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¿Por qué comer productos light no adelgaza?

Uno de los peligros que conllevan el consumir productos light es que pensamos que son productos saludables.
Productos light: ¿por qué no adelgazan?
Imagen de archivo (Pixabay).

Después de Navidad un propósito de Año nuevo recurrente suele ser el adelgazar, dado que durante estas festividades llegamos a engordar en algunos casos entre dos y tres kilos.

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Este año, además, debemos sumarle aquellos kilos de más que hemos ganado durante el confinamiento, y durante estos meses en los que nos movemos menos por las medidas restrictivas y necesarias por la pandemia de coronavirus.

Con ello, debemos tener claro que para comer mejor no debemos echar mano de los productos light y desterrar a los realmente importantes en la dieta, como son las frutas o las verduras, los cereales integrales, las legumbres o los frutos secos, por ejemplo. Según defiende la dietista-nutricionista Marta Verona en una entrevista con Infosalus, “los productos light no adelgazan, pero tampoco las dietas milagro funcionan”.

A juicio de Verona, uno de los peligros que conllevan el consumir productos light es que pensamos que son productos saludables, no engordan, porque llevan un 30% de calorías menos:

“El problema que tienen estos productos es que les añaden otros ingredientes que suplan estos sabores y muchas veces se incluyen potenciadores del sabor, como el glutamato monosódico, o sal y azúcar”.

Por eso, insiste en que si quiero comer saludable con un producto light no lo hago ya que estoy “deseducando mi paladar” porque sus potenciadores del sabor inhiben mi sensación de saciedad. Aquí pone de ejemplo las tortitas de maíz, que dicen ser light e hipocalóricas, pero que realmente no puedes dejar de comer.

“No puedes parar de comerlas. Les han quitado grasa y sal pero tienen muchos potenciadores de sabor”

… resalta.

Verona destaca de esta manera que si queremos adelgazar “tenemos que cambiar la perspectiva” y la clave no está en comer alimentos con menos calorías, sino en elegir qué comemos, cuándo lo comemos y en qué cantidad.

A su vez, en el libro ‘No comas como un zombi’, que acaba de publicar, Verona pide desterrar la idea de que los productos sin azúcar son mejores para adelgazar.

“Los edulcorantes y endulzantes acalóricos no nos aportan calorías, pero sí dulzor. Está bien utilizarlos como estrategia para ir reduciendo el consumo de azúcar, pero no hacemos más que estimular el cerebro con la señal del dulzor, que para él es sinónimo de energía, y no se la damos. Como consecuencia, el cerebro no recibe esa batería y no nos saciamos, así que queremos seguir comiendo”

… explica.

Más proteínas de las que debemos

Por otro lado Verona trata el tema de las proteínas, y avisa que la población ingiere al día de hoy más de las que necesita. En la actualidad dice que relacionamos tomar proteínas con ponernos en forma e ir al gimnasio, cuando para ello lo necesario y que no hay que olvidar es la práctica de ejercicio.

“En una persona normal con actividad física moderada se deben consumir 0,8 gramos de proteína por kilo al día. Así se calcula cuánta ingerir y nos solemos pasar en un 20% por lo que no nos hacen falta tantos alimentos altos en proteína, ni suplementos en este sentido”

… remarca la dietista-nutricionista.

Según desvela, el peligro para la salud de un exceso de proteína es hacer trabajar de más a los riñones, ya que es el encargado de excretar aquella que no empleamos, “algo que en el largo plazo puede ser peligroso para mi salud”.

Asimismo, con el tema de las proteínas insiste en otro concepto que ya ha utilizado anteriormente, si aumentamos el consumo de proteínas corremos el riesgo de desplazar a otros alimentos que realmente sí nos interesan para una alimentación saludable, como son las frutas o las verduras, por ejemplo.

Las proteínas son importantes, según detalla en el libro, ya que sus funciones van “desde formar parte de las estructuras de nuestro cuerpo hasta transportar oxígeno y otras sustancias a las células, pasando por su función fundamental en el sistema inmunológico y el equilibrio del cuerpo”.

Consumimos más de las que necesitamos porque “creemos que solo se encuentran en la pechuga de pollo o en los filetes de ternera, si bien también hay, y de mucha calidad, en las legumbres (proteína de origen vegetal)”.

Con información de Infosalus