'Racer X', el 'Dominic Toretto' de la vida real

Este dominicano inspiró la historia de 'Rápidos y Furiosos'

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Rápidos y furiosos (2001) es un largometraje #SúperRifado que podrás ver este domingo 4 de febrero antes de El Súper Bowl, el cual podrás disfrutar en punto de las 17:00hrs a través de la señal de Canal 5.


Esta cinta tuvo tanto éxito al estrenarse que se convirtió en una franquicia millonaria, con Paul Walker y Vin Diesel como los personajes más importantes. Lo que tal vez no saben muchos es que la película está basada en hechos reales, aunque al final fueron exagerado por Hollywood. La idea surgió del artículo "RACER X", escrito por Ken Li y publicado en 1998 por la revista VIBE.

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El texto habla sobre el dominicano Rafael "Ralphy" Estevez, quien por aquél entonces se dedicaba a las carreras callejeras en Nueva York. Además, tenía su propia empresa dedicada al sport compact drag racing, o de carros compactos de alto rendimiento para arrancones, también se dedicaba a personalizar coches, o enchular máquinas.


Te dejamos un fragmento de el texto original para que conozcas más del verdadero Dominic Toretto:


"Estevez lidera una nueva generación de jóvenes sin miedo que queman el asfalto de las calles de Nueva York y las pistas de carreras en sus autos japoneses modificados.

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En el atardecer, se adueñan de las calles. Rugiendo y zumbando en manada, sus autos se arrastran por el asfalto con grandes alerones traseros y etiquetas brillantes que se fusionan con las calles laterales de la parte alta de Manhattan en la ya congestionada de autos carretera Henry Hudson Parkway. Zigzagueando de un lado a otro como go-karts con complejo de jets, se detienen en una parada, bloqueando tres carriles de autos en preparación para la infame carrera de una milla.


Un Nissan 300ZX negro y un Mitsubishi Starion blanco salen del grupo y van lentamente a la línea. Mientras el sol baila con el río cercano, el sonido de las bocinas de los autos y los demás conductores gritando se ahoga por la explosión sónica de los motores acelerando antes del despegue. Un güey latino con una playera amarilla brillante está en medio de la pista y levanta sus manos. Ambos autos se sacuden y se detienen como pitbulls encadenados, sus llantas escupen un humo negro. Las manos caen.


10 MPH (millas por hora): Desde la salida, el Nissan sale adelante con un auto de distancia.

40 MPH: Aún en primera, el piloto cambia rápidamente a segunda marcha, su cabeza se agita hacia atrás. Las gomas hacen un breve chillido.

100 MPH: El Starion se acerca. Hay un momento de vacilación donde parece que el Nissan podría perder. Esto solo dura una centésima de segundo.

160 MPH: Apretando los dientes, el hombre detrás del volante del Nissan comienza a temblar por la velocidad; su visión se torna borrosa. No ve al Starion acercarse.

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Cruzando la línea de meta, el piloto del Nissan, Rafael Estevez, gana por auto de distancia. En menos de un minuto, el joven en el Mitsubishi ha perdido $7,500 dólares. Lleno de confianza, Estevez lo desafía inmediatamente por 2.500 dólares más y le ofrece una ventaja de 18 coches y le gana denuevo.


Estevez, un dominicano, corredor de arrancones de Washington Heights, es considerado un verdadero gángster entre una creciente legión de jóvenes adictos a la velocidad que aterrorizan los callejones, carreteras y las pistas de carreras alrededor de la ciudad de Nueva York.


El frenesí por los arrancones inició a principio de los 90 con un grupo muy unido de jóvenes de origen asiático en el sur de California (...). Los cientos de jóvenes que se agrupan (...) cada fin de semana son un plurilingüe urbano de puertorriqueños, dominicanos, chinos, filipinos, jamaiquinos, italianos y otros grupos étnicos que solo tienen una cosa en común: Les encanta arrojar el metal, su carne y el caucho a través de la jungla de concreto a velocidades peligrosas.


Los jóvenes siempre han estado fascinados con ajustar y modificar los Chevys y Mustangs desde los días de "Rebeldes sin causa". Pero los chicos de ahora no están de acuerdo con conducir muscle cars de antaño. En cambio están modificando autos japoneses de bajo presupuesto como los Honda Civic y Acura Integra, tatuándolos como a las patinetas con estampas (...). Al modificar los motores, agregan gas nitro y pueden salir disparados en cualquier semáforo.


'Otras personas sienten emoción al usar drogas o lo que sea. La velocidad nos excita', pocos como Estevez saben lo que se siente. Con 1.82m de altura, hombros caídos y saludable, el escribe sus propias reglas. Olvídate del valor, compasión, honor; en su libro eso es sinónimo de llegar en segundo lugar.


'La gente dice que hago trampa siempre', explica Estevez, y una gran sonrisa aparece en su rostro.

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'Ellos dicen que me adelantó, que hago esto, que hago lo otro. Los arrancones son una guerra. Si traes un cuchillo y yo traigo una ametralladora, estas muerto. Así es'."


¿Cuál es tu coche favorito de esta franquicia? Dinos en las redes de El 5.