
La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Contesta, ¿este vestido es de la güera? Sí.
Maldita sea. ¿pero qué te pasa, rosa?
¿cómo no lo supe antes? Te entiendo.
Es que yo he estado cosiendo en él. He estado pegando botón en no sé cuántos días, como una mesa, para...
Para ahora enterarme que es de ella, de ella. Y para casarse con quien se casa.
¿qué me pasa esto a mí? Esa que soy.
Casi está terminado y está quedando... ¿qué hice, señora?
Y esta güera desgraciada sabe muy bien por qué lo hice. Por corriente, por vulgar, por salvaje y por envidiosa.
Sí. A lo mejor soy todo eso, fíjate.
Pero no resbalosa y ofrecida como tú. No.
No, no, no, entiendo. No.
Pues ya ni modo. Lo hice y ya.
Pero no puede quedar así. Señora, ya trabajaré muchísimo, como una burra, para pagarle lo que hice.
Sí, qué fácil, ¿verdad? Madame, llame ahora mismo a la policía para que esta mugrosa muerta de hambre responda por lo que ha hecho.
Tienes que responder a esto. Ahorita no.
Ya le dije que con mi trabajo. Mándela a la cárcel.
Por favor, leonel, estoy... Estoy muy confundida.
Es todo tan inesperado. No, no, no, no, no.
No, no, no, no, no. Tranquila.
¿y mi vestido de novia? Yo te prometo que estará listo en su momento.
No habrá retraso. Pero esta merece un castigo.
Yo, yo me encargaré de eso. Por lo menos échela de aquí.
Una tipa de estas es una vergüenza en una casa de moda. Pero ya basta, leonela.
Tú no eres nadie aquí, ni siquiera una estúpida amiga de la señora. Mejor píntate.
Ya me conoces. No me busques, ¿eh?
Quiero mi vestido listo para el día señalado. No acepto demoras.
¿entendido? Ese día lo tendrás, leonela.
Acompáñame a mi despacho.