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La fiesta del Señor Cerrito, en el Estado de México

Mazahuas y Otomíes piden agua al Señor Cerrito, la buena lluvia que anime sus cosechas, que los provea de maíz, su sustento, su raíz

La fiesta del Señor Cerrito, en el Estado de México

En El 2010 nos propusimos celebrar el Centenario de la Revolución Mexicana y el Bicentenario de la Independencia retratando los paisajes y toda la belleza y espectacularidad de México?así fue como estrellas del Bicentenario nos mostró texturas, colores y sensaciones que nos llevaron a ver  nuestro país como nunca lo habíamos visto.

Ahora en el 2011, nuestra meta es rendirle tributo a nuestra gente, a los mexicanos, capturando toda la magia, toda la espiritualidad, todo el misticismo de nuestras tradiciones.

¿Qué son las tradiciones?

Son los ecos de nuestros antepasados, son los cantos de esperanza, son las prácticas que han pasado de generación a generación, negándose a morir.

Es la celebración de la vida. Es la forma en que damos las gracias por nuestra tierra, por nuestra gente, por la forma en que somos  mexicanos. Es sentirnos orgullosos de lo que somos como país.

Es tiempo de nutrir el alma, de vivir la tradición.

Y la fiesta del  Señor Cerrito, en el Estado de México es una tradición y es nuestra.

La fiesta del Señor Cerrito, en  el Estado de México

Es el amanecer de un 3 de mayo, al pie de una empinada montaña. Mazahuas y Otomíes piden permiso al Señor Cerrito para trepar, llegar a él y mostrarle su devoción. Es Jiquipilco en el Estado de México.

Es tiempo de nutrir el alma, de vivir la tradición.

Con sus trajes llenos de color y magia inician el cuesta arriba e inician también el ritual. Piden agua al Señor Cerrito, la buena lluvia que anime sus cosechas, que los provea de maíz, su sustento, su raíz.

Es un ascenso duro y desafiante, vencido por un caminar alegre, un canto pleno de esperanza y la fe muy  por encima del cansancio. Alcanzada la cumbre, pueden mirar con orgullo al Señor Cerrito, su señor, que igual los mira agradecido por por su esfuerzo; y la devoción se convierte en fiesta.

La promesa se ha cumplido, es la Fiesta del Señor Cerrito en el Estado de México. Es una tradición y es nuestra.