Te quedan: 10 días para ver este capítulo.

La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Este es mi pecado. ¿cuál es el tuyo?
Mi pecado eres tú. Mi pecado eres tú.
¿quién será quien voy a tener de vecino? Un amigo tuyo de toda la vida,gabino roura.
Perdón por venir a darte lata con mis cosas, pero te juro que ya no sé qué hacer. No te disculpes, que para eso están los amigos.
Pero te confieso que no sé qué aconsejarte. Lo único que se me ocurre es que hables con tu mujer y trates de averiguar cuál es el fondo del problema.
Traté de hacerlo, pero justina se escuda en su eterna inconformidad. Sin embargo, estoy seguro que hay algo mucho más serio que eso.
¿algo? ¿cómo qué?
No tengo pruebas, pero estoy casi seguro de que justina está enamorada de otro hombre. ¿y qué pasaría si tus sospechas fueran ciertas?
¿qué harías si justina te estuviera engañando? La mataría.
A ella y al desgraciado con el que me engaña. Por el amor de dios.
No digas barbaridades, rodolfo. Me extraña que te digas eso.
¿y tú, que siempre has sido tan ecuánime, equilibrado, te atrevas a decir ese tipo de cosas? No puedo ser equilibrado cuando está de por medio la mujer que quiero.
A pesar de todos sus efectos, yo amo a justina. No podría vivir sin ella.
¡aldito, gavino! Con razón, el muy infeliz no me quiso prestar el dinero.
Mil veces te he dicho que no debes confiar tanto en tus amigos de la infancia. Porque, como te estás dando cuenta, son capaces de traicionar a tu propia madre.
Por favor, rosario, no es para tanto. Obviamente sí.
Y un día de estos, el mentado rodolfo, ¿te va a hacer algo igual o peor? El único que se salva es matías y por obvias razones.
¿no? ¿qué te pasa?
¿dónde dejaste a tus amigos y a tu hermano? ¡contéstame dónde está tu hermano!
Déjala hablar, por favor. Dinos, ¿por qué tu hermano no vino con ustedes?
¿le pasó algo? Es que, es que, ¿qué?
No tiene por qué pasarle daño. Y lo voy a traer sano y salvo.
¡sano y salvo, rosario! Por favor, rosario, yo me voy a encargar de todo.
¡yo me voy a encargar de todo! Es domingo, quiero descansar.
¿por qué no intentamos hablar con tranquilidad, sin discutir? Por más que hablemos, las cosas no van a cambiar.
Entonces, ¿qué propones para solucionar esto? Esto.
¿que no te das cuenta que esto, de plano, ya no tiene remedio? ¿hm?
Entonces, más vale que tomemos una determinación. ¿quieres que nos separemos?
¿y con lo que ganas te va a alcanzar para mantener dos casas? Para ti, todo se reduce al maldito dinero.
Eso es lo único que te importa. No, perdóname, papacito, te equivocas.
Te equivocas y mucho, porque me preocupan mis hijos, me preocupa la familia, me preocupa todo, me preocupa mucho. ¡entonces!
Haz un esfuerzo para salvar nuestro matrimonio. Al menos hazlo por ellos.
Porque si seguimos así, los que van a pagar las consecuencias van a ser julián y josué. ¿para dónde vas?
Al milagro. Por mis hijos.
Y ojalá que cuando regrese me tengas una respuesta. O nos separamos definitivamente, o nos comprometemos para hacer un último esfuerzo.
Un último esfuerzo para tratar de recuperar la estabilidad que perdimos hace tanto tiempo. Voy a vivir si me largo de aquí.
No te angusties antes de tiempo, rosario. Te aseguro que tu marido lo va a encontrar y te lo va a traer sano y salvo.
Es que no puede estar pasando esto. Mi hijo tiene que estar bien, delfina.
Me muero si le pasa algo. Te juro que me muero, me muero.
Rosario les hizo una grosería. ¿entonces?
Naragas. Quiso pasar.
Lucrecia y yo le dijimos que no, pero no nos hizo caso y se cayó. ¿y a dónde se lo llevaron?
A ningún lado. Se hundió.
Ya no lo volvimos a ver. Su papá fue a buscarlo, pero quién sabe si lo encuentre.
Es que se lo llevó la corriente. ¿pueden irse caminando?
¿no los vas a llevar? Necesito hablar con paulino.
No sé. ¡puesto!
Fue idea de julián. Yo sí voy a encontrarlo.
De seguro se lo llevó al río, patrón. Pues así tenga que vaciar este maldito río.
Voy a salvar a mi hijo. Llévate a la gente al río abajo y búsquenlo por todos lados.
Sí, patrón. Que unos vayan por aquella ribera.
Otros vayan conmigo por acá. Vamos.
Vine lo más rápido que pude. No sabes lo impresionado que estoy.
Es que todos estamos igual. Imagínese, lucrecia.
Le tocó ver todo lo que pasó. Y para colmo su mamá se desquitó con ella.
Bueno, seguramente el dolor. La hizo perder la cabeza.
Es que la verdad está muy mal, padre. Casi, casi a punto de volverse loca.
No quiero ni pensar qué va a pasar si don paulino no encuentra al niño. Ay, se me pone la carne de gallina, padre, no.
Bueno, tal vez convenga que yo vaya con paulino para ayudarlo en la búsqueda. No.
Allá hay mucha gente metida en eso. Mejor, por favor, quédese con rosario.
No sé si es lo que necesita en este momento. Sé un doctor, pero ella es muy fervorosa.
Y a lo mejor usted sí le puede dar un poquito de consejo. ¿y dónde está?
En su recámara. ¿por qué no pasa con ella en lo que yo le preparo un té?
Me parece bien. ¿y lucrecia?
No sé. No sé.
La pobrecita está sufriendo. Ve a buscarla que yo me encargo de la mamá.
Sí, padre. Nada más le preparo un té a rosario.
Está bien. Mi hijito, que dios me perdone por decir esto, pero le doy gracias y que no hayas sido tú el que se cayó al río.
Lo sé, lo sé. ¿has visto a lucrecia?
Necesito que me ayudes a buscarla, ¿sí? Pero antes quiero que me cuentes bien cómo estuvo todo.
Ya pasó mucho tiempo y paulino no regresa conmigo. Puedes estar segura que tu marido está haciendo hasta lo imposible para traerlo con bien.
Pero tienes que estar preparada en caso de que las cosas no salgan como todos esperamos. Para ti es muy fácil decir eso porque no tienes ni idea de lo que es tener un hijo.
Aunque no lo sepa, entiendo tu dolor. Y créeme que es algo que yo también siento en el alma.
Sobre todo porque se trata de alguien muy cercano y a quien yo también quiero mucho. Digando de esta manera...
Dios no castiga, rosario. Dios es un padre amoroso.
Entonces, ¿por qué me quieres rematar a mi hijo? Por mujer, no blasfemes.
¿cómo quieres que yo crea en un dios? En un dios que permite que me quiera morir.
Es como si mi hijo estuviera. Seguro que césar estaría con mis hijos.
Yo tampoco perdería la fe. Para tu suerte, no se trata de uno de tus hijos.
Permíteme ayudarte a buscarlo. Te juro que voy a estar contigo hasta que demos con él.
No digas eso. Acuérdate que tienes a tu hija, que también te necesita.
Y mucho. No, a ver, a ver.
Voy a ver si ya está listo tu té. ¿qué pasó?
¿qué carita traen? ¿qué?
Pues sí es obvio que se la pasaron de la patada en el milagro. ¿qué pasó?
No desempeñó en llevarlo. César se ahogó, mamá.
¿qué estás diciendo? César cayó al río y la corriente se lo llevó.
Lucrecia. Hace rato que te ando buscando por todos lados, mi vida.
Ven conmigo. No.
No quiero que mi mamá me vea. Entiende que tu mamá está muy nerviosa y muy triste por lo de césar y no sabe lo que dice.
Yo lo quiero mucho, nana. Aunque a veces nos peleemos, yo quiero mucho a mi hermano.
Yo lo sé, mi amor. Yo le dije que no se subiera al tronco, pero no me quiso hacer caso.
No te sientas mal. Tú no tienes la culpa de lo que pasó, mi amor.
¿por qué no me caí yo? Si yo se hubiera podido nadar, mejor me hubiera caído yo.
Ya, mi amor. No me deshacen de eso.
No quiero que mi hermano se muera. Estás agotado.
Deberías descansar. Nosotros seguimos buscando.
Yo no me voy de aquí. Hacé mi hijo.
No. ¿a quién tú me haces?
Soy papá. Soy mamá.
No. Si quiere, yo le acerco la camioneta.
Chiquita, te va a caer bien, mi amor. Finalmente pudo conseguir que se durmiera.
No, pero la pastilla que le diste le ayudó. Y por lo menos está un poco más tranquila.
Pues ojalá, ojalá, ojalá, porque te esperes para volver loco a cualquiera. Yo sé que nada de lo que te diga te va a hacer sentir mejor, pero tienes que ser fuerte por tu mujer, por tu hija.
Yo no quería que rosario lo viera así, pero... Y lo sé.
Hubiera sido mucho peor que no lo encontrara si fidelia viviera con la angustia de no haberle dado cristiana sepultura. Mi esposa con el mismo consuelo.
¿qué pasó? Los días me dijeron que...
Como dos kilómetros, río abajo. Nada que hacer.
Julián. Tú vivieron hoy, fue espantoso.
Es muy probable que nunca lo puedan olvidar. Pero desgraciadamente estas cosas pasan.
Subirlo al tronco. No me alcanzaron las...
Escúchame bien, julián. No tienes por qué sentirte culpable de lo que pasó.
Estoy seguro que hiciste todo lo posible por ayudar a tu amigo. ¿por qué?
¿qué no entiendes que no quiero que se lo lleven? Será de esperarse, ¿no?
Pues hasta donde tengo entendido es la tradición en esa hacienda. Por favor, justina, arréglate.
Salimos en 15 minutos. No, si yo no pienso ir.
¿por qué? Vemos que rosario me odia.
Yo no creo que le dé nada de gusto verme llegar ahí a su casa. Perdóname, pero en momentos como este, es cuando uno deja de lado los perjuicios y agradece el apoyo de los demás.
Eso es lo que tú piensas. No, yo pienso que no es buena idea que vaya.
Haz lo que quieras. Pero piensa que bien pudo haber sido uno de nuestros hijos el que cayera al río.
Estoy seguro que de haber sido así, paulino, rosario y toda su familia estarían aquí dándonos su apoyo. Sí, pues sí tienes razón, ¿verdad?
Ok, en un momento estoy lista. Voy a ver cómo están los niños.
Sí. Ah, no, no, no, espérate, oye.
¿tú sabes si gavino va a estar presente ahí en el sepulcro? Te lo pregunto porque sé que ustedes dos son inseparables.
Francamente no lo sé y ni siquiera estoy enterado. Si alguien le avisó.
De cualquier manera, gavino tiene sus propios problemas y no creo que regrese. Te ves muy linda con tu vestido nuevo.
¿a mí qué? César ya no puede verlo.
Te está mirando desde el cielo. Y césar ahí te va a cuidar.
¿y verás? Vamos abajo, mi amor.
No iba a decir que me vaya y que ya no quiere verme. No, mi amor.
Tu mamá no te va a decir eso porque está en su recámara. ¿no puede estar con césar?
No sé. Vamos.
Tienes que bajar. La casa está llena de gente que vino a darnos el pésame.
Sé que todo esto es muy duro, pero tarde o temprano vas a tener que dar la cara. Y si no lo haces aquí, lo vas a tener que hacer después en el cementerio.
Yo no voy a ir al panteón. Por dios, rosario.
No voy a ir, pauli, no. No podría soportarlo.
Por favor. Vengo como tú quieras.
Hasta que si no enfrentas esto ahora, la gente va a venir insistiendo y venir a darte el pésame. Lo van a hacer mañana, pasado, todos los días.
Y entonces la pesadilla no se va a acabar nunca. De todas maneras, para mí es un infierno, paulina.
Vamos a superar esto. Todos vamos a salir adelante y cambias de opinión.
Tú que quieras. Por lo menos que te despidas de tu hijo antes de que lo llevemos al cementerio.
Lo siento mucho. No sé ni qué decirte.
Gracias por venir. ¿y rosario?
No se siente bien. Sí, claro.
Bueno, ¿le pudieron decir algo a gaby? No sé.
Y francamente, no me importa. No vamos a estar juntas otra vez.
Por favor, justina, no compliques más las cosas. ¿así yo?
Esta vieja está... Cálmense las dos.
Hagan el favor de tener un poco de respeto. Vamos a tu recámara.
Resignación, resignación. Tal se haya atrevido a hacer una cosa así no puede ser.
Es que tu gran amigo paulino la haya apoyado. Hay que entender que rosario está muy dolida.
No sabe lo que dice. Eso no justifica que le haya dicho lo que le dijo a tu hijo.
Ni siquiera fuiste capaz de meter las manos para defenderlo. Te quedaste tan tranquilo como si nada estuviera pasando.
Por supuesto que me indignó lo que dijo rosario. Sí, claro.
Pero no era el momento ni el lugar para ponerme al tú por tú con ella. ¿pero que no oíste lo que dijo?
¿qué? Que el doso si no lo cruzaba.
Y luego césar se cayó y se ahogó. Viste lo que me acabas de decir.
Vemos tú y yo, ¿sí? Tú y yo.
Ya nos vamos al panteón. Tu marido me pidió que te preguntara si estás segura que no quieres ir.
Ya le dije que no. Entonces yo me quedo contigo por si se te ofrece algo.
No necesito nada, delfina. Prefiero quedarme por si se te ofrece algo.
¿entiendes? Quiero estar sola.
Estate tranquila porque no te voy a molestar. Si me necesitas voy a estar en la cocina.
Lo que le dijiste a ese niño hace rato no me importa. No me importa.
Nadie me va a quitar de aquí. Ese mal nacido mató a mi niño.
Lo mató. Con permiso.
Ven, ven. Césarín.
La posesión del reino preparado para nosotros desde la creación del mundo. Padre elementísimo, concédenos venir de tal manera que algún día podamos reunirnos con él.
Por jesucristo nuestro señor. Por el padre, el hijo y el espíritu santo.
Lucrecia. Sé que no te molestara, pero...
Rosario. Rosario, despiértate.
Rosario. Rosario, despiértate.