logo-televisa-noticias
Noticias

Ciencia: Los perros “aman” a sus dueños de la misma forma que un bebé humano

Un estudio de la actividad cerebral de los perros descubrió que los cachorros tienen el mismo apego a la voz de sus dueños que un bebé recién nacido que escucha a su madre
perros
(Foto: Pixabay)

Todo dueño de perros sabe que se genera un vínculo especial entre la mascota y uno de sus dueños.

A pesar de convivir con varias personas en la misma casa, el can suele preferir a uno de sus “humanos”, con quien genera un vínculo especial.

¿Por qué pasa esto? ¿De dónde surge este cariño? Aunque no lo creas, la ciencia tiene una respuesta.

perros

(Foto: Pixabay)

La conexión entre el perro y su dueño

Sin duda, en algún momento de tu vida, escuchaste la frase “el perro es el mejor amigo del hombre”, y ahora un nuevo estudio ha confirmado que el cariño de los perros va más allá de la amistad, y percibe a sus dueños no como amigos, sino como familia.

De acuerdo con un artículo académico realizado por expertos de la Universidad Eötvös Loránd de Hungría, los perros tienen un apego a la voz de su dueño, lo que genera respuestas cerebrales relacionadas con la búsqueda de recompensa.

Al escuchar esto, podríamos pensar que solo generan aprecio por sus dueños por pensar que podrían obtener algo a cambio, como los gatos, pero los expertos encontraron otro hecho fascinante.

Esta actividad cerebral es prácticamente la misma que tienen los bebés recién nacidos humanos cuando escuchan la voz de su madre.

Todo lo anterior revelaría que las relaciones entre el perro y el dueño y el bebé y su madre son más similares de lo que se pensaba.

Amores perros

Marta Gacsi, principal autora del estudio, analizó la actividad cerebral de 16 perros de 7 razas diferentes (golden retriever, border collies, crestado chino, labradoodle, Cairn terrier, vizsla húngaro y pastor alemán) que vivían con humanos.

Descubrió que los perros, al igual que los bebés humanos, no solo sienten placer al convivir con su dueño, sino que está sensación positiva también se alcanza con solo escuchar la voz neutra del dueño.

Durante el estudio, el equipo a cargo de Gacsi analizó los datos cerebrales y de comportamiento de los 16 perros.

El comportamiento de apego de los perros hacia su dueño se evaluó con la Prueba de Situación Extraña (SST por sus siglas en inglés), en la que se colocó al can en una habitación con un extraño y luego se repitió el procedimiento con su dueño, antes de evaluar su comportamiento.

Así, los expertos codificaron los comportamientos relevantes de los perros (es decir, exploración, juego, saludar a la persona que entra, vocalización, contacto físico, pararse cerca de la puerta, seguir a la persona que se marcha, etc.) tanto en presencia de los humanos como durante la separación de los mismos.

“El análisis dio como resultado tres puntuaciones basadas en los comportamientos de los sujetos durante la prueba: Apego (hacia el dueño), Ansiedad (relacionada con el lugar desconocido) y Aceptación (de interacción con un extraño)”, se puede leer en el estudio.

Mientras tanto, la actividad cerebral de los perros se midió a través de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI), mientras los perros escuchaban palabras de cariño y otras de habla neutra de su dueño y una persona familiar.

Al perro le gusta que le hables

Durante el experimento, los científicos comprobaron la importancia en compartir palabras con los perros, que experimentan placer al escuchar la voz de su dueño.

Si bien, desde hace años se sabe con seguridad que los cerebros de los perros son sensibles a los elogios verbales, el experimento ayudó a entender cómo afecta a la sensibilidad canina la relación de habla con su dueño.

Los resultados de los escáneres cerebrales mostraron que el centro de recompensa en el cerebro de los canes era más sensible a la voz de su dueño que a la voz de una persona familiar.

Con esto, quedó comprobado que el perro siente más afecto por una persona específica de la familia con la que vive, con la que establece una relación de apego enorme.

Además, los perros que estaban más apegados a sus dueños en la prueba SST mostraron una respuesta aún mayor a la voz de su dueño en sus escáneres cerebrales.

En conclusión, el experimento comprueba que los perros pueden reconocer la voz de su dueño y que la voz del dueño es más gratificante para los perros más apegados a ellos, alcanzando el mismo nivel de satisfacción que un bebé humano con su madre.