Bob Esponja /Hurón de patas negras

Bob Espona/ Foto tomada del sitio fws.gov

¡Como la oveja Dolly! Clonan hurón de patas negras que estaba en peligro de extinción

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Con este avance, los científicos podrían permitir la reaparición de otros animales extintos

¿Te imaginas cómo sería tener de nuevo con vida a una especie que ha dejado de existir? Los científicos lograron clonar un ejemplar de la primera especie estadounidense en peligro de extinción: un hurón de patas negras cuyas células fueron congeladas hace más de tres décadas.

De acuerdo con la información de un comunicado del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS por sus siglas en inglés), retomado por Muy Interesante, el clon se llama Elizabeth Ann, nació el 10 de diciembre de 2020 y fue creado usando células de ‘Willa’, un hurón salvaje de patas negras que murió, cuyo material celular fue criopreservado en 1988.

Aunque el animal ha sido descrito como simpático, hay que tener cuidado, ya que la hurona de patas negras tiene un corazón salvaje. “Puede ser que hayas manipulado tranquilamente un hurón de patas negras y que al día siguiente intenten arrancarte el dedo. (...) Se está aguantando”, precisó Peter Gober, coordinador de recuperación de hurones de patas negras de USFWS.

El proceso usado para crear a Elizabeth Ann es similar al que utilizaron los científicos hace un cuarto de siglo para crear a Dolly, la oveja clonada.

“Fue el compromiso de ver sobrevivir a esta especie lo que ha llevado al exitoso nacimiento de Elizabeth Ann. Verla ahora prosperar marca el comienzo de una nueva era para su especie y para las especies dependientes de la conservación en todas partes. Es una victoria para la biodiversidad y el rescate genético”, expresó Ryan Phelan, director ejecutivo de Revive and rescue.

Este animal se alimentaba exclusivamente de perritos de las praderas y habitaban en medio de las enormes colonias de madrigueras de estos roedores. Se creía que se habían extinguido debido a la pérdida de su hábitat y al envenenamiento de las colonias de perritos de las praderas por parte de los ganaderos, ya que hacia que los pastizales fueran menos adecuados para el ganado, hasta que en 1981 un perro de rancho llamado Shep trajo uno muerto a casa en Wyoming.