fue para que ella le diera la vida que yo jamás podré darle. Pero por ningún motivo voy a permitir que esa vida se convierta en un infierno para mi muchacho.
¿a poco te lo vas a traer de nuevo? Esto es un asunto muy delicado y ustedes harán lo que consideren más conveniente, pero pienso que debemos evitarle más sufrimiento y soledad a memo.
Estoy contento porque estamos juntos tú y yo, pero estoy muy triste porque ya no iré a mi escuela, no veré más a mis cuates ni a la maestra lupita. Yo sé que mi mamacita me la mandó para que no me sintieras tan solo y triste, sobre todo ahora que mi papá ya no me quiere.
¡sala ahora mismo de mi casa! ¡primero va a oírme!
Baja la voz, por ningún motivo quiero que memo se entere que estás aquí. Precisamente de mi hijo es de quien le vengo a hablar.
Hablaremos en mi estudio. Eres un pobre diablo sin palabras.
Cuando me entregaste a memo, quedamos en que no lo volverías a buscar. Le juro que yo habría cumplido si usted no hubiera tomado la decisión de cambiar a memo de escuela.
Me entregaste al niño para que le diera una buena educación, así que no te metas más en la vida de memo. Olvídate que existe.
¿cómo se atreve a pedirme que me olvide de mi hijo? Se trata de su felicidad.
Para él, la maestra lupita es un ser muy querido. Ella le da toda la ternura y comprensión que no le puede dar su madre muerta.
¡cállate, maldito infeliz! ¿cómo puedes comparar a mi hija con esa mujer?
Nadie puede sustituir el cariño de su madre. ¡nadie!
No ponga en mi boca palabras que no he dicho. Me parece un sacrilegio que menciones a la dichosa maestra ante la imagen de mi hija.
Y ahora, ¡largo de aquí! ¡largo de aquí!
Tú renunciaste a memo y no tienes ningún derecho sobre él. Es verdad, pero no fue por falta de cariño.
Al contrario, lo hice precisamente porque lo quiero con toda mi alma. Lo hice para garantizarle un futuro próspero, el que yo jamás podré darle.
¿qué pretendes? Que memo te oiga y que sepa que estás aquí.
No le permito que mi hijo abandone su escuela. Póngale todos los maestros que quiera por la tarde, pero no lo separe de su grupo ni de su maestra.
Ni lo sueñes, ni lo sueñes. Este asunto lo voy a manejar como a mí se me dé la gana.
Se equivoca. Por la felicidad de mi hijo, soy capaz de enfrentarme a usted y al mundo entero.
Memo es lo que más quiero en la vida. ¿cuánto te quiero?
Viniste a chantajear a él. Aquí la única chantajista es usted.
Me vas a matar. Lo que has hecho.
Necesita que llame al médico. Lo único que necesito es que acabes de...
No, mi hijo. Tú no puedes regresar a la casa.
Se queda con usted, con la condición que no lo saque de su escuela. Lupita, perdona que venga a verte aquí, pero en la escuela nunca encontré el momento.
Fui muy injusta, la única responsable de lo que pasó con emiliano fui yo, nadie más. Quise convertir en realidad una fantasía, un sueño de amor.
Lamento todo lo que ha pasado, créemelo. Y me dolería mucho que tú me guardaras rencor.
No, por dios, al contrario, lupita, tú me demostraste tu amistad y cariño al alejarte de emiliano. Sí, pero de nada sirvió.
Olvídalo. Quiero que sepas que te quiero mucho.
Y yo a ti. Pichirilo, ahora sé que mi papá me quiere mucho.
Voy a estudiar bien duro para que mi abuelita esté contenta y para que mi papá se sienta orgulloso de mí. Venga, mija.
Me pregunto qué sabe que estará comiendo ahorita el memo. Ni menso que fuera para retacharse para acá, si no más alcanza para tortillas y frijoles.
Micaela, estoy muy contento, así que ni tus comentarios amargos me van a agriar la noche. Memo es tan noble que a pesar de haberlo corrido tan feo de aquí, no me guarda rencor.
Y me abrazó diciéndome que me quiere mucho. Me vas a hacer llorar de la emoción.
Ganaste esta batalla, juan sánchez, pero no la guerra. Esa la ganaré yo, lo juro.
Tengo que ganarme la confianza de memo. Es la única manera de manejarlo a mi antojo.
Buenas noches. ¿por qué lloras?
¿te duele algo? ¿quieres que te traiga tu medicina?
No, hijo. Gracias, mi amor.
Siempre que hablo con tu mamá se me salen las lágrimas. ¿estabas hablando con ella?
Sí, hijito. Le daba las gracias porque te quedaste a mi lado.
Anda, memito, ve a dormir, que un día vas a avergonzarte del infeliz pepelador de basura que te engendró. Lo juro.
Buenos días, honorables pichones. También soportable.
Por el niño. Para él debe ser muy difícil vivir con una mujer tan dominante como porfiria parasios.
No me explico cómo su padre aceptó que se fuera a vivir con ella. Que lo hizo por el bien del niño, para que tuviera una mejor vida, la que él, por su pobreza, no podrá darle jamás.
¿a qué precio, lupita? Porque esa mujer con una mano le da el pan y con la otra se lo cobra.
Memo, siento muy feliz que estés de nuevo con nosotros. Hablé con mi papaito y me dijo que si de grande yo quiera ser médico, le hará lo que sea para que lo logre.
¿quién te lo dijo? Para terminar a ser un pobretón como tú.
Tienes suerte de que si moneta y yo somos buenas personas, le permitimos que nos dirijas la palabra. Papaito me lo ofreció y yo sé que me cumplirá.
Voy a ser doctor como tú, porque yo en la... Cada uno con lo quejado de batalla.
Seguro. Ya ve, mi lucas, que solo piensa en pegarle al balón porque quiere ser jugador de fútbol.
Hay que quejueña con ser médico. ¿por qué?
¿por qué? ¿por qué?
¿por qué? Aunque no sé si esa idea la tiene por propio interés o por complacer a gimoneta, porque la quiere mucho y también admira a su papá.
Pues por lo que sea, lo importante es que llegue a hacerlo. Ojalá que mi dolor de muelas, si no le pega a los números, que le pegue al balón.
Asumecha. ¿qué pasa?
Ayer dijiste con mucho entusiasmo que querías ser médico para curar a don joaquín y hoy no trajiste la tarea. ¿por qué?
¿qué pasó? ¿por qué perdiste el interés?
Dijo que cuando fuera grande quería ser médico. Siempre lo ha dicho.
¿viste sus sueños? No haya aterrizado en la realidad.
¿por qué eres tan cruel con él? Porque lo único que hace es adorarte como si fueras un dios.
Para recibirse de médico como para pintar un cuadro o escribir una linda melodía, no se necesita ser millonario. Lo que se necesita es un doctor.
Una flor en el corazón y una luz en el entendimiento. Ni el color ni la pobreza son obstáculos para lograrlo.
¿entonces sí puedo, maestra? ¿sí puedo?
Si luchas por conseguirlo, lo lograrás. Cuando sea el doctor y usted se enferme, yo la curo y de gratis.
Gracias, ángel. Qué lindo debe ser enfermarse teniendo a un médico como disgustada contigo.
Muy disgustada, simoneta. Te dije la verdad.
Es imposible. Que ángel llegue o no llegue a cumplir su propósito lo dirán dios y el tiempo.
Pero sabes perfectamente que ninguna ley prohíbe a una persona de color graduarse de médico. Hablas de prejuicios raciales.
Los inventaron personas que piensan como tú. Puedes retirarte.
Pero, maestra. Retírate, simoneta.
Te lo estoy diciendo. Ay.
Cultura de dulce. ¿viste este?
Simoneta. ¿qué hiciste, marisol?
A marisol. Lo castiga en el salón soy yo.
Es que quisimos...