Nintendo

Nintendo

La particular demanda que le metieron a Nintendo

facebook

twitter

whatsapp

Email

¿Puedes demandar a una empresa porque no te gustó un juego?

A lo largo de los años hemos visto videojuegos horribles. Desde el E.T. de Atari, que casi termina con la industria de los videojuegos, hasta Superman 64 o incluso joyas del fracaso como Aliens: Colonial Marines. Sin embargo, no es común saber de gente que demanda a una empresa de juegos de video porque no le gustó un título. Aunque sí ha sucedido. Especialmente en Estados Unidos, paraíso de las demandas.

La cuenta de Twitter Push the Button ha vuelto viral la historia de un niño llamado Clark Thiemann. En 1989 él adquirió, junto con su padre, un título para el primer sistema de Nintendo llamado LJN’s Major League Baseball. La desarrolladora, una juguetera de nombre LJN, se haría posteriormente célebre por dar malos juegos. Especialmente aquellos derivados de licencias de cine, televisión y deportes.

El título, pese a tener la licencia de las Grandes Ligas, no contaba con la licencia de los jugadores. Por lo mismo no incluía a los nombres de las estrellas que jugaban en el diamante más famoso del mundo (práctica común en títulos deportivos incluso hasta los años 90). El pequeño Clark no estuvo muy feliz por ello y, por supuesto, se quejó con su papá.

Nick Thiemann, padre del pequeño, buscó devolver el juego o cambiar el título por uno que cumpliera con los deseos de sus hijo. En la tienda le explicaron que no había devoluciones, lo que motivó al papá a enviarle una particular carta a Nintendo. Recordemos que la Gran N sólo es responsable de dar licencia para la elaboración de juegos, pero no en la creación de los títulos hechos por terceros.

Nintendo no respondió a la carta, por lo que la familia Thiemann recurrió a sus abogados para demandarlos en enero de 1990. La denuncia consideró que lo hecho era una violación al Acta de Prácticas Injustas de Connecticut e incluso la emitieron como colectiva para que otros denunciantes se unieran, algo que no sucedió.

La compañía japonesa buscó desestimar la denuncia señalando que el juego se lanzó en 1987. Por ello, la lista de jugadores era actual al momento de su estreno. Por otro lado, la promoción del mismo nunca prometió tener los nombres de los jugadores. Por este tipo de razones, e caso fue desestimado y, además, LJN logró vender un millón de unidades de un juego que, con el tiempo, se consideraría como horrendo.

El responsable de la cuenta Push the Button señaló que, pese a la derrota, el llevar a los tribunales a Nintendo es una pequeña victoria para esta familia. Además, de paso, nos muestra hasta qué punto puede llegar la cultura de las demandas en Estados Unidos.

¿Qué te parece esta historia? Cuéntanos en las redes de El 5 qué videojuegos consideras que merece una demanda para sus creadores. No se vale La CQ , oigan.