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Mírame, ya me ves, creyéndome tan fuerte, tan llena de vida, dibujando sonrisas ante las miradas, llevando tanto adentro y mil historias, atrapadas, mírame y hazlo bien, no pienses que estoy loca, si ando sola. Estamos aquí reunidos para celebrar el matrimonio entre antonia palacios y patricio gonzález.
¿han venido por su libre y plena voluntad, sin que nada ni nadie los presione? Venimos libremente.
¿están dispuestos a amarse y respetarse mutuamente durante todos los días de su vida? Sí, estamos dispuestos.
Ya que están dispuestos a establecer la alianza del santo matrimonio, unan sus manos derechas y expresen su consentimiento. Recibe esta argolla como signo de que me entrego a ti.
Para amarte y respetarte en lo próspero y en lo adverso. En la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.
De mi respeto. Recibe estas argollas como prenda de la unión.
Y la bendición de los bienes que vamos a compartir. Antonia y patricio, yo los declaro marido y mujer.
Puedes besar a la novia. Como siempre, para tener tu recompensa.
¿ah, sí? ¿lo olvidaste?
Hoy es nuestro aniversario. Algo así.
Gordo, por favor. Yo también te tengo tu sorpresa.
Para que desayunes. Señorita, cuidado con los charcos, fanny.
¿qué pasa? ¿quieres ir a conseguir chamba?
No, no encontré nada en el periódico. Pues, aunque sea de barrendero, pero ponte a trabajar.
Yo sé que le estás echando ganas. Adiós.
¿quieres ir a trabajar, viejito, si no has dormido nada? ¿cuántas veces te he dicho que no me llames viejito?
¿bonita camisa? ¿es nueva?
Eh, no, estaba en dos por uno, venta nocturna. Ay, te va re bien ese color, te ves más guapo.
Ya está más joven. Voy a traerlas al hijo.
¿por qué andas siempre tan malhumorado? Bueno, te molesta si no trabajo, también te molesta si trabajo.
Tú no tienes lado, ¿verdad? No, no, no es eso.
Pues, es que tus hijos y yo ya casi no te vemos. Bueno, traigo el dinero para el gasto, ¿no?
Bueno, ¿cuál es el problema, pues? El problema es que te necesito.
Te necesito. Me tienes muy abandonada y de aquello, pues, ya ni hablamos.
No, no, no hay problema. Lo que pasa es que, pues, me da pendiente que de tanto trabajarte me vayas a enfermar.
Cosaura. Ay, ya se me hizo tarde, viejo.
No puedo llegar tarde al trabajo porque, si no, mi jefe se va a enojar. Por favor, dile a los muchachos que se sirvan el desayuno.
Deberíamos empezar todos los días así, haciendo labor. Pues, solo que te consigas una más joven, porque yo no creo poder.
Yo nunca te voy a cambiar. Ah, ¿de veras?
¿en serio? En serio.
Y tampoco a pili y a mili. Ay, son mi consentidas.
Joder, si mi mamá te oyera, te mato. Ah.
Buenos días. Tres piezas maravillosas, ¿eh?
¿quién es torres? Que tiene mucho dinero.
Uno de mis mejores clientes. Quiero estudiar.
Hacer la prepa. ¿por qué haces esto a estas alturas?
Para poder hablar con sebastián. Pero si sebastián se la pasa estudiando fuera de aquí.
¿por qué? Es más, se va a volver a ir, ¿no?
¿quiere estudiar su maestría? Sí, ya sé, pero quiero, quiero saber de las cosas que él sabe para poder hablar con él, comunicarme.
La verdad, no creo que puedas. Tienes 40 años, valeria.
Tu cerebro está atrofiado. Pásamela, sal.
Qué gusto. ¿cómo estás?
¿me regalas un cigarrito? Claro.
Oye, por cierto, qué bueno que te veo. ¿tú no sabes de alguna chambita para david?
Pues hace tiempo le dije de una, pero pues no quiso. Ya ves, dijo que eso de andar pegando ladrillos, que pues no era para él.
Entonces david está buscando algún trabajo a su gusto. Pues sí, pero digo, yo creo que mi compadre tiene razón, ¿no?
Tanto andar quemándose las pestañas estudiando para terminar como yo. Tienes que bajar.
A ver, ¿qué parte de te vas a tener que bajar no entendiste? ¿en serio, rolando?
Estoy riendo. No, pero...
Pero, ¿aquí? ¿qué dice?
Mecánico. ¿sí?
Tengo que llegar, si no llego ahorita el mecánico, luego en la noche tengo que... Sí, ya sé, vas a tener que hacer el turno nocturno.
Está bien, ya me voy. Está bueno.
No, no, no. Por favor, ve con la costurera y dile que le saque de aquí lo más que pueda, porque ya no me...
Entra. Bueno, dios te bendice.
Frutas y huevos. ¿y esta señora no sabe hacer otra cosa?
¿no me puede preparar unos hot cakes o algo así? Mañana le digo a katy que traiga unos hot cakes.
¿hot cakes? ¿cuándo vas a aprender?
¿y tú? ¿cuándo vas a aprender a acordarte de mi cumpleaños?
Hay que dejar guapísima, porque hoy es mi aniversario. Renato, yo juraba que el 18 era la semana que...
Sí, ya me di cuenta. Lo peor es que hoy, precisamente hoy, tengo un día súper complicado.
Pues sí, a ver cómo le haces. No vas a conseguir tiempo para tu cita de amor.
Y cuidadito con llegar tarde. Sí, ya sé, renato, ya sé.
Está bien que ocupes demasiado tiempo de tu vida en tu trabajo. Mira, te puedes quedar como muchas de mis clientas, con mucho dinero en el banco, pero más solas que este dedo.
Ay, mi dedo. Hola, ¿cómo están?
Hola, chuarito, tienes cinco minutos, tengo que quedar guapísima. Ay, por dios, con una mujer tan chula como tú no me tardo ni cinco, ¿eh?
¿qué te voy a hacer? A ver.
Ay, por dios, ¿qué te pasó? Me resbalé y me pegué con una puerta.
Ah, ¿otra vez? No, la otra vez me pegué contra una mesa.
Uy, es que soy bien bruta. Ay, bárbara.
Bárbara, ¿quién es el personaje de terror que te llama, eh? Pues, ¿quién va a ser?
Mi marido. Como ni siquiera me contestaste el teléfono.
Es que no, no, no había señal, no sé o no, no me lo vas a creer. ¿cómo que te vas a ir?
Hasta me bañé. Ay, ¿te pusiste así de chulo?
¿esto para mí? ¿para quién más?
Ay, papito. Ay, ay, pero si hasta hueles rico.
Estás como para comerte a mordiscos. De haberlo sabido, pues, hasta me he hecho el frasco entero.
Oye, vamos al vapor, ¿no? Yo invito el jugo.
Ay, no, no, porque ahí se me reseca mucho la piel. Entonces, vamos allá.
Greta. Ya sé que vas a defender a la señora sosa.
Sí, y tú a su esposo. ¿listo para perder?
Siéntate. Esa palabra no está en mi vocabulario.
Lo sé, pero la ley está del lado de mi cliente. Él trabajó muchos años para levantar esa empresa.
No tiene por qué darle la mitad. Si ella no le hubiera prestado ese capital, esa empresa no existiría.
No tienes ninguna prueba de ese préstamo. Voy a presentar algunos testigos y tengo pruebas de que tu cliente, en esa época, más que capital para iniciar una empresa, tenía muchas deudas.
Muy importante que esa chava no tenía puesta otra ropa cuando llegó. Sí, pero el marido no la deja que se vista sexy.
Por eso se cambia aquí. No es cierto.
Bueno, renato, ya me voy. Nos vemos más tarde.
Ándale, que te vaya bien. Gracias.
Ay, no te preocupes. No te preocupes.
Yo lo resuelvo. No te preocupes.
Adiós, adiós. Ya vete.
Por acá. Trabajo sagrado.
Puede ser un servicio. ¿qué me dices, reina?
Ah, ¿era tu mujer? Sí, era rosaura.
¿hablaste con ella? No tuve tiempo, mi reina.
Tú sabes, es que se me hizo tarde. No tuviste tiempo o no tuviste los pantalones.
Con eso no se juega. Esas cosas no son fáciles.
Yo tengo, tengo dos hijos, chata. Pero ya están grandes.
Y si tu mujer y tú, además, se la viven peleando como perros y gatos y hasta duermen en cuartos separados, pues la verdad no creo que se les haga nada raro a tus hijos que te separes de su mamá. Sí, pero yo...
Pero, pero nada, rolando. Primero me dijiste que ya eras separado.
Ahora me dices que te vas a separar, pero nada más no haces nada. Chata.
Chata, mira, ya, ¿no? Vamos a hablar de eso después.
Yo apagué el hotel. Además, con media hora, ¿no?
Sí. A ti lo único que te importa es el sexo, ¿verdad?
¿cómo crees? Mis intenciones contigo son nobles.
Tú ya sabes que yo, yo no soy ningún chamaco. Precisamente por eso.
Porque ya no eres un chamaco. Deberías de estar feliz que una chava como yo se haya fijado en un señor de tu edad.
Pero si esta noche no le dices a tu esposa la verdad. Esto se acabó.
Piénsalo. Por todos lados, ¿no?
Los espacios son amplios, la cocina es muy bonita. No, hombre, la vista es espectacular.
La terraza que tienes perfecta para que juegue benito. ¿benito es su hijo?
No, es el perro. Perro como nuestro hijo, nena.
Bueno, a mí lo que me desespera es que llena todo de pelo. Bueno, pero para eso tiene, papá.
Para limpiarle todos los pelos. Sí, pero de todas maneras, antonia, gracias.
De verdad, no es lo que estamos buscando. ¿no es lo que estamos buscando?
No, no. Nos das un segundo, por favor.
Gracias, antonia. Amor, por favor, ¿ya viste el closet de la recámara principal?
¿qué tiene? Es muy chiquito.
Pero es que yo lo vi de muy buen tamaño. Por favor, no podemos pagar un departamento de este precio con un closet tan chiquito, por dios.
Pero se puede ampliar. O sea, ¿tú para qué quieres un closet?
No sé, nena, pero esos trapos y los tres zapatos que tienes para poner ahí... Bueno, yo los dejo que se decidan.
Voy por mis cosas. Sí, muchas gracias.
Gracias. Perdón.
¿cuál es el problema? A ver.
¿cuál es el problema? Con el dinero que tenemos podemos comprar algo mucho mejor.
Pero es que no es cuestión de dinero, mi amiguita. Es cuestión de que todos los departamentos que hemos visto, ninguno te ha gustado.
Eso no es cierto. Ah, ¿no?
¿te enseño cuántos han sido? Digo, para que veas cuántos hemos visto.
Porque es la primera vez que compro un departamento. Quiero que sea una buena inversión.
Mi amor, entonces, si es por eso, confía en mí. Es una gran inversión.
Pues esa es tu opinión y no la mía. Y como nos vamos a pagar entre los dos, como todo lo que hemos pagado desde el día uno que nos casamos, entonces, quiero ver más departamentos.
Albañil, mesero, portero, era chamba. ¿por qué le dijiste a quintín que no?
Ah, pues porque estoy seguro que puedo conseguir algo mejor. Está bien, pero mientras me tienes que echar la mano.
Antes de ir por la línea a la escuela, cose los frijoles, ¿sí? Sí, no, no, no, eso le toca a usted.
Ay, ¿pero qué tiene de malo coser frijoles? Ayúdame un poquito, ¿no?
Y cuando yo llegue, hago de comer. Está bien, está bien.
Si quieren ver más departamentos, por mí no hay ningún problema, ¿eh? Perdón.
No, adelante. Sí, bueno, doña sandra, ¿cómo le va?
Antonia, soy yo, braulio. Sí, doña sandra, todavía está de venta el departamento.
De hecho, estoy aquí en este momento. Ah, ¿quiere venir a verlo?
Perfecto, sí. ¿qué le parece en media hora?
Solo en media hora. Sandra, aquí le espero, hasta luego.
Antonia, perdón, ya no lo muestres, el departamento es nuestro. Voy nada más a checar lo del clóset, a ver si...
Vas a ver, vas a ver, que está precioso. Me vendí el departamento, braulio.
Me van a dar el 20% de enganche y el resto lo van a pagar con crédito bancario. Felicidades, antonia.
Bueno, ahora vete a la milagrosa. Torres autorizó comprar 10 mil metros de terreno.
Qué buena noticia. Es excelente.
Si firmamos el contrato hoy en la noche, te invito a cenar. No, hoy no puedo, braulio.
Es que se me olvidó decirte que tengo que salir a las siete de la oficina hoy. Bueno, lo que pasa es que mi marido me invita a un lugar especial porque es nuestro aniversario.
Y tiene que ser hoy. Braulio.
Está bien, mira, no sé si terminemos la junta a tiempo, pero como quieras. ¿es tu negocio?
Sí, mi ganador estrella. Se hace el negocio de las casas de la milagrosa.
Con ese dinero se puede retirar de trabajar toda su vida. Tiene una suerte.
¿qué suerte? Es la mejor vendedora que tengo en toda la empresa.
¿me estás diciendo que soy mal vendedor? No, te estoy diciendo que es la mejor que tengo desde hace cinco años.
Tú eres bueno también, pero estoy esperando que lo demuestres. Lo que necesitamos para las demostradoras.
Entonces, ¿sí me vas a dar el trabajo? Ay, normalmente pedimos un portafolio.
De eso no se preocupe, yo consigo uno y lo compro mañana. Ay, no, no, no, no.
Un portafolio con tus fotos de los trabajos que has realizado. Ay, por favor, pero qué ciencia puede tener pararse para enseñar algo, verse bonita, tomar las cosas que uno se vea adivinando.
Torres ofreció pagar 500 mil pesos por cada casa, pero el negocio está en el terreno. Pero cuando construyan la macroplaza comercial, cada una de esas casitas puede subir a un millón de pesos.
Les va a ganar el doble, es un negociazo. A torres no le interesa, quiere tirar esas casas para hacer un estacionamiento, no quiere comprarlas.
¿y a ti? ¿no te interesa?
Compramos esas casas, las vendemos mucho más caras y a torres le decimos no sé, lo que sea, que la gente no quiso vender, ¿qué más da? No, mi negocio no está en comprar sino en vender.
Más bien hay que rogar para que antonia convenza a esta gente de vender. Muchísimas gracias por el café, señora.
No, que agradece. ¿qué hubo, yorlesita?
¿qué pasó? ¿cómo ves?
Aquí la señora quiere comprarnos nuestras casas. Yo le digo que igual a lo mejor tú te animas a vender la tuya con eso de que david hace harto tiempo que no trabaja.
Hola, yo soy antonia. Bueno, con permiso.
Gracias, señora, muy amable, ¿eh? ¿de qué?
Fíjese que trabajo en una inmobiliaria y uno de mis clientes está interesado en comprar el terreno de enfrente y también quiere comprar toda esta manzana. ¿y eso?
¿se piensa traer a vivir a toda su familia o qué? No, ¿cómo cree?
¿y cuánto quieren dar por cada casa? 500 mil.
Casi nomás lo que le debemos al banco. No, no, es que la idea es que nosotros paguemos la deuda que tienen con el banco y darles el resto.
Mire, señora, así como ve estas casitas de pobres, nos costó un montón levantarlas y con lo que usted nos quiere dar no compramos otro techo. Sí, sí, lo entiendo.
Mire, yo me llevo todas sus inquietudes y... Este es mi número por si acaso.
Tranquilos. Gracias, con permiso.
Señora, díganme una cosa. ¿quieren tumbar las casas?
Sí. Bueno, gracias.
Hola. Hola.
¿qué pasó? Ay, la señora esa que dice que vino que para comprar las casas, pero para tumbarlas.
Ay, ¿en serio? ¿qué le dijiste?
Pues que le iba a decir que no. ¿por qué?
¿tú sí quieres venderla? Pues si no hay lana, igual...
No, david, yo voy a buscar dos o tres trabajos, pero mi casa no la vendo. Disculpe, llamo porque pues quisiera terminar la prepa y...
Sí, exacto, eso es lo que quisiera saber, qué es lo que tengo que hacer. Oye, braulio, no podemos cambiar mejor la reunión para mañana.
Acuérdate que es mi aniversario. Ay, de veras, no me acordaba.
Felicidades. ¿estás loca?
Este señor nos va a dar el negocio más importante, más costoso de todos los que tenemos, y tú le quieres cambiar la cita. Marcial tiene razón.
Podrías festejar tu aniversario mañana. No podemos echar para atrás este negocio, son millones de pesos de por medio.
Braulio, yo siempre hago lo que tú me dices, pero hoy es un día muy importante para mí. No.
Si fuera otro negocio, tú sabes muy bien que yo no tengo ningún inconveniente, pero con este hay muchas inmobiliarias que están detrás del proyecto de torres. Olvídalo, el contrato se tiene que firmar hoy mismo.
¿y cómo te fue en la milagrosa? Perdón, perdón, es mi hija.
Sí, bueno, mi hija, ¿cómo que se van a ir en bicicleta hasta la jusco? Señora antonia.
Gracias. Sí, ma, es que el profe quiere que entrenemos cañones esta semana para la competencia.
Pero, pero, ok, mi amor, tengan mucho cuidado. Oye, ¿pasas por mí?
¿qué me dijiste? Ah, sí, ¿qué me decías, mija?
Que si pasas por mí cuando termine el entrenamiento. Es que la bajada de la jusco está muy cañona.
Sí. No, no, no, no puedo, no puedo.
Lo que pasa es que tengo una junta aquí y luego tengo que verme con tu papá, ¿te acuerdas? Sí, es cierto.
¿sabes qué? Sí voy a ir por ti.
Me siento más tranquila si voy por ti. ¿dónde nos vamos?
Ah, ok, sí. ¿a las siete?
¿te parece bien? Bueno, te cuidas, mija.
Por favor, cuídate mucho. Bye.
Te quiero. Sí, te quiero yo también.
Bye. Rosaura.
Sí, señora. Rosaura, ven.
Aquí, en lugar de arrendatario, es arrendador. Ay, señora, perdóneme, yo no sé por qué siempre los confundo, pero ahorita mismo lo cambio, ¿eh?
Ven acá, por favor. Sí.
Toma, para lo que te encargué. ¿de qué?
Del taco de billar. Ay, señora antonia, se me olvidó decirle que no lo pueden traer, que hay que ir al almacén por él.
Ay, bueno. ¿y por qué no avisaron antes, rosaura?
No, sí, sí avisaron, señora. Fue, fue a mí a quien se me olvidó decirle.
Perdóneme, por favor. Está bien.
Yo, yo voy en una carrerita. Sí, señora.
Gracias. ¿a qué horas va a ir, señora?
Si tiene un montón de cosas que hacer. Sí, sí, pero lo de patricio, el regalo, es lo más importante.
Si braulio pregunta por mí, le dices que ahorita regreso. Sí, cómo no.
Va, las veo arriba, ¿no? Ay, por favor, yo te veo arriba.
¿ah, sí? Ahora sí que te gano.
No, no creo, ya veremos. A ver, a ver.
Muchas gracias, rosaura. Adelante.
Leonardo, ¿cómo estás? Braulio.
Bien, gracias. Por favor, siéntate.
Señores, buenas tardes. ¿qué tal, cómo están?
Por favor, por favor. ¿y antonia?
Antonia salió, pero no tarda en regresar. Bien.
¿les puedo ofrecer algo de tomar? A mí un tequilita, por favor, braulio.
Bien, entonces me echo un tequilita para celebrar que estamos cerrando este negocio. Marcelo, debes decir a rosaura que se consiga un tequilita y que le llame a antonia.
La necesito aquí, pero ya. Sí.
Con permiso. De nada.
Tu lote está muy bien ubicado, palomino, pero definitivamente para poder llevar a cabo este proyecto necesitamos un terreno más grande para los lugares de estacionamiento. Pero antonia me dijo que iban a hablar con las personas de la milagrosa para ver si quieren vender sus casas.
Sí, de hecho, en eso estábamos, pero... Braulio, ¿sabes si antonia pudo arreglar algo?
Sí, estuvo por allá. Hablamos, pero no alcanzó a decirme nada.
El problema es que a palomino ya lo visitó otra constructora y quieren ese lote para unas bodegas. ¿quiénes fueron?
Constructora acropolis, braulio. Y tengo que definirles esta misma semana.
Eso sí es grave, ¿eh? Aunque antonia convenza a estas personas de que nos vendan sus casas, la mayoría están hipotecadas con el banco.
Hay que negociar con ellos y eso sí es muy tardado. Perdón.
Antonia. Perdón.
Hola. Adelante.
Leonardo, por favor, no se levante. Híjole, mil disculpas.
Pero más vale tarde que nunca. Que nos prepare algo rico para cenar y celebrar esta noche.
¿hoy? Sí, ¿por qué?
Pues porque tengo planes con mis amigos, me voy a juntar con ellos. Es más, nos van a presentar a tres chavos que van a ir a la misma facultad.
Qué bien, pero ¿por qué no les dices que los ves mañana y pues que hoy quieres pasar el cumpleaños con tu mamá? No se puede.
Fue muy difícil organizarnos como para que además tenga que ser yo el que cancela. Pero, pero ¿por qué no lo pasas con papá?
Ustedes dos juntos, más romántico. Les hace falta.
Solamente pude hablar con diez familias. El resto ni siquiera me abrió la puerta y algunos estarían trabajando, no sé.
La cosa no está nada fácil. Claro, yo se los dije.
El problema es que en esa colonia viven familias muy humiles. Madres solteras.
Que viven con sus hijos chiquitos. A mí me preocupa que esa gente se vaya a quedar en la calle.
Pero si se les va a pagar la deuda que tienen con el banco. Y se les va a dar dinero en efectivo.
Braulio, la mayoría le debe al banco la misma cantidad que se les está ofreciendo por sus casas. Si acaso les van a quedar cincuenta, cien mil pesos que no les alcanza para comprar otra casa.
Ese no es nuestro problema, ¿eh? No somos trabajadores sociales.
Así es. Además yo pienso que esa gente puede acomodarse donde sea.
Claro, con esos cien mil o cincuenta mil pesos varios salen de un apuro. La universidad tiene razón, ¿eh?
Esa gente siempre tiene muchas deudas. A mí no me parece que ese dinero sea suficiente.
A ver, antonia, antonia. ¿qué sugieres tú que se pueda hacer?
Nosotros sabemos que esas casas cuestan mucho más, ¿no? Habrá que pagarles lo justo.
A ver, por favor, esto ya es el colmo, señora. ¿de qué lado está usted, eh?
Del nuestro, por supuesto. Pues no parece, braulio.
¿tenemos un aventón, pau? Gracias, pero quedé de verme aquí.
Yo aquí la espero. No, segura, ya oscureció.
Y aquí es súper peligroso. Señora antonia, su hija la llamó a la oficina porque dice que su celular ha estado ocupado todo el día, que la está esperando.
Ay, no. De seguro ya viene para acá.
No te preocupes. Además, cualquier cosa traigo el celular.
¿seguro? Sí, segura.
Ok. Bye, nos vemos.
Bye. Hijita, perdóname, por favor, es que tuve un día dificilísimo.
Vendí un apartamento, luego tuve junta, y bueno, aparte... Y a esta hora ya deberías estar en el hotel con papá.
No hay bronca. Yo me regreso con wendy, que ya llegó su mamá.
¿seguro, mi amor? Oye, te la pasas súper con papá.
Mañana me platicas, ¿eh? Ay, cómo te quiero, mi vida.
Cuídate mucho. Te quiero mucho, ¿eh?
También te quiero. Te juro que hice lo posible por llegar a tiempo, pero todo se me complicó.
Está bien, ya estás acá. Sí, pero tarde.
Hasta se me olvidó pasar por pau. ¿a dónde tenías que ir por ella?
A la jusco. Está entrenando.
Lo bueno es que wendy le va a dar un aventón a la casa. Gorda, no le prometas cosas a pau que no vas a poder cumplir.
Mi amor, se me olvidó, perdóname. Un errorcito lo puede cometer cualquiera, ¿no?
Bueno, bueno, bueno, está bien, está... Ya.
No vamos a arruinar esta noche, ¿sí? ¿qué arruincha?
Vino, está todo. ¿lo preparaste?
Rosas más lindas. Son veinte.
Una por cada año que me ha tocado aguantarte. Ay, inglis.
No, no, no sabes lo que me costó conseguirlo. No hay prisa, ¿eh?
No hay prisa, tranquila. Ay, soy un desastre.
No. ¿de qué?
Ven. A lo mejor es pau.
A ver, a ver, a ver. No, no es pau, es braulio.
Y el horario de oficina se terminó. Lo atendemos gustosamente mañana después de las ocho.
Sí. Te juro que no me tardo ni cinco minutos, ¿sí?
Mi amor. Te lo juro.
Te lo prometo, ¿eh? Sí.
Bueno. Perdón que interrumpa tu idilio amoroso.
Me hiciste quedar como un idiota con torres y con sus socios. Quiero verte mañana a primera hora en la oficina.
Tenemos que aclarar esto, porque si piensas que vas a hacer lo que se te dé la gana con mi negocio, te lo advierto. Va a haber problemas.
Vamos a su hija al hospital. No era tan fácil, ya lo hubiera hecho hace años.
Que no puedes vivir así, con un bulto de ropa debajo del brazo. Pues sí, pero ya no va a ser por mucho tiempo.
No, ¿y por qué? Pues estoy buscando trabajo.
Si quiero dejar a jaime, tengo que tener con qué vivir. Estoy seguro que lo vas a encontrar muy pronto, ¿eh?
No te creas. Hoy tuve tres citas de trabajo y en las tres me dijeron que no.
O sea que lo guapa no te sirvió. Para nada.
Las tres personas que me recibieron eran mujeres. Yo creo que les caí mal.
No, yo creo que es la envidia de lo buena, ¿sabes? Perdón.
Perdón, disculpe. Me hablaron para decirme que mi hija sufrió un accidente.
¿cómo se llama? Paola, paola gonzález.
Paola. Paola gonzález.
Déjeme ver. Sí.
En este momento está en valoración. Señorita, ¿sabe lo que le pasó?
Tuvo un accidente en carretera. Iba en bicicleta y la atropellaron.
Señorita, no puede ser. ¿está segura?
Sí. Eso nos dijeron los paramédicos que la trajeron.
Señorita, ¿cómo está mi niña? ¿la podemos ver?
Todavía no. Le están atendiendo.
Si gusta, puede esperar al neurólogo para que le explique. Señorita, ¿le puede llamar, por favor?
Necesitamos hablar con él. Lo siento, señora.
Le pido un poco de paciencia. La niña está delicada.
Y antes que nada, lo que necesita es atención médica. Voy a buscarla.
No, no, patricia. Paola.
Patricia, espérate. Espérate, espérate.
Siéntate, siéntate. Tenemos que esperar.
No, no, no. Espérate.
Oye, si quieres yo puedo preguntarle a alguna de mis clientas a ver si saben algo. ¿en serio harías eso por mí?
Claro, hombre, sí. Gracias, renato, gracias.
Gracias. No, por nada.
Pero nada más no me despegues, ¿no? Bueno, ya me tengo que ir.
Ándale. Por favor, ten cuidado.
Con razón siempre andas como santo cristo. No, esta vez no me resbalé.
Se me nubló la vista. Espérame, espérame.
No te muevas. Voy por un poco de agua.
No, no, no. Ya se me está pasando.
Me tengo que ir. Si no, jaime es capaz de estarme buscando por cielo, mar y tierra.
Gracias por todo. Adiós.
Ten cuidado. No te vayas a caer.
Sí, gracias, renato, gracias. ¿y esa cara?
No me preguntes nada. Tengo ganas de todo, menos de hablar.
Te estaba esperando. ¿te importa si dejamos la celebración para otro día?
Es que, la verdad, no tengo hambre. Sí me importa.
Es mi cumpleaños. Como quieras.
¿dónde andabas? Perdona, mamá.
Fui de compras. ¿desde las diez de la mañana?
Bueno, es que primero fui a la estética y luego pasé a las tiendas. Bueno, ¿y por qué no contestas el celular?
Es que lo tengo en mi bolsa y nunca lo escucho. No sé para qué te compré uno si no lo vas a usar.
¿qué te pasó en la frente, bárbara? ¿de verdad no lo sabe, doña conchita?
¿a poco crees que iba a andar de preguntona si lo supiera? ¿se acuerda que me pegué con una puerta?
Pues que me vuelvo a pegar con la misma puerta. Qué chistoso, ¿no?
Qué mala suerte tengo. Pobre de la muña, ¿verdad, ma?
¿no tenemos una cremita, una pomadita o algo para poner? No, no tengo, no tengo.
Mire, voy a cenar algo antes de acostarme. Yo pensé que ya no venías a cenar y no te guardé nada.
Vas a tener que cocinarte algo. Ahí busca, a ver qué encuentras.
Mamá, el espaguetito ese que preparaste estaba muy mal. Ya empezó.
Ya pasó más de una hora. Antonia, venía en bicicleta.
La atropellaron. Venía bajando por esa carretera sola y de noche.
Pues yo lo hice por ayudarme. Para que yo llegara a tiempo contigo.
O quizás quiere imitar a su madre, que siempre nos está demostrando que ella sola todo lo puede. Los pajarillos cantan, la luna ya se metió.
¿qué haces? Aquí nomás, mi cumpleaños.
Te prometo que mañana te llevo a comer. Ándale, vete a acostar.
Tengo sueño. ¿bebiendo de esa manera?
Sí. Puedes emborracharte cuando quieras, pero que nadie te vea.
¿por qué? ¿por qué le pediste a mi mamá que me dejara venir contigo?
Porque uno a veces hace cosas estúpidas. Estamos de acuerdo en eso.
Por favor, límpiate la cara en cualquier momento. No, déjate.
Buenas noches. Yo no le importo a nadie.
No te preocupes. Está en la crisis de los cuarenta.
Te voy a unir. ¿y eso?
Ni que fuera mi cumpleaños. ¿que yo necesito que sea tu cumpleaños para acordarme de ti?
No. ¿entonces qué necesitas, pegarme?
Perdóname, ¿sí? Mira.
Perdóname. Siempre dices eso y de nada sirve.
Te juro que no te vuelvo a pegar. Me has dicho eso tantas veces que ya hasta perdí la cuenta.
¿qué vas a hacer? ¿qué te pasa?
Tengo sueño. Me voy a dormir.
¿pero por qué? Si todavía es muy temprano.
Es que no me siento bien. Pues yo te veo muy bien.
Ya, jaime. ¿tú crees que quiero estar contigo después de lo que me hiciste?
Bueno, pero tú ya me perdonaste, ¿no? No, jaime.
Por favor. Por favor, jaime.
Tú eres la que empieza con sus cosas y luego no quieres que me enoje. Estuve pensando muy bien en todo lo que dijimos, hablamos ayer.
Y que mañana paso por usted a las ocho de la noche. Digo, de la mañana, doctor.
Venga, los dos, césar, también, a cocinar. Sí.
Hasta luego. Porque en estos tiempos ya no es de que solo la mamá o la mujer cocina, jenny.
Está bien que sepa, pero césar también... ¿por qué te pones esas cosas tan horribles?
Pues porque no tengo dinero ni tiempo de ir al salón de belleza y no puedo llegar desarreglada a mi trabajo. Dinero.
Pero si quieres me los pongo más tarde. Si quieres ahorita nos acostamos un ratito a ver la tele.
Te doy un masajito en los pies, en la espalda. No, no me voy a acostar.
¿qué te pasa? No voy a ir de la casa.
Ya no te quiero. No te quiero.