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Después de 10 años, ya puedes jugar de nuevo Scott Pilgrim vs. the World: The Game- Complete Edition

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Por fin un juego perdido en el mundo digital está de vuelta y te contamos cómo rockeamos en Toronto repartiendo golpes.

La creación original, el comic de Bryan Lee O’Malley, bebía fuertemente de diversos videojuegos. Esa influencia se ve claramente en la cinta, pero el juego lleva a nuevos niveles este impacto y después de 10 años puedes revivirla.

¿Scott Pilgrim o Ramona Flowers?

Los personajes creados por el ilustrador son trasladados a un pixel art hermoso, en el cual nos encontramos no sólo con el lerdo de Scott. También podemos jugar con Ramona Flowers, el personaje que enamoró a una generación. Y si eres más fan de Kim Pine, Stephen Stills, Knives o Wallace también puedes jugar con ellos. Sí, los personajes DLC vienen de inicio.

El gameplay básico se deriva de los beat ‘em ups de finales de los 80 y principios de los 90. Si jugaste Double Dragon, Final Fight o ese clásico arcade de Los Simpson, sabes a lo que te enfrentas. Cada personaje tiene lo suficiente para limpiar su camino de malandros tan variados como pandilleros, hipsters, emos y demás fauna que pululaba en el Toronto, Canadá de hace 10 años.

Entender el juego es sencillo, pero no es particularmente fácil. Debes acabar con decenas de sujetos y, para ello, es crucial no sólo evitar que te golpeen. Debes coordinarte muy bien con tus compañeros en un juego que puede volverse cooperativo para cuatro personas. Y, de paso, ponerte de acuerdo muy bien por quién toma el dinero que dejan los gañanes a patear en turno. Cada centavo cuenta si lo que quieres es mantenerte con vida o buscar ítems.

El objetivo, al igual que en la cinta y los cómics, es muy claro: llegar con los ex novios malvados de Ramona y vencerlos. Uno por uno. Cada cual es más irónico que el otro y el gameplay para vencerlos cambia de caso en caso. Son un show en sí mismos y, naturalmente, requerirás de coordinación y mucha atención para terminar con ellos. Además de que hacen referencias al cómic que no era posible incluir en una película.

I’m in lesbians with you

El trabajo que se ha hecho para remasterizar este juego por parte de Ubisoft es una delicia visual. El título tenía ya una labor sobresaliente en cuanto a diseño de personajes, mientras que contaba con escenarios y fondos llenos de vida y tantos detalles como un arte en este estilo de pixel art permite. Ahora imagínalos con un brillo renovado y con el cuidado de lucir perfectamente en HD.

La música de Anamanaguchi es, por sí misma, una obra destacada. Los creadores son conocidos por ser los más famosos intérpretes de música chip tune. Es decir, al estilo de lo que se logra en los videojuegos clásicos. Bueno, pues el soundtrack del juego es uno de sus trabajos más reconocidos. No sólo toman temas de la cinta, sino que crearon melodías con un sello y espíritu propios.

El veredicto:

Hay algunos detalles con el control, que no es tan responsivo como uno quisiera. O con la detección de golpes, ligeros. Pero el título es un homenaje a lo que, por sí mismo, es un tributo al gaming de hace ya treinta años. Y lo logra de una manera sublime. El modo multijugador local es una cosa sabrosa, aunque al juego en línea le llegan a faltar modalidades y posibilidades de juego.

Pese a lo anterior, el juego muestra detalles que lo vuelven único. Como los ataques especiales que se transforman en deleites para los fans o en aliados invocados cuyas habilidades permiten dar un golpe de autoridad en cada nivel. Incluso, si te cansa patear traseros enemigos… ¿qué tal el de tus amigos con modos de juego especiales como los quemados o la sobrevivencia ante los zombies?

Durante más de un lustro los fans no sólo de Scott Pilgrim, sino del videojuego en general, estuvieron luchando por el regreso de un título que había logrado conectar con lo mejor del gaming sin ser una obra maestra. Lo que tuvieron a cambio no sólo hizo que valiera la espera. Sino que, además, le brindó un justo valor agregado.

EOdT