Vimos 'Frozen 2' y es una película bastante 'darks'

facebook

twitter

whatsapp

Email

Hasta una de sus canciones y el destino de sus personajes es algo sombrío, pero también hay aventura, amor, heroísmo y diversión.

De alguna manera, Disney siempre logra hacer bien su trabajo y por eso es el emporio que es. Frozen II es una secuela que cumple en el guión, la música, sus personajes y la animación.

En esta ocasión estamos ante una historia de origen. Las hermanas de Arendelle harán un viaje que las hará conocer un poco más sobre su pasado y esto las cambiará drásticamente.

Cuando el reino está en peligro, Olaf, Sven y Kristoff acompañan a las protagonistas al bosque encantado, un lugar rodeado de una neblina impenetrable del que nadie puede salir ni entrar, y en el fondo de este lugar es donde encontrarán una verdad oculta y el origen del sonido que escucha Elsa.

La hermandad de Anna y Elsa es puesta a prueba una vez más. La última decide hacer las cosas por su cuenta para proteger a la menor de las dos, y ésta busca cómo ayudar a la primogénita a pesar de no tener poderes, porque al final lo que importa son las decisiones que tomamos y lo que hacemos con nuestra voluntad.

La naturaleza tiene un lugar importante en la narrativa, los cuatro elementos son invocados y representados de forma muy particular, basta decir que el agua es un caballo salvaje y su diseño es hermoso e impresionante (el agua nunca es fácil de hacer en el terreno de la animación, que en este caso es impecable).

También se manejan temas como el madurar, la pérdida, seguir por caminos separados sin perder el contacto. Hasta aquí parece que hablo de una película intensa, y lo es a nivel emocional, pero está muy bien equilibrada con la comedia que nos brinda Olaf (aunque también tiene su momento funesto) y Kristoff, quien por cierto está lidiando con decirle a Anna algo muy importante.

En esta ocasión no hay una canción tan poderosa como “Libre soy” (de la cual se mofan brevemente). Personalmente el momento musical que me parece más poderoso es cuando Anna canta “The Next Right Thing”, la letra es lóbrega y heroica a la vez, checa el primer verso: "I’ve seen dark before/ But not like this/ This is cold/ This is empty/ This is numb/ The life I knew is over/ The light’s are out/ Hello, darkness/ I’m ready to succumb".

Claro que igualmente hay temas divertidos, uno de ellos incluso hace una alusión visual a "Bohemian Rhapsody" y de nuevo el muñeco de nieve nos hace reír con su canción.

Así, Frozen II es una cinta redonda, entretenida y que nos deja incluso con ganas de una tercera entrega.