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¿Cómo afectaría la Súper Liga europea a los videojuegos de futbol?

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El panorama del deporte sería muy diferente hasta en la cancha virtual si se concreta.

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Este domingo 12 de los principales clubes de futbol europeos (Real Madrid, Barcelona, Atlético, Liverpool, Chelsea, Manchester United, City, Arsenal, Tottenham, Inter, Milan y Juventus) anunciaron la creación de la Súper Liga, una competición en la que se prevé tener a los principales equipos del balompié en el Viejo Continente organizados dentro de una estructura que los enfrente de manera constante.

La principal intención es ofrecer un producto que pueda venderse, sobre todo en materia de derechos de transmisión, a mayor precio. Se busca que los partidos tengan a escuadras protagónicas permanentemente, en lugar de compartir espacio con equipos europeos de menor categoría. Así, podría construirse una liga más atractiva al espectador global.

La propuesta, que está planteada para iniciar en agosto de 2021, tiene como objetivo principal generar ingresos fuertes a clubes cuyas glorias no los salvan de situaciones económicas complicadas. Organizaciones como el Barcelona han acumulado 300 millones de euros en deudas, aunque han pagado contratos por 500 millones de dólares a jugadores como Lionel Messi. La misma escuadra blaugrana pagó 120 millones de euros por fichar sólo a un jugador como Phillipe Coutinho.

La perspectiva de un encarecimiento del futbol, la separación de los grandes clubes respecto a sus competidores más modestos y el objetivo de proteger a los grandes castigos a sus finanzas por malas temporadas han generado polémica. Sin embargo, este asunto bien podría generar cambios importantes en el ámbito de los videojuegos. Porque, al final, todo está interconectado.

La Master League es canon

La corrupción de la FIFA ha sido demostrada incluso judicialmente. Es claro que no son unas blancas palomas y también tienen intereses económicos. Una liga así ataca sus intereses, pues da todo el poder financiero a un puñado de clubes y reduce los ingresos del futbol en buena parte de Europa. Al final, los países con ligas modestas también tienen voto y negocios en el organismo rector del balompié mundial.

La FIFA podría prescindir del futbol que se practique en esta nueva liga. El campeonato a disputar no estaría afiliado a dicha Federación. La separación de estas escuadras incluso estás siendo contemplado por las ligas locales, aunque los equipos integrantes de la competencia han señalado que desean seguir jugando las ligas locales.

En Inglaterra, por ejemplo, los estatutos de la Premier League claramente señalan que un equipo sólo puede competir en las Copas Nacionales, las Copas Europeas y el Mundial de Clubes en paralelo. Se estudia incluso un veto en la misma a equipos como el City, el United o el Liverpool. Por ello, por más que sean los más populares, podrían no formar parte del campeonato.

En UEFA, el organismo que rige al futbol europeo, el castigo sería más directo. Los jugadores de los equipos involucrados no podrían jugar con sus selecciones nacionales. No podrían participar en la Euro que se jugará a mediados de año. Tampoco podrán disputar el mundial o su fase de clasificación. Se espera que la decisión al respecto sea tomada este mismo viernes.

EA Sports negocia con la FIFA el usar su marca de manera individual. Incluir una competencia que contradice los intereses de la Federación podría ser incómodo para el developer. Esto podría generar que, si desea seguir usando ese nombre en la franquicia, pueda tener bloqueado el negociar su integración de manera oficial.

Electronic Arts también incluye a competencias nacionales a través de una negociación con las mismas. Si el Real Madrid sale de La Liga, el Liverpool de la Premier o el Milan de la Serie A se complicaría el poder hacerse de los derechos en conjunto. Lo cual obligaría al publisher a realizar negociaciones individuales con cada equipo si desea que forme parte de los equipos disponibles.

La situación también depende de cómo estén las negociaciones de EA con FIFPro. Se trata del sindicato global de futbolistas, el cual da su visto bueno a que los nombres de diversos futbolistas aparezcan en el título. Existe la probabilidad de que, incluso estando separada, la Súper Liga mantenga a sus jugadores dentro de este gremio.

Merseyside Red contra Piamonte Calcio

No es la primera vez que EA incluye equipos o ligas de las que no tiene derechos. Alguna vez sumó a la Liga Holandesa de esta forma, así como a la brasileña. Incluso para sumar a la Juventus, que negoció de manera individual su exclusividad con Konami, creó al ya mítico Piamonte Calcio.

Existen varios escenarios. El primero es muy obvio: una Súper Liga con clubes “ficticios”. Es ahí donde el acuerdo con FIFPro puede definir muchas cosas. Tener, por ejemplo, al Piamonte Calcio contra un sustituto del Real Madrid manteniendo los nombres reales de los jugadores.

Otro escenario es que no existan estos acuerdos y los derechos de los futbolistas estén fuera del alcance para EA. Esto llevaría a que, de incluirla, la Súper Liga se conforme por escuadras y deportistas genéricos. Una suerte de Master League a la que jugadores de series como Winning Eleven estuvieron acostumbrados por años.

El escenario final es muy radical: EA adquiere los derechos de la Súper Liga (con toda la complejidad de negociaciones que implica) o la misma no aparece para nada en el juego. En caso de que ocurra lo último sería un varapalo importante. No sólo a la ventaja competitiva de la serie que se ha jactado de contar con las licencias propias de los clubes más poderosos. También a la liga misma: busca generar atención mediática y atraer espectadores en una época donde el videojuego forma la noción de cómo funciona el futbol. Esto último de acuerdo con diversos analistas.

La gran oportunidad de Konami

Diversos críticos y aficionados consideran superior a la serie Pro Evolution Soccer de Konami en materia de simulación, así como gameplay. Sin embargo la dificultad de obtener licencias ha mermado su alcance en ventas, al punto de perder bastiones como los derechos para explotar marcas como la Champions League y la Copa Libertadores.

En caso de que la Súper Liga se mantenga ajena completamente a la FIFA, Konami contaría con una oportunidad dorada para hacerse de una licencia que marque diferencia. Sería contar con los derechos absolutos para retratar a la que proyecta ser la máxima competencia global de clubes. Incluso tiene facilidad para lograrlo si consideramos los antecedentes.

Konami pudo negociar con la Juventus una exclusividad en cuanto a la licencia, al punto de que EA se vio obligado a crear el Piamonte Calcio para FIFA. La compañía japonesa también logró que equipos como el Barcelona o el Manchester United mostraran de manera activa su pertenencia a la plantilla de clubes oficiales jugables. Este tipo de sociedad con gigantes europeos puede servir como palanca para que la Súper Liga sea parte de la oferta en PES.

Sin embargo, como siempre, esta inversión es un riesgo. Los derechos de las grandes competencias, por más que a veces así lo parezca, no representan la única manera de ver el futbol. La licencia de la Champions League estuvo durante años en manos de Konami y no sirvió como diferencial competitivo. Podría darse el caso de que, por ejemplo, un aficionado mexicano prefiera quedarse con FIFA por mantener la Liga MX. Incluso uno inglés o español podría preferir a EA para jugar con equipos como el West Ham United o el Athletic de Bilbao.

Los esports en el aire

Existen clubes que respaldan la actividad de gamers profesionales en competencias de FIFA o PES. De hecho la misma Federación da su aval a la eWorld Cup. Naturalmente la situación del organismo con los equipos podría dibujar el mapa del competitivo.

El Barcelona cuenta con jugadores profesionales. También lo hacen otros equipos como el Milan (a través de Qlash) o el Leeds United (por medio de Ninjas in Pyjamas). El cisma que separaría al futbol europeo bien podría derivar qué juego apoyan de forma prioritaria casa club. No sería muy sencillo encontrar a los blaugrana compitiendo en un título donde su marca no es partícipe, por ejemplo.

Tampoco se ha hablado si los clubes de la Súper Liga, con los ingresos que esperan obtener, tendrían interés de invertir en el deporte electrónico. Podría parecernos una obviedad, pero existen aficiones que no están viendo con buenos ojos la entrada de equipos de futbol a los esports. Incluso hinchas jóvenes. La razón es simple: con el dinero que se les paga a los gamers, se invierte en una gaming house o se adquieren franquicias bien podrían ficharse mejores futbolistas reacondicionar los estadios o mejorar las canteras.

La Súper Liga, por tanto, es un tema que podría impactar a los videojuegos de futbol en más de un sentido. Mucho de ello depende de negociaciones que se podrán hacer muy intensas en las próximas semanas. También está vinculado a los actuales contratos que los publishers tengan con los equipos y las ligas. No sólo el futbol real está en juego. También el virtual. El cual, en muchos casos, es lo mismo.

EOdT.