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El tiempo en televisión corre veloz y cuando algo falla... improvisar puede ser la única salvación.

Por: Redacción Memorias Televisa

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Hoy, cuando se realiza un programa, la producción cuenta con todo un equipo que cuida hasta el último detalle: utileros, escenógrafos, vestuaristas y maquillistas, los encargados de efectos especiales, diseño gráfico y post producción. Son cientos de personas que, cada uno en su especialidad, trabajan para llevar a la pantalla el producto final. Las nuevas tecnologías han agilizado el proceso de producción. Pero, en sus inicios, la televisión tenía que recurrir, la mayoría de las veces, al ingenio y a la audacia de sus realizadores para cumplir con el televidente.

Los primeros programas eran en vivo... se transmitían en tiempo real y los estudios y el equipo no contaban con tecnología que permitiera aislar ruidos, repetir escenas, modificar audio o video: como se hacía, salía al aire. Por eso, si a la hora de la transmisión había un ruido extraño o alguien se equivocaba... el show tenía que continuar, obligando a actores, realizadores y técnicos a tratar de minimizar la "metida de pata." Con la llegada del video tape, las cosas se facilitaron, pero aún se dieron situaciones en las que se tenía que echar mano de lo que fuera para salir airosos. Incluso, hoy en día, quienes se dedican a la televisión tienen que contar con una buena dosis de astucia e ingenio para superar circunstancias que no estaban contempladas con anterioridad.

Por ello decimos que, de una forma u otra, la improvisación es parte importante del lenguaje televisivo. Y tal vez en el momento, la improvisación produzca un gran estrés... tal vez, enojo o, incluso, sea causa de despidos; pero, nadie que se haya visto obligado a improvisar en la televisión, puede negar que, después de un tiempo, aquel momento irrepetible se convierte en una anécdota que será recordada con una grata sonrisa.

En esta edición queremos que te diviertas, por eso Memorias Televisa recupera algunas anécdotas que nos muestran cómo la improvisación puede convertirse en un arte, cuando se trata de realizar un buen programa.

Si conoces alguna de estas anécdotas o tienes otras que puedan ayudarnos a reconstruir nuestra historia ¡Conéctate con Memorias Televisa!